Efe / La Voz de Michoacán Pekín, China. Francia y China coincidieron este miércoles en la necesidad de coordinar posiciones sobre los conflictos en Ucrania, Venezuela e Irán durante una conversación telefónica entre el ministro de Exteriores chino, Wang Yi, y Emmanuel Bonne, asesor diplomático del presidente francés, Emmanuel Macron. Según informó hoy la Cancillería china en un comunicado, Wang subrayó que, como grandes países que defienden la independencia y la autonomía estratégicas, Pekín y París deben intensificar la comunicación y la coordinación para «inyectar estabilidad» en el escenario internacional y reforzar el valor estratégico de sus relaciones bilaterales. El jefe de la diplomacia china reiteró además que China y Europa son «socios y no rivales», una relación que, según afirmó, ha quedado avalada por más de medio siglo de cooperación, y en la que ambas partes cuentan con capacidad para gestionar sus diferencias comerciales mediante el diálogo y la concertación. Wang expresó igualmente el deseo de que Francia continúe desempeñando un papel «positivo» dentro de la Unión Europea para impulsar un desarrollo «sano y estable» de las relaciones entre Bruselas y Pekín, en un momento de tensiones geopolíticas y cuestionamiento del multilateralismo tradicional. Por su parte, Bonne afirmó, de acuerdo a la parte china, que Francia concede gran importancia a la cooperación estratégica integral con China y se mostró dispuesto a reforzar la coordinación bilateral y multilateral con Pekín para responder a los principales desafíos internacionales y contribuir a la seguridad y la estabilidad globales. Esta es la quinta vez que Wang y Bonne hablan en los últimos tres años, una llamada que tiene lugar menos de dos meses después de que el presidente francés, Emmanuel Macron realizara una visita de tres días a China que estuvo centrada en la guerra de Ucrania, el reequilibrio económico entre China y la Unión Europea y la ampliación de la cooperación bilateral entre París y Pekín. El contacto se produce además tras la creación de la llamada Junta de la Paz impulsada por el presidente estadounidense, Donald Trump, para supervisar el alto el fuego en Gaza y que varios países europeos, entre ellos Francia, consideran un desafío directo a la autoridad de Naciones Unidas. China, por su parte, todavía no se ha pronunciado sobre la invitación a sumarse al organismo y ha reiterado en los últimos días su defensa de la ONU como eje central del sistema internacional.