Un golpe en la cabeza en México aceleró la renuncia del Papa

Agencias/ La Voz de Michoacán. Mientras causaba un nuevo impacto la revelación de que el Papa se hirió en la cabeza por una caída nocturna durante su viaje a México en marzo último, un accidente que determinó su decisión final de renunciar al pontificado, Benedicto XVI se despidió ayer en un clima de fuertes emociones …

Agencias/ La Voz de Michoacán.

Mientras causaba un nuevo impacto la revelación de que el Papa se hirió en la cabeza por una caída nocturna durante su viaje a México en marzo último, un accidente que determinó su decisión final de renunciar al pontificado, Benedicto XVI se despidió ayer en un clima de fuertes emociones de cientos de sacerdotes y seminaristas de Roma, a los que dijo que iba a estar cerca de ellos, aunque “rezando escondido del mundo”.

Tras la fuerte impresión que causaron sus denuncias contra las luchas internas en la Curia Roma, el gobierno central de la Iglesia, en el sermón del miércoles de ceniza en la basílica de San Pedro, en las que acusó a las facciones de hipocresía, rivalidades y “divisiones que desfiguran el rostro de la Iglesia”, con el rostro demacrado, cansado y con la voz enronquecida, Benedicto XVI habló improvisando durante una hora.

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“Ahora me retiro, pero sigo siempre vecino a ustedes con mis oraciones aunque permanezca escondido del mundo”, explicó el Pontífice, que en abril cumplirá 86 años.

Como en otras ocasiones, Ratzinger criticó al ala progresista de la Iglesia, que liquidó en colaboración con el Papa Juan Pablo II en las últimas tres décadas. Dijo que su visión del Concilio “fue virtual, no real”, porque no apoyaban una “renovación en la continuidad” y consideraban a la asamblea que llamó Juan XXIII y que se reunió entre 1962 y 1965, como “una ruptura” con la Iglesia preconciliar.

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El Papa anunció el lunes que a fin de este mes renunciará, una decisión que ha caído como una bomba en todo el mundo y abierto una crisis compleja y profunda dentro de la Iglesia.

Joseph Ratzinger explicó su retiro en su avanzada edad y la falta de fuerzas físicas para continuar, pero con sus críticas a la Curia y su abierto desprecio por las divisiones internas durante su pontificado de siete años y diez meses, demostró que su decisión fue también estimulada por una situación interna abrumadora en las cumbres del Vaticano que no podía controlar.-