“No son cifras ni titulares, sino historias de vida truncadas”: Familiares de Víctor, Anayeli y Megan

“No queremos venganza, queremos justicia”, clamaron integrantes de la comunidad sorda y familiares de Víctor, Anayeli y Megan, en Palacio de Gobierno.

Foto: Samuel Herrera Jr., La Voz de Michoacán.

Ashley Rodríguez / La Voz de Michoacán

Morelia, Michoacán. - Desde las 17:00 horas de este martes, familiares de la familia Mújica Hernández, integrantes de la comunidad sorda, intérpretes de Lengua de Señas Mexicana (LSM) y ciudadanía en general se concentró frente al Palacio de Gobierno para exigir memoria, verdad y justicia por Víctor, Anayeli y la menor Megan, asesinados recientemente.

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La movilización se desarrolló de manera pacífica, bajo la consigna reiterada de “no queremos venganza, queremos justicia”, como un llamado directo a las autoridades para el esclarecimiento del caso.

Las y los asistentes portaron flores, veladoras, lonas y símbolos de la bandera de la comunidad sorda y colocaron un altar frente al recinto gubernamental.

El acto, dijeron los familiares, busca visibilizar el caso, exigir justicia y honrar la memoria de las víctimas, subrayando que Megan era solo una niña, hecho que ha marcado profundamente a quienes se reunieron en la concentración.

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Foto: Samuel Herrera Jr., La Voz de Michoacán.

Comunicado de la familia

Uno de los momentos centrales de la concentración fue la lectura del comunicado oficial de la familia, en el que pidieron respeto, sensibilidad y un trato digno a su dolor.

“Hoy no hablamos como actores públicos, ni como símbolos, ni como un caso mediático. Hablamos como una familia que llora la ausencia de tres seres profundamente amados, Víctor, Ana y Megan”.

En el mensaje, la familia recordó que las víctimas no son cifras ni titulares, sino historias de vida truncadas:

“Para nosotros no son una noticia, no son una historia, son recuerdos, abrazos, risas, infancia y proyectos de vida”.

También solicitaron que su pérdida no sea utilizada con fines ajenos a la justicia:

“Pedimos con respeto y firmeza que nuestro dolor no sea utilizado con fines políticos, mediáticos o discursivos. Nuestro duelo no es una herramienta, es una herida que sigue abierta”.

Foto: Samuel Herrera Jr., La Voz de Michoacán.

La familia exigió que el caso no quede impune:

“Exigimos que se mantenga el seguimiento riguroso de todas las líneas de investigación hasta esclarecer completamente el caso”.

Además exigieron garantías de no repetición, para que ninguna otra familia viva una tragedia similar.

Justicia y memoria como exigencia

Durante el acto, familiares, amistades y colegas insistieron en que la concentración no solo busca justicia legal, sino preservar la memoria de quienes fueron asesinados.

“Honrando la memoria de Megan, de Víctor y de Ana. El día de hoy clamamos justicia, pero también queremos demostrar lo que hicieron en vida”, expresaron.

Se recalcó que Megan era una niña, cuya muerte ha generado indignación y dolor profundo.

“Megan era una niña. No me cabe en la cabeza”, se escuchó durante una de las intervenciones, en referencia a la imposibilidad de comprender una pérdida de esta magnitud.

Defensores de la comunidad sorda derechos humanos

Familiares y compañeros destacaron el trabajo de Víctor y Anayeli como intérpretes comprometidos con la inclusión y la defensa de derechos.

“Es importante saber lo que ellos hicieron como intérpretes de lengua de señas. Siempre del lado de la comunidad sorda y siempre defendiendo sus derechos”.

Se señaló que su labor trascendía lo profesional y representaba una lucha constante contra la exclusión y las barreras de comunicación.

Denuncia por la desvalorización del trabajo de intérprete

Uno de los reclamos más reiterados fue la falta de reconocimiento a la labor de los intérpretes.

“Es importantísimo no menospreciar la labor porque siempre quieren que sea un trabajo voluntario, gratuito, de corazón, como si fuera una limosna y no es así. La verdad es que es una profesión y es digna de reconocerse”.

También se alertó sobre la escasez de intérpretes y las consecuencias que esto tiene para la comunidad sorda.

“Solamente estamos muy poquitos intérpretes”.

Señalaron, advirtiendo que la violencia contra intérpretes deja aún más vulnerable a la comunidad.

Fe, duelo y exigencia de justicia

El componente espiritual estuvo presente como parte del proceso de duelo colectivo.

“Estamos aquí para dar fe de que somos una familia de fe. Y solo así ellos van a descansar en paz”.

Sin embargo, se dejó claro que la fe no significa aceptar la impunidad.

“Ellos ya están en el cielo… pero no queremos que quede injusto. Eso sí, que paguen los que lo hayan hecho”.

Las consignas se repitieron con fuerza frente al Palacio de Gobierno:

“¡No queremos venganza, queremos justicia! ¡Ni uno más, ni uno más, ni un asesinado más! ¡No estamos todos, nos falta Víctor! ¡No estamos todas, nos falta Ana! ¡No estamos todas, nos falta Megan!”.

Símbolos de identidad y resistencia

Como parte del acto simbólico, se colocó una mano pintada en la puerta del Palacio de Gobierno.

“La mano que está aquí en la puerta del palacio representa la bandera sorda. Que no se nos borren estos colores: azul cielo, amarillo y azul rey”.

El gesto fue descrito como una forma de resistencia, memoria y visibilización de una comunidad que exige ser escuchada.

Llamado a frenar la violencia desde la sociedad

Desde el micrófono se hizo un llamado a la ciudadanía a no normalizar la violencia.

“Nosotros podemos también hacer que pare la violencia, tenemos que poner de nuestra parte”.

Se insistió en que la educación emocional es clave para prevenir hechos similares:

“La educación es la base de todo. En casa y en la escuela siempre estemos ahí apoyando a nuestros niños y niñas”.

Reclamo a medios de comunicación

Familiares y comunidad sorda pidieron a los medios un trato responsable.

“Yo quisiera decirle a los medios de comunicación que sean sensibles, empáticos y solidarios con nuestro dolor”.

Cuestionaron titulares recientes: “No es posible que hoy saliera información nueva de la investigación y sus titulares digan que son unos deudores”.

Y exigieron: “Tengan la decencia de poner titulares que no revictimicen ni manchen el gran nombre y legado que han dejado”.

“No estamos todos”

La concentración concluyó con un mensaje colectivo que resonó entre veladoras y flores:

“¡No estamos todos, nos falta Víctor! ¡No estamos todos, nos falta Ana! ¡No estamos todos, nos falta Megan!”.