Ashley Rodríguez / La Voz de Michoacán Morelia, Michoacán. Con un firme compromiso con la paz, la justicia social, la sinodalidad y la cercanía con los más vulnerables, monseñor José Armando Álvarez Cano ofreció su primera rueda de prensa como arzobispo de la Arquidiócesis de Morelia, en una fecha de profundo significado personal y eclesial: el día en que cumple 13 años de ministerio episcopal y 66 años de vida. Posteriormente, este mismo día se celebró la Santa Misa por el inicio de su ministerio episcopal como arzobispo de Morelia en la Catedral, donde dirigió un amplio mensaje, delineando las líneas espirituales, sociales y pastorales que marcarán su servicio al frente de la arquidiócesis. Un inicio marcado por la gratitud y la memoria eclesial En su mensaje inicial durante la rueda de prensa, monseñor Álvarez Cano destacó el carácter espiritual de su nombramiento y reconoció el legado de quienes lo precedieron en el gobierno pastoral de la arquidiócesis. “Agradecido con Dios y su llamado especial para un servidor, agradecido también por la confianza de su santidad, el Papa León XIV, al ponerme al frente de esta iglesia local llena de historia y de fe, me presento ante ustedes como seguro y fiel servidor”. Recordó que asume esta encomienda como décimo Arzobispo de Morelia y 39 obispo desde Vasco de Quiroga, y expresó su voluntad de dar continuidad al camino pastoral ya trazado Una arquidiócesis sinodal, solidaria y comprometida con la paz Bajo su lema episcopal, “Que el Dios de la misericordia nos colme de alegría y de paz”, el arzobispo delineó una visión pastoral centrada en la corresponsabilidad y la comunión. “Caminaremos en medio de esta iglesia que peregrina, para lograr una Arquidiócesis más sinodal, más evangelizadora y más solidaria. Comprometida con la paz como fruto de la justicia y la caridad cristiana”. Subrayó que la paz no es una opción secundaria, sino una responsabilidad permanente de la Iglesia: “Sabemos que la continuidad en el trabajo pastoral es esencial y que la paz es un compromiso irrenunciable”. Entre los ejes concretos de su acción pastoral, monseñor Álvarez Cano destacó el fortalecimiento del seminario y la promoción de las vocaciones sacerdotales y religiosas. “Trabajaremos actualmente en el seminario como corazón de la diócesis y en las vocaciones que tanto necesitamos en los institutos religiosos y en nuestra Arquidiócesis”. Asimismo, anunció su intención de fomentar una cultura eclesial basada en la honestidad y la rendición de cuentas: “Buscaremos la solidaridad con los hermanos mayores y trabajaremos en fomentar la transparencia y la honestidad”. Toma de posesión y anuncio oficial Durante la Santa Misa celebrada en la Catedral de Morelia, se dio lectura al comunicado oficial de la Conferencia del Episcopado Mexicano, en el que se informó la aceptación de la renuncia de monseñor Carlos Garfias Merlos y el nombramiento de monseñor Álvarez Cano como nuevo arzobispo de Morelia. El documento, fechado el 25 de enero de 2025, señala: “Nos unimos en alegría y oración con la iglesia que peregrina en la arquidiócesis de Morelia y deseamos a monseñor José Armando un fecundo desempeño en su nueva encomienda episcopal que el Señor le ha confiado”. Un ministerio que va más allá de lo administrativo En su homilía durante la Eucaristía de inicio de su ministerio pastoral, el arzobispo subrayó que su llegada a Morelia no debe entenderse como un simple relevo institucional: “Este evento va más allá de un simple cambio administrativo o un relevo funcional. Es un acontecimiento de fe donde a pesar de las limitaciones humanas y sin méritos propios, Dios sigue proveyendo de pastores que guíen y acompañen a su pueblo”. Inspirado en la figura bíblica del Buen Pastor, definió las claves de su servicio episcopal: “Las palabras claves en el servicio pastoral que hoy la palabra de Dios resalta son cuidar, apacentar, unir y dar la vida por el rebaño”. Cercanía con los vulnerables y denuncia de la injusticia Monseñor Álvarez Cano hizo un llamado a una Iglesia que priorice a los más frágiles y confronte las estructuras de abuso. “Todo ministerio dentro de la Iglesia no es para servirse de ella, sino para servir con humildad”. Y añadió: “Como pastores estamos llamados a priorizar a los vulnerables, a los heridos, a los perdidos, no como funcionarios, sino como servidores de la misericordia de Dios”. Advirtió que la acción pastoral debe ir acompañada de una denuncia clara de la injusticia social: “La restauración se entrelaza con una crítica al abuso de poder, estableciendo un nuevo orden basado en el bienestar común y la equidad”. Una Iglesia que se arriesga por la paz en contextos de violencia Al referirse a la realidad de Michoacán y zonas de Guanajuato , el arzobispo afirmó que la violencia exige una pastoral valiente y cercana: “Estamos llamados a encarnar una pastoral del riesgo que trascienda la seguridad de nuestras oficinas para acompañar a las víctimas y desplazados en las zonas de conflicto”. En referencia a lo expresado más temprano en la rueda de prensa, recordó: “Son los lugares que más necesitan a un pastor acompañado. Es cuando más el rebaño necesita del pastor arriesgando muchas veces su vida”. Inspirado en la carta a los Efesios, monseñor Álvarez Cano definió el papel del obispo como servidor de la comunión: “El obispo es el servidor de la unidad de una iglesia particular, el garante de la comunión en medio de la pluralidad de carismas y dones”. Y precisó que su tarea no será actuar en solitario: “Su tarea principal no es hacerlo todo solo, sino buscar la promoción de laicos, religiosos, religiosas y sacerdotes, para que todos y en sinodalidad edifiquemos el cuerpo de Cristo”. Al concluir la celebración eucarística en la Catedral de Morelia, el nuevo arzobispo encomendó su ministerio “Me encomiendo al amor maternal de Nuestra Señora de la Salud, de San José, de San Bernabé de Jesús Méndez Montoya y del venerable Tata Vasco, para que nuestra arquidiócesis sea un signo de esperanza, de alegría y de paz”.