Estados Unidos sanciona a 13 miembros de un cártel mexicano por tráfico de fentanilo

Se trata de 13 miembros del cártel de Sinaloa que operan desde el estado de Sonora para enviar droga a Estados Unidos

Redacción / La Voz Michoacán

Estados Unidos. La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó a 13 miembros del Cártel de Sinaloa por traficar desde México una gran cantidad de fentanilo y otras drogas ilícitas a la Unión Americana.

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Se trata de Juan Carlos Morgan Huerta, Cacayo, establecido en Nogales, Sonora, como jefe de plaza del Cártel de Sinaloa, además administra las operaciones del grupo criminal y supervisa el tráfico, transportación e importación de múltiples toneladas de drogas, incluyendo cocaína, heroína, metanfetamina y fentanilo a Estados Unidos, para lo cual utiliza tracto camiones a fin de cruzar la frontera.

En la lista de 13 personas también aparecen los hermanos José Arnoldo Morgan Huerta, Chachio; José Luis Morgan Huerta, El Gordo; Miguel Ángel Morgan Huerta y Martín Morgan Huerta, así como Oscar Murillo Morgan, Chino, quienes, de acuerdo con el Departamento del Tesoro, juegan un papel fundamental para que se concrete el envío de droga a la Unión Americana.

Como exagente de una agrupación policiaca, Miguel Ángel Morgan Huerta utiliza sus contactos para sobornar a las autoridades, mientras que su hermano Martin y su tío Oscar, así como los demás miembros de la familia, gestionan el transporte y logística, negociando acuerdos y lavando las ganancias de drogas ilícitas.

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“Los Estados Unidos ha perseguido agresivamente familiares cómplices de miembros clave de los cárteles porque son críticos a las operaciones de estas redes de fentanilo ilícito”. Las autoridades del Tesoro nos permiten exponer y aislar a aquellos que se benefician de la venta de fentanilo mortal en los Estados Unidos”, señaló el subsecretario del Tesoro para el Terrorismo e Inteligencia Financiera Brian E. Nelson.

En la lista del Departamento del Tesoro también está David Alonso Chavarin Preciado, Chava, quien dirige las operaciones de narcotráfico en Nogales para Morgan Huerta y es su cuñado, así como Jesús Francisco Camacho Porchas, Pilo; Oscar Enrique Moreno Orozco, Senry, y Ramiro Martin Romero Wirichaga, todos de nacionalidad mexicana.

A ellos se suma Cristian Julián Meneses Ospina, un colombiano que también trabaja para Morgan Huerta. En tanto, Jesús Francisco Camacho Porchas y Oscar Enrique Moreno Orozco son fugitivos por cargos de drogas en el estado de Arizona, detalló la autoridad norteamericana.

Sancionadas, 4 empresas por su relación con el narco

La Oficina de Control de Activos Extranjeros también sancionó a cuatro empresas con sede en nuestro país, incluido el Restaurante Habaneros, establecido en Nogales y operado por Conceptos Gastronómicos de Sonora, y la compañía minera Morgan Golden Mining, establecida en Hermosillo, propiedad de Morgan Huerta.

Como resultado de las sanciones, todas las propiedades o intereses en las propiedades de las personas sancionadas que se encuentran dentro de Estados Unidos o en posesión o control de personas estadounidenses están bloqueadas y deben reportarse a la Oficina de Control de Activos Extranjeros.

Además, se bloquea cualquier entidad que sea propiedad directa o indirectamente, individualmente o en conjunto, en un 50 por ciento o más de una persona bloqueada.

“La acción de hoy es parte de un esfuerzo de todo el gobierno para contrarrestar la amenaza global que representa el tráfico de drogas ilícitas hacia los Estados Unidos que está causando la muerte de decenas de miles de estadounidenses cada año, así como innumerables sobredosis no mortales más. Esta acción demuestra el enfoque fortalecido de la Administración para salvar vidas al interrumpir el tráfico de fentanilo ilícito y sus precursores en las comunidades estadounidenses”, advirtió la OFAC.

 Agregó que estos esfuerzos son parte de la estrategia integral de toda la administración Biden-Harris para enfrentar la epidemia nacional de sobredosis, que se enfoca en dos componentes claves de esta crisis: la adicción no tratada y las ganancias del tráfico de drogas que la fomentan.