Noticias Michoacán.- Ante la crisis de salud en la comunidad otomí de San Matías el Grande, pobladores de esta localidad acompañados por el Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM), denunciaron el incumplimiento de las autoridades federales y estatales, así como de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) de los compromisos asumidos por la contaminación generada por la geotérmica de los azufres en manantiales y mantos acuíferos con elementos tóxicos, lo que ha ocasionado un incremento de problemas renales en los municipios de Zinapecuaro, Ciudad Hidalgo y Maravatio. Desde el pasado marzo, los habitantes de las comunidades más cercanas a la geotérmica de los azufres, apoyados por al menos 20 pueblos indígenas que conforman el CSIM, denunciaron públicamente la toxicidad de elementos pesados que se registran en el agua conllevando a un deterioro de salud de la población, entre las comunidades más afectadas se ubican San Matías el Grande a 20 minutos de la planta geotérmica, San Pedro Jacuaro, San Isidro Altavuelta, Jeraguaro, entre otras. De acuerdo a un comunicado emitido por el Consejo Supremo Indígena, “desde hace 30 años la Central Geotérmica los Azufres está contaminando el agua, el medio ambiente y el suelo de las comunidades indígenas en los municipios de Hidalgo, Zinapécuaro y Maravatío, de manera progresiva, silenciosa y prolongada la Comisión Federal de Electricidad, ha generado la grave crisis de salud que hoy padecen, esto al verter metales pesados y contaminantes en el agua que consume y utiliza la población, así como por las deficiencias graves en el manejo de residuos tóxicos, lo que ha causado cientos de enfermos crónicos renales”. Ante esta crisis, señala el escrito, el Gobierno de México, “respondió creando el `Comité Interinstitucional Calidad Ambiental y Salud Pública Los Azufres´ con diversas instituciones federales y estatales, las cuales se han venido reuniendo desde hace 5 años, sin lograr resolver el problema o presentar acciones concretas para mejorar la salud de las comunidades del oriente michoacano, su trabajo, en síntesis, ha sido negar las causas de esta emergencia sanitaria y encubrir institucionalmente a la CFE”. Por su parte, la CFE, señalan que, no ha sido capaz de presentar los estudios de agua e impactos ambientales a las comunidades, “pese a que le fueron solicitados por escrito desde el 17 de noviembre de 2022, así como por la Plataforma Nacional de Transparencia, es una empresa paraestatal en la que su Directora Nacional Emilia Esther Calleja Alor, ante los medios de comunicación, declaró desconocer los problemas que padecen las comunidades cercanas a la geotermoeléctrica los azufres, lo que implica negligencia, la falta de diligencia o la ignorancia deliberada, toda vez que la Directora General debe de ser la principal responsable de conocer los problemas, riesgos y focos rojos en sus plantas o sistemas”. En una entrevista al medio nacional N+, el geológo de la Universidad Michoacana, Pedro Corona, detalló que a raíz de un muestro en el agua en zonas alejadas y cercanas a la geotérmica de los azufres, los resultados arrojaron materiales pesados y tóxicos como el boro, aluminio, silicio, arsénico, antimonio, cadmio, que coinciden con los manantiales y la planta geotérmica De tal manera, que la denuncia del CSIM y de los habitantes de San Matías el Grande, además de que pare la contaminación aplicando las medidas de seguridad en la planta geotérmica, es que se cumplan los acuerdos pactados en una reunión con funcionarios estatales y federales, “todos los compromisos que han hecho con las comunidades los han incumplido, tales como la instauración de una unidad de hemodiálisis para las comunidades en San Matías el Grande, establecer filtros en los manantiales, realizar nuevos exámenes al agua que diariamente consumen las localidades, entregar los estudios de impactos ambientales previos o la instauración de medidas preventivas, detección temprana y atención médica especializada, entre otras”. Ante estas denuncias y el contexto de no recibir respuesta por los gobiernos estatal y federal, señalaron que “la vida y la salud no pueden esperar, de lo contrario tomaremos las instalaciones de la Geotermoeléctrica Los Azufres y emprenderemos una Jornada Nacional de Lucha por la Vida en las oficinas centrales de CFE en la CDMX. Finalmente, condenamos totalmente la ignorancia voluntaria de la Directora Nacional de la CFE Emilia Esther Calleja que pese a tener todos los medios a su alcance, evita conscientemente conocer los problemas que ocasiona su empresa a cientos de habitantes de comunidades indígenas. Además, no se han instalado filtros en los manantiales, realizar nuevos exámenes al agua que diariamente consumen las localidades, entregar los estudios de impactos ambientales previos o la instauración de medidas preventivas, detección temprana y atención médica especializada. Angélica Ayala, colaboradora La Voz de Michoacán