La democracia un derecho humano

Una muestra clara de la libertad y la voluntad del hombre en el reconocimiento a su vida, a sus derechos humanos y a la consolidación en su dignidad humana, hoy que debe ser protegida por todas y todos, ya que cualquier violación a estos derechos nos hace menos personas.

COLEGIO DE ABOGADAS DE MICHOACÁN

PUBLICIDAD

María Guadalupe González Valadez

La democracia la podemos entender como una forma de organización, político social en el que el poder o la soberanía residen en todos nosotros y que elegimos a nuestros representantes a través del voto.

La democracia en un sentido amplio, también la podemos comprender como un estilo de vida o de interacciones entre todos nosotros, basado en que todos somos iguales ante la ley, el respeto que nos debemos, y la solidaridad social.

PUBLICIDAD

Sus principios se basan en la igualdad, participación, independencia de poderes, elecciones periódicas, partidos políticos, libertad de expresión, rendición de cuentas, todos ellos consolidan un régimen de derechos humanos importantes para el restablecimiento de las potencialidades desde un individuo que vive en sociedad y que le hace vivir con dignidad.

Para la Organización de Las Naciones Unidas, la democracia es concebida como un ideal universal, que se base en valores comunes, compartidos por personas de todo el mundo, independientemente de nuestras diferencias culturales, políticas, sociales y económicas; como es también reconocida en la declaración y programa de Acción de Viena, se basa en la voluntad libremente expresada del pueblo de determinar sus propios sistemas políticos y culturales, y su plena participación en todos los aspectos de su vida.

Una muestra clara de la libertad y la voluntad del hombre en el reconocimiento a su vida, a sus derechos humanos y a la consolidación en su dignidad humana, hoy que debe ser protegida por todas y todos, ya que cualquier violación a estos derechos nos hace menos personas.

La misma declaración de Viena concibe por tanto que la democracia con los derechos humanos, se deben entender de manera conjunta; son elementos de un estado de derecho que comparte una misma premisa fundamental, permitir que la y los ciudadanos, así como los gobiernos vivan en libertad.

Por eso se establece además en este ordenamiento internacional que la democracia, el desarrollo y las libertades fundamentales son interdependientes; es decir, están ligados y se refuerzan mutuamente, teniendo como objetivo preservar y promover la dignidad y los derechos fundamentales de las personas, lograr la justicia social, fomentar el desarrollo económico y social de la comunidad, reforzar la cohesión de la sociedad, mejorando la tranquilidad nacional, y crear un clima favorable de paz.

Por estas razones la democracia debe incluir un respeto a los derechos humanos y para hacerlo debemos tomar en cuenta que el Estado, debe en todo momento promover, y respetar los derechos humanos de todos; para lograrlo es importante  que la sociedad esté informada, de sus derechos como debe ejercerlo y en el caso particular, como el ejercicio democrático debe plantearse a través de cómo hacer efectivo el ejercicio de sus derechos, lo cual se logra a través de que el Estado instrumente no solo acciones de abstención, sobre todo acciones positivas, mediante la incorporación de los mecanismos de participación, que difundan y hagan partícipe a la sociedad sobre sus derechos, lo que nos lleva a entender que  debe existir una política pública, para prevenir, sancionar y reparar daños, cuando exista la posibilidad de que no se ejerza la democracia plena, ya que es un derecho humano y en el ciudadano recae su uso efectivo.

Lamentablemente en México hoy en día según los estudios no ha logrado consolidar un modelo democrático de respeto a los derechos humanos, en gran medida por la inclusión de los grupos de seguridad, ante los grupos organizados tal caso lo vemos en la estadística de tortura, no obstante se reconoce la existencia de instituciones como el Instituto Federal Electoral, que pone el esfuerzo para celebrar elecciones limpias y periódicas, pero en un contexto donde permea una crisis humanitaria, ligada a desigualdades, porque ha sido entendida la democracia con una visión formal o procedimental, aún y todo ello la violación de derechos humanos no resta legitimidad a las prácticas democráticas y de participación, a las que debemos redoblar esfuerzo con instrumentos legales, económicos y sociales que la hagan cada día más efectiva.

Para ello debemos luchar constantemente desde el Estado y los ciudadanos para consolidar un modelo democrático directo y participativo, que nos conciba como ciudadanos distintos, contribuyendo a un desarrollo personal, tener virtudes cívicas, participando en asuntos públicos, que no se quede en un periodo de elecciones, sino que premie en la gama de derechos civiles y políticos, en las áreas de salud, seguridad, educación, bienestar social, etc., para ello requerimos por tanto de acciones positivas, que escuche al ciudadano en todos los aspectos que involucran su vida normal, libre de manipulación y demagogia, solo así lograremos consolidar a la democracia como un derecho humano pleno.