Entre animales que muchos veían por primera vez, pizza, dulces, recorridos y muchas sonrisas, 40 niñas y niños dejaron por un día la rutina de la casa hogar Mano de Ayuda (Give New Life) para disfrutar de una jornada especial en el Zoológico de Morelia. Durante el recorrido, los pequeños disfrutaron de los diversos espacios del zoológico. Para el personal que los acompaña, este tipo de actividades también representa una oportunidad para que los menores se distraigan, conozcan nuevos lugares y liberen parte del estrés que puede generar el día a día. Y aunque para muchos una visita al zoológico puede parecer una actividad cotidiana, para ellos representó la posibilidad de descubrir algo nuevo. Hubo curiosidad, preguntas, risas y miradas que se detenían frente a cada espacio del recorrido. Foto: Ashley Rodríguez Foto: Ashley Rodríguez Foto: Ashley Rodríguez Foto: Ashley Rodríguez Foto: Ashley Rodríguez Foto: Ashley Rodríguez Foto: Ashley Rodríguez Foto: Ashley Rodríguez Foto: Ashley Rodríguez Actualmente, la casa hogar atiende a 40 menores: 24 niñas y 16 niños, quienes reciben acompañamiento en aspectos como educación, alimentación y atención emocional y psicológica. Más que un paseo El pastor Josué Cook García explicó que la casa hogar tiene sus raíces en el trabajo que comenzaron sus padres, John y Lucia Cook, y que con el paso de los años él continuó con esta labor. Para Josué, el trabajo con los menores también está profundamente relacionado con su fe. Explicó que, para quienes tienen bajo su responsabilidad a decenas de niños, cada día implica enfrentar nuevos retos y necesidades. Foto: Ashley Rodríguez “40 niños en tus manos, en tu responsabilidad tienen que comer, tienen que estudiar, tienen que vestirse, tienen que estar bien, tienen que atenderse sus necesidades emocionales psicológicas”, relató. Reconoció que uno de los principales desafíos durante los 14 años que lleva el proyecto ha sido llegar a fin de mes y cubrir las necesidades básicas de los menores. La casa hogar, señaló, ha decidido no construir su trabajo alrededor de la lástima o de la dependencia de las donaciones, sino enseñar a los niños que pueden trabajar por sus objetivos, esforzarse y construir su propio futuro. Sus pilares, explicó, son Dios, una educación sólida y una ética de trabajo ejemplar. Historias que continúan El esfuerzo también ha comenzado a reflejarse en las historias de quienes crecieron dentro del proyecto. La casa hogar no solamente busca atender las necesidades actuales de los menores, sino prepararlos para que algún día puedan construir su propia vida. Durante los últimos 10 años, explicó Josué, tienen documentados 32 casos de jóvenes que han egresado de la casa hogar. De ellos, seis concluyeron una carrera universitaria, mientras que el resto logró formar una familia y desarrollar una vida laboral. Además, tres jóvenes que alcanzaron la mayoría de edad decidieron permanecer trabajando en el proyecto y continuar ayudando a otros niños. Para Josué, ver que quienes alguna vez recibieron apoyo ahora quieren convertirse en parte de esa misma labor representa una de las mayores satisfacciones. “Es una satisfacción tan grande porque estás dejando un legado, algo que no va a morir”, expresó. El acompañamiento psicológico, parte fundamental Foto: Ashley Rodríguez Foto: Ashley Rodríguez Foto: Ashley Rodríguez Foto: Ashley Rodríguez Foto: Ashley Rodríguez Foto: Ashley Rodríguez Foto: Ashley Rodríguez Foto: Ashley Rodríguez Foto: Ashley Rodríguez María de los Ángeles Vela, quien trabaja en la casa hogar en las áreas de psicología y nutrición, explicó que acompañar a menores que han atravesado situaciones complicadas requiere paciencia y respeto por sus propios procesos. Señaló que no se obliga a los niños a hablar sobre aquello que no quieren compartir, sino que se busca generar confianza para que cada uno pueda abrirse de acuerdo con su propio ritmo. Después de casi dos años de trabajar con ellos, aseguró que una de las partes más gratificantes es observar cómo evolucionan y recuperan las ganas de sonreír. También reconoció que escuchar historias difíciles puede representar un reto emocional para quienes trabajan con los menores, por lo que ella misma ha recurrido a procesos de terapia para cuidar su bienestar. Entre los casos que más la han marcado está el de una joven a quien conoció durante su adolescencia y que posteriormente estudió y terminó la carrera de Psicología. La joven incluso le dijo que su trabajo había sido una inspiración para elegir esa profesión. Una visita que sumó esfuerzos Foto: Ashley Rodríguez La visita al Zoológico de Morelia surgió a partir de un encuentro con la presidenta municipal de Nuevo Urecho, quien propuso la posibilidad de llevar a los menores al recinto y ofreció cubrir las entradas, además de apoyar con los alimentos. A partir de ahí, el proyecto comenzó a sumar voluntades. Personal de la casa hogar, autoridades y personas que colaboran con el proyecto aportaron para hacer posible la jornada. Entre quienes estuvieron presentes se encontró Grisel Tello, además de integrantes de instituciones relacionadas con la asistencia privada y representantes del Gobierno de Michoacán. La presencia de Tello tuvo también un significado especial para algunos de los menores, pues previamente había tenido contacto con ellos cuando se encontraban bajo resguardo del DIF y varios todavía la recuerdan. “Estoy contenta de ver cómo van creciendo, cómo se van desarrollando, de verlos contentos, de volverlos a abrazar.” La labor de las instituciones, explicó Josué, no solamente consiste en apoyar, sino también en supervisar, acompañar y señalar aspectos que pueden mejorarse dentro de la casa hogar. Para él, ese acompañamiento es necesario para garantizar que los niños reciban una atención adecuada. ¿Cómo sumarse al proyecto? Foto: Ashley Rodríguez Josué hizo énfasis en que existen distintas maneras en las que la sociedad puede sumarse al proyecto. Además de las aportaciones económicas, explicó que pueden apoyarlos mediante útiles escolares, ropa en buen estado o incluso con un vehículo que permita trasladar a los menores a la escuela. También existe la posibilidad de apoyar directamente con alimentos, incluso mediante el pago de las cuentas de comida en las tiendas con las que trabajan. “La gente puede sumarse y compartir. Es bonito porque ya no es tan pesado para todos”, expresó. Para quienes participan en el proyecto, la jornada en el zoológico fue precisamente un ejemplo de ello: cuando distintas personas ponen un poco de su parte, se puede regalar a los niños algo tan sencillo y significativo como un día para jugar, conocer, comer pizza, recibir dulces y, sobre todo, sonreír. Las personas interesadas en apoyar pueden acercarse directamente al lugar o ponerse en contacto mediante: Ubicación: Carretera Ario-La Huacana, km 90, C.P. 61830. Teléfono: 425 120 7996 Instagram: @givenewlife.mx Facebook: Give New Life “Todos podemos apoyar de una forma u otra en donde más se necesite. Siempre hay gente buena en todos lados.”