Vanessa Guillén, una soldado de 20 años, fue acosada hasta ser asesinada a martillazos; exigen justicia

De ascendencia mexicana, la joven de 20 años desapareció el pasado 22 de abril y el 21 de junio encontraron su cuerpo desmembrado; un día antes de su muerte iba a denunciar a su agresor, un soldado, de acoso sexual.

Redacción / La Voz de Michoacán

Estados Unidos. El 22 de abril fue la última vez que se le vio con vida a la soldado estadounidense de ascendencia mexicana Vanessa Guillén. La noche de ese día fue sacada de la base militar en Fort Hood, en Killeen, Texas, metida en un contenedor de plástico, pero muerta. La asesinaron.

Guillén estaba asignada al servicio y mantenimiento de armamento federal. Ese miércoles, según un testigo, dejó su lugar de trabajo para dirigirse a otra armería de la base, pero ya no regresó; solo quedaron su identificación, tarjeta bancaria y las llaves de su auto y de su habitación que ocupaba en la base militar.

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“Mi hermana es un ser humano y quiero justicia, y quiero respuestas, porque mi hermana no se hizo esto sola, alguien lo hizo", sexigió Guadalupe Guillén, hermana de Vanessa.

Foto: Twitter.

Desde esa fecha no se supo de su paradero hasta que unos restos humanos fueron encontrados el pasado 21 de junio que, por las condiciones en las que estaban, se tuvo que realizar un estudio forense para su identificación; el cuerpo era el de la joven de 20 años, confirmaron autoridades el 5 de julio.

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Según consta en una declaración pública y accesible del agente especial del FBI, Jonathan W. Varga, a cargo de la investigación del caso, la noche del 23 de abril, dos personas vieron al soldado Aaron David Robinson sacar de una de las armerías una caja grande de plástico; ahí llevaba el cuerpo de Vanessa.

Robinson la había asesinado a martillazos horas antes. Con dificultad la metió en el contendor que tenía ruedas y lo empujó por los pasillos del cuartel hasta el estacionamiento.

Foto: Twitter.
Foto: Twitter.
David Robinson y Cecily Ann Aguilar, presunto responsable y cómplice, respectivamente, de la muerte de Vanessa Guillén.

Luego, el soldado condujo hasta un lugar cerca del río León, en Killeen, donde dejó el recipiente con el cuerpo de Vanessa; posteriormente se dirigió a una gasolinera donde trabajaba su novia Cecily Aguilar, de 22 años, y volvieron al lugar; ahí, el presunto asesino le mostró a Aguilar la caja.

La pareja entonces procedió a desmembrar el cuerpo utilizando un cuchillo tipo machete; separaron las extremidades y la cabeza; enseguida intentaron quemar los restos, pero al no lograrlo, los enterraron en tres agujeros en la tierra y los cubrieron.

Tres días después, el 26 de abril, volvieron al lugar, sacaron los restos y continuaron descuartizándolos para nuevamente intentar quemarlos usando como combustible guantes y redes para el cabello.

Hoy, Cecily Ann Aguilar está detenida, quien, en un interrogatorio del 30 de junio, confesó todo lo que pasó, desde que su novio le dijo cómo asesinó a Guillén hasta como se deshicieron de sus restos. El 3 de julio Aguilar fue transferida a la prisión del condado de McLennan, en la ciudad de Waco, donde enfrentará un juicio con cargos federales.

Foto: Twitter.
Foto: Twitter.

Robinson está muerto

Cuando agentes federales lo localizaron y trataron de confrontarlo, el sospechoso por la muerte de Vanessa sacó un arma y se suicidó. Se declaró su muerte a la 1:17 am.

La soldado de ascendencia mexicana, un día después de su brutal muerte, presentaría una denuncia de acoso sexual contra Robinson, según la abogada de la familia de esta joven asesinada.