Keith Raniere, líder de NXIVM, recibe 120 años de cárcel, pero ¿quiénes son los mexicanos ligados a él?

Empresarias, hijos de prominentes hombres de negocios y de expresidentes de México, parte de la red que el falso gurú estableció para sus abusos

Redacción / La Voz de Michoacán

Morelia, Michoacán. Keith Raniere, líder de la secta sexual NXIVM, fue sentenciado en la Corte Federal de Brooklyn, Nueva York, a 120 años de prisión por los delitos de tráfico sexual, abuso de menores y extorsión. El llamado gurú o maestro ocultó su red en un grupo de autoayuda que tras investigaciones periodísticas y posteriormente testimonios de las víctimas hasta se reveló nexos con mexicanos como Emiliano Salinas, hijo del expresidente Carlos Salinas de Gortari.

Raniere, de 60 años, extendió sus redes en Estados Unidos y México bajo un grupo de autoayuda, en el que fue un “depredador que explotó y chantajeó a mujeres “, incluida una menor de 15 años, según dijo en alguna audiencia el fiscal del Distrito Este de Nueva York, Richard Donoghue. Los testimonios descritos como “aberrantes” revelaron poco a poco la manera de operar de esta secta.

PUBLICIDAD
El juicio.

El antecedente

Reportes periodísticos apuntan a que NXIVM surgió en Albany, Nueva York, como un curso o seminario costoso de autoayuda que duraba hasta dos semanas, posteriormente se creó a finales de 2016 una rama del grupo “secreto y exclusivo”, llamado Dominant Over Submissive (DOS), en la cual se marcaba a mujeres con las iniciales “KR” de Keith Raniere y convertían en sus esclavas sexuales, según lo dio a conocer The New York Times.

Las mujeres obedecían ciertas reglas, como estar disponibles para Raniere día y noche, pero si se negaban eran castigadas con insultos en público o amenazadas con ser enjauladas; además en esta especie de rama de NXIVM las participantes presuntamente tenían que entregar información comprometedora, como fotos de ellas desnudas.

PUBLICIDAD

Arrestado en México y condenado a 120 años en EUA

El líder de la secta fue arrestado en una lujosa villa en Puerto Vallarta, en 2018; fue deportado a Estados Unidos y en 2019 declarado culpable por tráfico sexual, extorsión, delincuencia organizada, amenazas y abuso a menores.

Luego de postergar en distintas ocasiones en la audiencia de Brooklyn, Nueva York, de este 27 de octubre aseguraron tendría cadena perpetua, pues lo sentenciaron a 120 años de prisión. Aunque su defensa tendrá 3 días para apelar la sentencia del juez, en la que podrían pedir repetir su juicio.

En esta audiencia se escucharon testimonios de al menos 15 víctimas, entre ellas la mexicana Camila, quien recordó la fecha exacta en que la abusaron sexualmente de ella a los 15 años en 2005 y que incluso Raniere le ordenó bajar 100 libras y abortar.

Previamente, en septiembre de este año, Clare Bronfman fue condenada a 81 meses de prisión por su relación con la secta sexual y aún faltan 4 personas más vinculadas con el caso en espera de recibir sentencia.

Mexicanos ligados con Keith Raniere

Luego de que fueron saliendo los testimonios y que el caso causó gran impacto en Estados Unidos y México, empezaron a salir varios nombres a la luz ligados a la secta, entre ellos el de Emiliano Salinas, hijo del expresidente Carlos Salinas de Gortari, quien apareció en distintos eventos de NXIVM y puntualmente fue identificado por las víctimas, aunque al igual que los otros nombres no enfrenta cargos en Estados Unidos por los hechos, las indagatorias apuntan a que una de las empresas ligadas con este grupo es ESP (Executive Success Programs) México, de la que Emiliano Salinas y su amigo Alejandro Betancourt eran miembros del consejo y copropietarios, hasta marzo de 2018.

Emiliano Salinas.

Dicha compañía de Salinas Ocelli habría replicado la metodología de los programas y talleres de superación personal y autoayuda que Raniere comercializaba desde Albany en Nueva York. Sin embargo, en una carta el hijo del expresidente se deslindó de las acusaciones y dijo haberse desvinculado de NXIVM en 2018, después de que una conocida involucrada en la secta le contó las “atrocidades” cometidas.

Otro de los nombres que sonó fue el de Rosa Laura Junco, hija de Alejandro Junco de la Vega, fundador de Grupo Reforma, quien fue señalada como “maestra” del primer círculo de la organización DOS, encargada de marcar a mujeres con las iniciales “KR”.

Rosa Laura Junco.

Lauren Salzman, excolaboradora de Raniere, explicó que DOS tenía como objetivo lograr 100 esclavas sexuales con el “apoyo de mexicanos”, por lo que Rosa Laura Junco habría comprar una casa en Halfmoon, en Nueva York, donde junto con otras mujeres de origen mexicano “se desnudaban y posaban juntas frente a una cámara, se les fotografiaba el tatuaje cerca de la pelvis y las imágenes eran enviadas a Raniere”.

Finalmente, en la lista de algunos de los mexicanos ligados se encuentran las empresarias Loreta y Carola Garza Dávila, quienes habrían escondido a Raniere en su casa de San Pedro Garza García.

Loreta y Carola Garza Dávila.

Abusó de mí a los 15 años: Camila

Durante la audiencia, Camila, la mexicana que es considerada como la primera esclava sexual de Keith Raniere, rompió este martes el silencio y acusó al líder de la secta de pederastia y pedofilia.

Según el testimonio de Camila, Raniere le tomó fotos desnuda y la obligó a tener relaciones sexuales cuando tenía apenas 15 años.

Camila es una de las tres hermanas que cayeron en las redes de Raniere. El testimonio de la víctima mexicana fue uno de los elementos clave para enjuiciar a Keith.

Las marcas.

Camila dijo que no había hecho declaraciones porque seguía bastante traumatizada por el líder de la secta. “Me jodió la mente durante tanto tiempo”, dijo la mexicana de alrededor de 30 años de edad.

“Es difícil para mí pronunciar su nombre, así que sólo me referiré a él como ‘él’ (…) Todavía puedo escuchar su voz en mi cabeza, sigue siendo una lucha diaria”, contó.

La víctima declaró que conoció al líder de la secta cuando ella tenía 13 años, “desde el principio no podía sentirme cómoda con él”.

Ella junto con sus dos hermanas mayores fueron convencidas de dejar su casa en el estado de San Luis Potosí para unirse al culto de Raniere. Presuntamente, una vez ahí embarazó a las tres, obligándolas posteriormente a abortar.

Cuando Camila era una niña de 15 años, virgen, Keith Raniere, de entonces 45 años, la violó.

“Me dijo que lo mantuviera en secreto, y me pedía que me escapara de la casa para reunirnos en un lugar donde estábamos aislados de todos”, reveló ante el tribunal.

Al igual que otras víctimas lo han externado ya, Camila dijo haber sido marcada con las iniciales del depredador.

“Me tomó fotos desnuda, la experiencia de ser fotografiada así está grabada en mi memoria”, gracias a la valiente confesión de Camila, los fiscales acusaron a Raniere de pornografía infantil.

Hace un año, Daniela, hermana de Camila, reveló que durante casi dos años la joven vivió en una habitación con una delgada colchoneta de espuma como único mobiliario y un lapicero barato que era su herramienta de comunicación.

De acuerdo con un reportaje de The New York Times, la mujer fue confinada allí por Keith Raniere, el líder de la secta NXIVM, como un castigo porque le gustaba otro hombre.

Daniela dijo que durante los meses que pasó en ese cuarto escribió cientos de notas buscando el perdón del líder de NXIVM.

Además explicó que su estatus era determinado por la condición de estar sexualmente disponible para Raniere; incluso sus padres se prestaron para ayudar a castigarla.

Mientras estaba confinada, usaba la misma ropa durante semanas y le dejaban sus alimentos en la puerta. La única persona que podía verla era un alto miembro de NXIVM, asignado por Raniere, que debía ayudarla a superar lo que el líder definió como una “violación ética”. Daniela dijo que, por momentos, pensaba que estaba perdiendo el sentido de la realidad.

Previo a la sentencia, una docena de víctimas testificó y detalló la manera en que el falso gurú las manipuló con fines sexuales y financieros.