Hipólito Mora sabía que la muerte lo perseguía; padeció hasta hoy el asedio del crimen

El fundador de los autodefensas llegó a decir en entrevistas y con sus amigos que “vivía días extras”, pues el crimen estaba tras él.

Foto: Facebook

Jorge Manzo / La Voz de Michoacán

Morelia, Michoacán. Hipólito Mora Chávez sabía que la muerte lo perseguía. Él lo decía en entrevistas, pero también a sus amigos les confesaba que estaba viviendo días extras, aunque la herida letal que lo acompañó durante los últimos años fue la que le dejó la muerte de su hijo Manuel, hace 9 años.

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Fundó a los grupos de autodefensa en 2012. Lo hizo en La Ruana, de donde era originario, en donde vivía y cuidaba sus huertas de limón. Se alió a ganaderos de Tepalcatepec, y el 24 de febrero levantaron en armas a ambos territorios que lucharon contra la hegemonía del grupo que dominaba.

El movimiento fue creciendo, pero él decidió no acompañarlo, y en ese momento emergió la figura del doctor José Manuel Mireles, a quien comisionaron como el vocero; con el médico de Tepalcatepec después hubo un distanciamiento. A él lo acusó de haber infiltrado a grupos delictivos en los autodefensas.

Fue un personaje duro y directo, como el típico de la tierra caliente. Intentó primero ser diputado local por Movimiento Ciudadano, después gobernador por el Partido Encuentro Solidario. Sobrevivió a dos ataques, pero no al tercero.

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