Desconfianza ciudadana y resistencia de autoridades frenan los mecanismos ciudadanos: experta

Paulina Gómez, del Observatorio Ciudadano de Jiquilpan, señaló que el ciudadano no quiere o no sabe que puede incidir en las decisiones, y eso a las autoridades les agrada

Foto, José Luis Ceja.

José Luis Ceja / La Voz de Michoacán

Jiquilpan, Michoacán. Desde la óptica de Paulina Gómez Ruan, presidenta del Observatorio Ciudadano de Jiquilpan, son la falta de confianza de la ciudadanía para con las organizaciones ciudadanas y la resistencia de los entes sujetos a observación lo que ha frenado la posibilidad de que los mecanismos contemplados dentro de la Ley de Mecanismos de Participación Ciudadana puedan ser un detonantes para fomentar la participación de la ciudadanía en los temas de interés público.

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Lo anterior fue señalado en el desarrollo del Foro de Experiencias y Retos de Participación Ciudadana, en el que participaron los Observatorios Ciudadanos de los municipios de Jiquilpan y Peribán, además de los integrados para el Poder Legislativo y el Instituto Electoral de Michoacán.

“En el caso del municipio de Jiquilpan, el principal reto que hemos encontrado es la falta de convencimiento del ciudadano de que tiene derecho a incidir en las decisiones de su gobierno municipal mediante la aportación de propuestas tanto para la realización de obras como para una correcta administración de los dineros públicos”, señaló Gómez Ruan, quien agregó que esto obedece a dos razones principales: dijo que a lo largo de los años se ha venido desarrollando en el municipio un fenómeno de integración de personas bajo las figuras de asociaciones civiles, frentes cívicos o movimientos ciudadanos que, al margen de su discurso oficial, en la práctica usan estas figuras organizativas para enquistarse en las administraciones locales o buscar obtener algún tipo de prebenda, y esto ha ocasionado que, ante el surgimiento de un mecanismo de participación ciudadana, el ciudadano común simplemente no crea, o crea que lo que se busca es formar parte de la siguiente administración municipal.

“La segunda razón y quizá la más importante es el desdén y menosprecio por parte de las actuales autoridades municipales, quienes simplemente se han negado a otorgar la validez legal a este mecanismo de participación ciudadana. Entendemos la postura de la administración local pues a nadie le gusta tener sobre sí un ente que fiscalice o cuestione su accionar administrativo. Ello ha orillado a que el ente observado, en este caso el Ayuntamiento de Jiquilpan, omita sistemáticamente las invitaciones para que el Observatorio Ciudadano pueda estar presente en las reuniones o sesiones de Cabildo en las que se discuten temas que afectan a la sociedad en general”.

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Es ante ese escenario, dijo, que se abre un tercer reto para quienes integran el Observatorio Ciudadano de Jiquilpan, y es éste quizá el que tanto legisladores como integrantes de los órganos electorales pueden ayudar a desvanecer, y se trata de que se establezcan los mecanismos legales para que los entes observados sean notificados de la obligatoriedad a dar respuesta a las observaciones que les sean presentadas. “Actualmente la autoridad local recibe oficios y solicitudes cuando considera que es conveniente, escasamente se puede registrar un acuse de recibo de solicitudes, notificaciones u oficios girados al Ayuntamiento no solamente por parte de este Observatorio, incluso integrantes del Cabildo y el ciudadano común enfrentan esta falta de atención que constituye también una violación al derecho de petición señalado en el artículo octavo de nuestra Constitución”.

En el marco de este encuentro, al que se dieron cita también integrantes del Poder Legislativo, la representante del Observatorio Ciudadano de Jiquilpan destacó que se hace indispensable que se dote a los Observatorios Ciudadanos del estado de las herramientas jurídicas necesarias para que realmente se conviertan, a los ojos de los entes observados y del ciudadano en una figura de respeto cuyas observaciones realmente guarden un peso específico en beneficio de una correcta administración pública y un buen gobierno.

“Una buena parte de los problemas que tiene el ciudadano en nuestro municipio es la falta de acompañamiento legal que puede obtener cuando se trata de temas directamente relacionados con la administración pública o alguna diferencia con el ente gobernante. Es en ese sentido que una de las premisas fundamentales de este Observatorio Ciudadano sea generar lo que hemos denominado como una ‘nueva ciudadanía’, esto es, generar un flujo de información a la comunidad que les permita desarrollar un proceso de razonamiento analítico y en ocasiones crítico en cuanto a las decisiones del gobierno local”.

Aunque, agregó, el principal reto que enfrenta la ciudadanía es la falta de interés en el manejo de la administración pública. Actualmente no existe una base de datos al respecto, pero si se toma como referencia el último proceso electoral del municipio de Jiquilpan, encontramos que de este ejercicio democrático participaron apenas 14 de los 35 mil habitantes de esta demarcación municipal.

A lo anterior se suma el desconocimiento que se tiene por parte del ciudadano de los instrumentos jurídicos que rigen la actividad de la administración pública municipal, desconocen cuántos y cuáles reglamentos municipales están vigentes, desconocen la existencia de leyes estatales que les permiten participar de manera protagónica en el quehacer administrativo local. “Y pongo por ejemplo la Ley de Mecanismos de Participación Ciudadana del Estado de Michoacán de Ocampo. vigente desde 2017 y cuya existencia se pudo conocer en Jiquilpan apenas el año pasado”; aseguró que esto tiene que ver con una práctica sistemática por parte de los ayuntamientos de ocultar aquellas leyes que pudieran permitir al ciudadano participar de manera activa en la administración local, condenando a la ciudadanía a asumir una actitud pasiva y, en algunos casos, cuando las autoridades locales se ven obligadas a dar a conocer estas leyes, existe una franca intención de ocultarlas a la ciudadanía en general y darlas a conocer a sectores poblacionales afines a la administración en turno.

En ese sentido, y a manera de resumen, “podríamos establecer que la primera limitante, que no reto, que encuentra el ciudadano para participar de la democracia directa, es la negativa de las administraciones municipales para que el ciudadano participe, y esto va generando una falta de interés del ciudadano quien ve inútil el hecho de intentar participar en la vida pública de su municipio”, dijo.

“Eso no es lo preocupante, lo preocupante es que no existe interés entre la ciudadanía para convertirse en un electorado exigente, un electorado que demande mejores perfiles en los aspirantes a cargos de elección popular, que demande proyectos viables en materia de infraestructura y probidad en materia administrativa. El principal reto del ciudadano es convertirse en un verdadero ciudadano con los derechos y responsabilidades que ello implica, es también exigir desde su trinchera que sus autoridades cumplan y hagan cumplir la ley. Se requiere, en suma, de una nueva ciudadanía, una informada, con elementos para el análisis y la discusión de los temas públicos y ese es quizá el reto de los Observatorios Ciudadanos".