Redacción / La Voz de Michoacán Nueva York, EUA. La política migratoria de la Administración del presidente Donald Trump está teniendo «un efecto adverso en la economía», con la pérdida de trabajadores y negocios, pero también de feligreses evangélicos en todo el país, advirtieron este jueves líderes empresariales y religiosos en una rueda de prensa. Los participantes, organizados en torno a la Coalición de Acción Empresarial para la Inmigración Estadounidense y el Comité de 100, alertaron que los republicanos podrían perder las elecciones de medio término de este noviembre si continúan con su actual estrategia migratoria. Consideran que el voto latino podría inclinarse hacia los demócratas y resultar decisivo en la disputa por el control del Congreso, tras haber respaldado mayoritariamente a Trump en su regreso a la Casa Blanca. El empresario texano Massey Villarreal, director ejecutivo de Precision Task Group, recordó que casi una cuarta parte de los trabajadores en Texas nacieron en el extranjero y sostuvo que el enfoque de la Administración Trump en materia migratoria no solo perjudica a esa comunidad, sino también a la economía en su conjunto. «A pesar del apoyo latino en 2024, las políticas actuales están alejando a los votantes de esa comunidad. Las encuestas y resultados electorales muestran un cambio claro, cualquier partido que ignore nuestras necesidades pagará el precio en las urnas», afirmó. Villarreal citó como ejemplo un distrito de Texas que Trump ganó por 17 puntos en los pasados comicios y en el que, en una reciente elección especial, se impuso el demócrata Taylor Rehmet al Senado estatal, resultado que, dijo, podría replicarse en otros distritos. Insistió en que, aunque los republicanos lograron avances entre los votantes latinos en 2024, corren el riesgo de perder ese respaldo «por la aplicación excesiva» de la política migratoria por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Erosión del apoyo latino En la misma línea se expresó el también texano Mario Guerrero, de la Asociación de Constructores del Sur de Texas y afiliado al Partido Republicano, quien calificó de «muy feo» lo que está ocurriendo con los inmigrantes y pidió «respeto» para ellos. «Lo que ha hecho esta administración ha llenado de dolor» a muchas familias, aseguró, y explicó que agentes de ICE han acudido a múltiples obras en el sur de Texas, lo que, según dijo, está ahuyentando a empleados y encareciendo la construcción de viviendas. Guerrero señaló que ejecutivos del sector se han reunido este mes con la Casa Blanca y miembros del Congreso para expresar su preocupación por el impacto económico de estas medidas y por la erosión del apoyo latino en regiones que se inclinaron por Trump en 2024. Una administración «inhumana» Por su parte, Lillian López, presidenta y directora ejecutiva de la Cámara de Comercio del Sur de Florida, afirmó sentirse «muy decepcionada» con la Administración Trump porque, a su juicio, «es inhumano lo que están haciendo». Subrayó que la industria de la construcción se ha visto especialmente afectada, en particular en Los Cayos de Florida. El impacto también se percibe en las iglesias, según el líder evangélico Samuel Rodríguez, presidente de la Conferencia Nacional de Liderazgo Cristiano Hispano, quien aseguró que «la iglesia cristiana está sufriendo de forma contundente», con congregaciones que han perdido hasta el 75 % de sus feligreses los domingos. «Este es el mismo grupo que apoyó al presidente Trump y al Congreso republicano y está sufriendo mucho más que otros», afirmó Rodríguez, quien advirtió que, si el Partido Republicano no reacciona, podría perder a esos votantes. La coalición organizadora presentó además datos que indican que una variación de entre 10 y 15 puntos porcentuales en el voto latino, en línea con resultados de elecciones recientes, podría alterar el panorama en más de dos docenas de distritos en Texas, California, Colorado, Florida, Arizona, Nevada, Nueva Jersey, Nueva York, Nuevo México y Pensilvania. Esto comprometería escaños actualmente en manos republicanas y fortalecería a los demócratas en la pugna por el Congreso en 2026.