El Papa Francisco responde preguntas incómodas y toca temas polémicos

La limitación en su desplazamiento, con un bastón que compensa su lesión en la rodilla, lo muestra físicamente vulnerable. Sin embargo, no socava s u buen humor. Que a lo largo de la reunión será varias veces puesto en jaque.

Foto: Twitter

Agencias / La Voz de Michoacán

Expectativa versus realidad. El papa Francisco llega relajado a una reunión con diez jóvenes de distintas partes del mundo y hasta se da el lujo de “torearlos” apenas los ve: “Qué silencio, ¿quién ha muerto? Pero ustedes tienen cincuenta años, yo vine a hablar con jóvenes. Están demasiado disciplinados, a mí me dijeron ‘son la piel de Judas, prepárese’. El programa era que iban a hablar con el Papa, ¿no es aburrido ponerse a hablar con un cura?”.

La limitación en su desplazamiento, con un bastón que compensa su lesión en la rodilla, lo muestra físicamente vulnerable. Sin embargo, no socava s u buen humor. Que a lo largo de la reunión será varias veces puesto en jaque.

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Los temas que se desarrollarán en el encuentro -recogidos en el documental Amén: Francisco responde, disponible en Star+– surgen de las dudas y los cuestionamientos de toda una generación en relación con la Iglesia. Francisco sabe que a la falta de autocrítica, el desencanto y la separación entre la institución y el dogma hay que ponerle el pecho. Y ahí está, preparado para ofrecer un punto de vista que en varios momentos incomodará tanto a propios como a ajenos. Las cámaras, a modo de testigo, se detienen en gestos, en miradas, en los mismos debates que se producen entre los interlocutores dejando por momentos al sucesor de Pedro como un espectador más.

El club de la buena gente

Momento distendido en un parate en las grabaciones del documental Amén: Francisco responde
Momento distendido en un parate en las grabaciones del documental Amén: Francisco responde - Créditos: @david herranz

Suponer que el Papa Francisco no estaba preparado para un encuentro de las características que muestra este trabajo dirigido por el español Jordi Évole, sería pecar de ingenuo. Sin embargo, no dejan de sorprender algunos conceptos, que en muchos casos son la profundización de una postura conocida, y en otros no.

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“Hace unos días mataron a una monja en Haití, que hacía veinte años se ocupaba de los chicos de la calle -se refiere a Luisa Dell’Orto, asesinada en junio de 2022-. Cuando no hay testimonio la Iglesia se oxida porque se transforma en un club de gente buena, que cumple sus cosas religiosas pero le falta el coraje de salir a la periferia. Cuando vos mirás la realidad desde el centro, sin quererlo vas armando vallas protectoras y perdés la noción de la realidad ¿Querés saber lo que es la injusticia social? Andá a la periferia. Cualquiera de nosotros puede cambiar una estructura, si es justo lo que queremos”, reflexiona.

Entre la colonización y la contradicción

Que la Iglesia ha sido señalada como elemento “normalizador” y colonizador fue, es y será materia de debate. La pregunta surge en el documental de manera contundente, obligando al entrevistado a sentar posición: “La contradicción en la vida se genera al no hacerte cargo de tu historia. La Iglesia ha pasado por etapas así, pero cada uno de nosotros pertenecemos a una sociedad que tiene un pasado. Y asumirlo cuesta, a veces da vergüenza. La coherencia es lo que más nos cuesta a los cristianos, incluso en el Vaticano a veces encuentro mundanidad espiritual. En todos lados se filtra. La Iglesia siempre tiene que ser reformada, y debe empezar desde adentro. La Iglesia no dijo nada con la esclavitud en aquella época porque la cultura es así. Hoy día nadie habla así, pero los cristianos no somos tontos y sabemos que hoy en día hay tanta esclavitud como en aquella época, pero de otra manera. Como la esclavitud del mercado. Hoy día hay esclavitudes modernas, que los cristianos debemos denunciar”.

Feminismo y aborto

Milagros es de Santiago del Estero, católica, catequista, feminista y militante. Desde el comienzo del registro documental se la veía como una de las más ansiosas del grupo en encontrarse con el Papa, por respeto y admiración. Pero también porque tenía para regalarle un pañuelo verde, que junto con su pregunta, sería el disparador para un tema siempre polémico en la comunidad religiosa. “En 2019, cuando estaba el debate por el aborto había algo que no me gustaba, ¿por qué la Iglesia quería obstaculizar un derecho de una mujer, si Jesús acompañaría a esa mujer, no la juzgaría como sí hacen en una misa, en una iglesia? En vez de enseñar el Evangelio, las señalan, y las tratan de una manera horrible, cuando ellas van a buscar el amor y la palabra de Dios”.

Francisco pensó unos segundos su respuesta y dejó a todos en silencio: “Acentuaste mucho la comprensión a la mujer que aborta. Y en ese sentido, a los curas siempre les digo que cuando se acerque una mujer en esas condiciones no pregunten mucho y sean misericordiosos. Es dura la huella que deja un aborto. Jesús recibe a todos, no deja nunca a nadie. A una mujer que aborta no se la puede dejar sola, aislarla, mandarla al infierno, hay que acompañarla. Pero una cosa es acompañar y otra justificar el acto”. A continuación planteó su postura sobre la moral, aunque con ejemplos de ciencia, y se preguntó: “¿Es lícito eliminar a una vida humana para resolver un problema?”.

Abusos infantiles en la Iglesia

El Papa hablando con los jóvenes que aparecen en el documental junto al director Jordi Évole
El Papa hablando con los jóvenes que aparecen en el documental junto al director Jordi Évole - Créditos: @david herranz

Hasta el momento, al menos en la edición de Amén: Francisco responde, Juan no había hablado y cuando fue su momento se quebró. El muchacho de Bilbao fue abusado sexualmente siendo niño y vio cómo (según sus palabras) tanto la institución donde sucedió como sus superiores recomendaron salvaguardar el nombre del perpetrador. Su razonamiento era claro, producto de años de llevar esa carga: ¿cómo justificar el doble discurso, la hipocresía? De parte del Papa, no hubo justificación alguna: “Estos casos de abusos a menores no prescriben para la Iglesia , y si por los años sucediera, yo levanto la prescripción automáticamente. Es un drama en todas partes, pero en la Iglesia es más escandaloso porque precisamente en el lugar en donde tenés que cuidar a la gente, la destruís. Si hay alguien que está jugando mal, viene la denuncia y limpiamos. Tolerancia cero, esa es la política de la Iglesia. Siento mucho dolor ante una persona abusada. Hablé con algunos acusados de abusar, incluso para comunicarles sentencia, y encontré de todo, desde el negacionista que niega la evidencia hasta el arrepentido que está llevando su pena por lo que hizo. Hace años que comenzó el trabajo para castigar a los curas o laicos abusadores. La Iglesia está tratando de que sus curas y sus monjas no abusen. No digo que todo lo que se hace va a solucionar el problema, porque es un problema de degeneración humana. Pero la Iglesia tiene que decir: ‘En casa pasa esto, y tomamos este camino para solucionarlo’”.

Pornografía, Tinder y nuevas tecnologías

El Papa no tiene redes, no tiene celular, y defiende la comunicación cara a cara. El contraste con una generación que llegó pensando en qué momento podría tomarse una selfie con él, fue ostensible: “Me están haciendo pasar vergüenza, me siento anticuado”. El momento fue uno de los más simpáticos del documental, pero permitió también poner en foco otro tema afín generacionalmente al grupo presente, tanto en coincidencia como en disidencia: “Los jóvenes tienen el afán de conocerse y eso es muy bueno. Tienen el ‘complejo de Cristóbal Colón’: ir siempre más allá, de descubrir”.

Alejandra vende contenido explícito para adultos en redes y aseguró que era el mejor trabajo que había tenido, no solo por lo económico sino también porque la llevó a sentirse mejor y más segura consigo misma. “El que hace uso de la pornografía disminuye humanamente. El que es adicto a la pornografía es como un adicto a la droga, que lo mantiene en un nivel que no lo deja crecer. El sexo es una de las cosas bellas que le dio Dios a las personas. El expresarse sexualmente es una riqueza, entonces todo aquello que disminuya la real expresión sexual empobrece esa riqueza. El sexo tiene su dinámica, la expresión del amor es el punto central de la actividad sexual. La catequesis sobre el sexo todavía están en pañales, no hemos tenido una catequesis madura”, remarca el Papa.

Con espíritu periodístico y en necesaria confrontación con temas de los que no suele hablar, Amén: Francisco responde es un trabajo sencillo en su concepción, pero de un planteo conceptual bastante más complejo . Es claro que hay una construcción narrativa, un guion y un grupo de chicos y chicas seleccionados ex profeso, pero de todos modos los conceptos del Papa alcanzan para abrir nuevos debates, aportar miradas y cuestionar lo establecido por la institución que lo tiene al frente.