Sacha Baron Cohen lo hace de nuevo: se infiltra en encuentro ultraderechista e interpreta canción racista

En Estados Unidos, se hizo pasar por un donante del evento y en el escenario habló de Obama y Hillary Clinton; al final lo sacaron sus guardaespaldas

Redacción / La Voz de Michoacán

Por todos es bien conocida la sátira del actor hacia los estereotipos occidentales, y recientemente, después de que el comediante Sacha Baron Cohen lograra infiltrarse en un encuentro ultraderechista en Washington, el actor hizo que los asistentes corearan una canción racista que interpretó en el escenario.

Baron Cohen y su equipo se hicieron pasar por una asociación de extrema derecha denominada Back to Work USA. Después de ponerse en contacto con los organizadores ofrecieron un show de música en vivo y seguridad.

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Rodeado de elementos de seguridad, Cohen se hizo pasar por uno de los más generosos donantes del evento y llegó hasta el escenario, donde comenzó a cantar.

Vestido con un overol de mezclilla y una camisa roja, además de portar una barba falsa para ocultar su identidad, Cohen cantó una canción en la que mencionaba que era necesario inyectar con la “gripe de Wuhan” al expresidente Obama, a Hillary Clinton y a Anthony Fauci, el científico que asesora a la Casa Blanca para afrontar la pandemia de COVID-19.

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La canción también pedía “cortar en pedazos” a la Organización Mundial de la Salud (OMS), como lo hacen “los sauditas”, haciendo referencia al asesinato del periodista Jamal Kashoggi.

Tras unos minutos en el escenario, los organizadores buscaron detenerlo; sin embargo, los elementos de seguridad que acompañaban a Cohen no lo permitieron,

Después de que le cortaran el micrófono, el comediante dio por terminado su acto y fue desalojado del sitio a bordo de una ambulancia.

No es la primera vez que lo hace, ya que en su película “Borat: lecciones culturales de Estados Unidos para beneficio de la gloriosa nación de Kazajistán” (2007), entre otras situaciones controvertidas, consiguió que le dejaran cantar el himno estadounidense en un rodeo, incitando al racismo de los asistentes, aunque al final la audición tuvo que ser detenida cuando entonó el himno cambiando la letra.

Ya antes se había metido a un honky tonk bar a cantar, al ritmo de música country, sobre la necesidad de arrojar a los judíos a un pozo, tema que fue coreado por la concurrencia: