En una resolución que prioriza el interés superior de la niñez y adolescencia, el Juzgado Cuarto Civil de Morelia determinó que una menor de edad debe ser formalmente llamada a juicio dentro de un procedimiento de desocupación del inmueble que habita junto con su madre, al considerar que el fallo final impactaría de manera directa en su derecho humano a una vivienda digna. El litigio inició luego de que los legítimos propietarios de la finca promovieran una demanda civil para exigir la restitución y entrega del inmueble. No obstante, al revisar las constancias del expediente, el juzgador advirtió que la resolución no compete únicamente a la madre como arrendataria o poseedora, sino que compromete la estabilidad habitacional de la adolescente que reside en el lugar. Bajo este criterio garantista, el juez resolvió que el asunto no puede dictaminarse sin que la joven cuente con la oportunidad de ser escuchada y disponer de una defensa jurídica adecuada. Por tanto, ordenó la suspensión temporal del procedimiento principal hasta emplazarla formalmente a juicio, asignándole la representación de un tutor legal especial, además de dar vista e intervención obligatoria a un agente del Ministerio Público para velar por sus garantías. Con esta sentencia interlocutoria, el Poder Judicial de Michoacán sentó un precedente en materia de justicia civil y familiar en la entidad, refrendando el principio constitucional de que ninguna determinación judicial sobre desalojos o desocupaciones puede ejecutarse por encima de los derechos fundamentales y el bienestar integral de niñas, niños y adolescentes.