Nadie vigila las veterinarias: hay vacío legal y dependencias hacen caso omiso

Héctor Jiménez / La Voz de Michoacán   PUBLICIDAD Morelia, Michoacán. A pesar de que de forma constante aparecen nuevas quejas por presunto maltrato u operación en malas condiciones en veterinarias, actualmente existe un vacío legal que impide una vigilancia permanente de estos establecimientos, pues si bien la Ley de Derechos y Protección para los …

Foto: Pixabay La ley es poco precisa y no da pie a establecer protocolos de seguridad, higiene, trato digno y profesionalismo en las veterinarias.

Héctor Jiménez / La Voz de Michoacán

 

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Morelia, Michoacán. A pesar de que de forma constante aparecen nuevas quejas por presunto maltrato u operación en malas condiciones en veterinarias, actualmente existe un vacío legal que impide una vigilancia permanente de estos establecimientos, pues si bien la Ley de Derechos y Protección para los Animales en el Estado de Michoacán enumera las acciones que se deben realizar en la materia, es poco clara respecto a cuáles son las dependencias responsables y cómo debe llevarse a cabo, además de que tampoco se precisa cuáles son las posibles sanciones para quienes las incumplan.

Esto ha llevado a un panorama de cumplimiento gris de la norma: las veterinarias, que se entienden son primeramente centros de salud y atención para mascotas, pueden incurrir en prácticas que en caso de clínicas para humanos llevarían a suspensiones y fuertes multas. La ley es poco precisa y no da pie a establecer protocolos de seguridad, higiene, trato digno y profesionalismo, ni establece una cadena de mando sobre la inspección, revisión y puesta en marcha de sanciones sobre las mismas.

La mencionada ley enumera que las autoridades competentes en esta materia son el titular del Poder Ejecutivo del estado, la Secretaría de Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Territorial (Semaccdet), la Secretaría de Salud de Michoacán (SSM), la Secretaría de Educación del Estado (SEE), la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), la antes Procuraduría General de Justicia del Estado de Michoacán (PGJE) y los gobiernos municipales. Salvo algunas instancias municipales de manera esporádica, ninguna ha tomado en serio el cambio de legislación.

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La normadetalla que le corresponden a la Semaccdet acciones como “establecer las bases de coordinación para la protección y bienestar de los animales con los gobiernos municipales del estado de Michoacán de Ocampo” y “procurar la protección y el bienestar de los animales no humanos”, en tanto que a los gobiernos municipales les corresponde “otorgar y regular los permisos a los establecimientos que involucren en cualquier actividad animales no humanos, sin importar su especie o destino” y “vigilar que los establecimientos que involucren en cualquier actividad de animales no humanos, sin importar su especie o destino, cumplan con las disposiciones de la presente ley y las aplicables en la materia”.

Es decir que, si bien se señalan corresponsabilidades y se enumeran las acciones que debe llevar a cabo cada dependencia, también existe un importante vacío en la materia, según señaló en entrevista a La Voz de Michoacán el propio diputado Ernesto Núñez Aguilar, emanado del Partido Verde Ecologista de México (PVEM). No queda claro el orden de mando ni los procedimientos para hacerlo.

Creo que es responsabilidad del Ayuntamiento porque es el que tiene la capacidad directa de poder controlarlo. Pero además hay muchas lagunas de ley y hay muchos vacíos, son de las leyes que nosotros hemos tratado de incentivar tanto en materia ambiental como en el tema de los animales, porque muchas de las líneas eran como para taparle el ojo al macho, existía alguna sanción administrativa muy pequeña y me parece que ahora debe haber sanciones mucho más fuertes”, explicó el legislador en torno a la vigilancia que debe realizarse en veterinarias.

Esto ha llevado a decenas de denuncias públicas de maltrato, falta de higiene y hasta locales que no son atendidos por personal con cédula profesional, sin que se haga algo al respecto. Esta Redacción ha contabilizado al menos 34 casos de denuncias públicas en redes sociales con evidencia fotográfica y en video, mientras que las autoridades aseguran haber acudido a sólo dos, sin sanciones de por medio.

Buscan penas más fuertes… y reales

Activistas por los derechos de los animales que han hecho públicas denuncias de maltrato en algunas veterinarias de Morelia, también consideraron que la vigilancia en estos establecimientos sí corresponde a las autoridades municipales. “Sí debe ser municipal. Si hubo el compromiso que decíamos que se iba a llevar a cabo todo esto y que iba a estar en pro al bienestar animal por parte del municipio, pues esa es una parte con la que se puede demostrar que sí se están haciendo las cosas”, expresó Alma Domínguez, integrante de la asociación Hermano Animal.

Hoy en día ese tema de las veterinarias es principalmente una tarea de los ayuntamientos, vigilar que estén operando en buenas condiciones y sin maltrato, por supuesto. A la Secretaría de Salud le tocarían los temas de sanidad, que no sean focos de infección”, reiteró Núñez Aguilar.

Cuestionado respecto a que algunos municipios pueden no contar con los recursos suficientes para llevar a cabo inspecciones permanentes a las veterinarias de sus territorios, respondió que se prevé realizar una modificación a la ley de protección a animales para que sea más contundente en este sentido y también sume penas más graves para las veterinarias que incumplan la normativa, así como para las autoridades que no realicen los operativos.

Ya estamos trabajando la iniciativa, la estaríamos presentando en la primera semana que entremos a las sesiones ordinarias, ya hemos trabajando con algunas organizaciones animalistas. Los reportes que tenemos es que puede haber mucho maltrato y puede haber veterinarias que siguen fomentando la venta de mascotas, que incluso tienen ahí animales reproduciéndose (en condiciones indignas) y que no debe ser así”.

“Desafortunadamente los exhortos o los llamados no sirven porque son como llamados a misa, entonces hasta que no haya sanciones más fuertes en las leyes es que se les va a poner atención”, acotó el congresista.

Debe haber vigilancia permanente y aleatoria

A su vez, Yareli López Arroyo, directora de Servicios Auxiliares del Ayuntamiento de Morelia, explicó que en la capital michoacana actualmente no se cuenta con un esquema de vigilancia permanente de las veterinarias, sino que se llevan a cabo inspecciones únicamente cuando existe una queja sobre un establecimiento en concreto. No obstante, agregó, se encuentra en proceso de aprobación una modificación al reglamento municipal en la materia, para que se puedan realizar operativos de forma aleatoria y sorpresiva.

Sí hay una revisión de parte del Centro de Atención Animal, pero esto es cuando llega un reporte por maltrato o condiciones inadecuadas. Necesitamos que el reporte ingrese al Centro y entonces nosotros poder ir a hacer la inspección y se turna el caso a Inspección y Vigilancia para que ellos revisen si tienen licencia y permiso vigente para poder operar y, en su caso, cuando hay alguna veterinaria que está incurriendo en maltrato animal, se hace la denuncia ante la Fiscalía”, ahondó la funcionaria municipal.

Cuestionada sobre cuántos casos como éstos han atendido durante el año, respondió que únicamente han sido dos reportes, en uno de los cuales se encontraron malas condiciones de higiene, pero no había un maltrato como tal, por lo cual únicamente se emitieron recomendaciones y no fue necesario dar parte a la Fiscalía General del Estado (FGE). En ese sentido, consideró importante que los ciudadanos no únicamente comenten los casos de posible maltrato, sino que presenten una denuncia formal ante las autoridades.

“Hay ocasiones en las que tal vez no tienen buena higiene y se les dan recomendaciones, pero cuando es algo más grave de maltrato se tiene que turnar a la Fiscalía porque son los que están facultados para tratar el tema. Son muy pocas, este año sólo hemos visitado dos veterinarias a las que se ha hecho un reporte al Centro de Atención Animal. La última que se visitó era un lugar donde no tenían a los animales en condiciones de maltrato, pero no los tenían bien cuidados. Había heces que no habían sido limpiadas en algunos días, la veterinaria estaba muy amontonada y sucia, se le dejaron las recomendaciones y se turnó a Inspección y Vigilancia”, matizó sobre el panorama encontrado, al calificarlo de manera automática como no tan grave.

A veces nos damos cuenta y lo comentamos entre conocidos y familiares, pero nunca se hace un reporte formal y eso es muy importante en cualquier caso de maltrato, de condiciones inadecuadas, ya sea con algún particular o un establecimiento. Es importante que hagan el reporte al Centro de Atención de Animal o también se puede hacer la denuncia directa a la Fiscalía para que todo sea más rápido”, ahondó López Arroyo.

Reconoció que desde el área a su cargo sí se ha identificado la necesidad de llevar a cabo una vigilancia permanente de las veterinarias del municipio, por lo cual ya se cuenta con una propuesta en este sentido dentro de las modificaciones al reglamento del Centro de Atención Animal (CAA), mismo que se espera que pueda ser aprobado por el Cabildo de Morelia antes de que finalice este año.

“La propuesta es para ver las condiciones reales en las que se encuentran”, afirmó, “porque a veces cuando ya se dan cuenta que los van a ir a inspeccionar a lo mejor por un momento mantienen bien el establecimiento y después vuelven a caer en malas condiciones. Entonces, la idea es que las personas sepan que se van a hacer citas y tengan siempre a los ejemplares en buenas condiciones”.

Finalmente, cuestionada sobre si se cuentan con los recursos suficientes para poder llevar a cabo este programa de vigilancia, Yareli López comentó que se prevé que existe personal suficiente en el centro de atención para empezar con estas acciones y poder ampliarlas en la medida de que se ajuste la operatividad”.

Rebasa problema de animales en situación de calle

Si bien no se cuenta con una cifra precisa de cuántos animales carecen de un hogar y se encuentran vagando por las calles de Morelia, las autoridades en la materia consideraron que el problema los “rebasa”, en tanto que los numerosos perros y gatos en esta situación ya comienzan a formar manadas y representan un problema de salud pública.

“Ahorita estamos rebasados. Se cree que se tienen ocho perros por cada habitante, que es una cifra que se debe llevar con cuidado hasta que no se tanga un censo real; pero sabemos que México es el primer lugar a nivel Latinoamérica con mayor número de perros en las calles, entenderíamos que la situación de Morelia es similar a la de otros municipios”, comentó Yareli López Arroyo, directora de Servicios Auxiliares de la Secretaría de Servicios Públicos Municipales de Morelia.

Si bien desde el punto de vista de los derechos de los animales esta situación implica que los perros y gatos callejeros sufran maltratos y escasez de alimentos, la funcionaria municipal señaló que además implica un riesgo para la población en términos de salud pública, pues estos seres vivos pueden propagar enfermedades por distintas vías, incluidas sus heces.

“Sí hay gran cantidad de perros si lo comparamos con otros municipios pequeños”, comentó la directora, “y ahorita lo que estamos viendo también es que ya están haciendo grupitos, vemos a estos grupos de perros que ya están como en una manada, que no tienen dueño y que están vagando en algún territorio y llegan a ser peligrosos para la ciudadanía, ese es otro problema que tenemos del que concientizarnos como ciudadanía.

También es un problema de salud pública, ya que existen enfermedades zoonóticas que pueden afectar a la población, el ejemplo claro que tenemos con los parásitos que se transmiten por heces fecales ya que, cuando se secan, se pulverizan y nosotros las podemos respirar”.

En torno al trabajo que se realiza desde el Centro de Atención Animal del municipio, López Arroyo precisó que en promedio se captura a 150 caninos o felinos cada año, además de que 10 de estos seres vivos son abandonados en dicho centro cada día, en tanto que únicamente se tiene una capacidad para albergar a entre 30 y 40 ejemplares, mientras que se cuenta con cifras de 10 adopciones al mes y se realizan unas 40 eutanasias cada semana.

Población ve a animales como juguetes

La directora de Servicios Auxiliares consideró que este problema radica en que un sector de la sociedad todavía ve a los animales domésticos como juguetes de los que se pueden deshacer cuando ya no los quieren, pues han identificado que de los perros y gatos que se llevan al Centro de Atención, “en la mayoría son ejemplares abandonados porque la gente dice ‘ya no lo quiero, me voy a mover de casa, ya creció mucho’. Creo que ese es uno de los grandes problemas, que la gente no está concientizada en que un animal no es un juguete, sino que es como un miembro de la familia y no lo deben abandonar. El centro sí se ha visto rebasado porque no tenemos ni la infraestructura ni el recurso para poder mantener ahí a los animalitos”.

En ese sentido explicó que cuando un ciudadano busca entregar a un canino o felino en el Centro de Atención Animal, se le imparte una charla para que conozcan esta situación y además se les ofrecen opciones para que los perros más inquietos puedan volverse más tranquilos y acepten quedarse con ellos, o de otra forma busquen que sea adoptado por algún familiar. De forma similar, dijo que este año uno de los objetivos es no aumentar el número de eutanasias que se practican en el centro.

No queremos aumentar el número de eutanasias, no queremos que se sea el fin del centro, entonces estamos tratando de pasar a los ejemplares al área de adopción tratando de evitar la eutanasia. Ahorita son mínimas las eutanasias que se han llegado a hacer por casos como enfermedad o que ya están muy avanzados de edad, o tienen una herida o fueron atropellados”, detalló Yareli López.

En el Presupuesto de Egresos 2019 se reportó un aumento de aproximadamente 40 millones de pesos para la Secretaría de Servicios Públicos Municipales. Sin embargo, cuestionada sobre si esto implicará un aumento para el Centro de Atención Animal, la funcionaria reconoció que, por el contrario, este año se aplicará un recorte de 35 por ciento en sus recursos. “Pero afortunadamente tenemos el respaldo del presidente municipal, que está muy interesado en que mejore la situación del centro y de los animales que ahí entran. También tenemos el apoyo del Cabildo, que nos está apoyando para las campañas de adopción. A lo mejor el presupuesto disminuyó, pero nos están apoyando para gestionar obra”, matizó.