COLECTIVO CIUDAD | A cincuenta años de los límites de crecimiento

los seres humanos estamos en rumbo a una colisión inminente y potencial, debemos buscar una profunda transformación de nuestra relación de vida y consumo de recursos del planeta si queremos evitarle una tragedia a la humanidad.

Rafael de Jesús Huacuz Elías

Exactamente en 1972, es decir cincuenta años atrás, un grupo de empresarios aglutinados en lo que ahora se conoce como el “Club de Roma”, solicitaron un informe al Instituto Tecno-lógico de Massachusetts (MITpor sus siglas en inglés), para conocer cuál era el estado de los recursos biológicos y no biológicos y su disponibilidad a escala global.

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El informe del MIT fue conocido mundialmente como:“Limites  del  crecimiento”, con el paso de los años sus autores realizaron dos informes más: “Más allá de los Límites del Crecimiento” (1996) y “Límites del Crecimiento 30años  después”  (2009);  en donde expusieron la incapacidad del planeta para hacer frente a las necesidades y modo de vida de la población que, por su tasa tan acelerada de crecimiento exponencial, ocasionaba  daños  irreparables  al  medioambiente  y ponía en peligro el equilibrio ecológico de las biotas del mundo, el informe señalaba que, más allá de ciertos umbrales el planeta tierra alcanzaría sus límites físicos de proveer recursos a nuestro estilo de vida moderno.

Límites de Crecimiento escandalizó  a  la  comunidad científica internacional ya quela población y la producción de recursos, no podía seguir creciendo  indefinidamente, por la sencilla razón de que vivimos en un planeta finito, con recursos finitos y no podemos crecer infinitamente.

A pesar de la controversia del informe presentado por el MIT, destacan tres escenarios posibles para el futuro de la humanidad:

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Primer escenario: “Si se mantienen las tendencias  actuales  de  crecimiento  de  la  población mundial,  industrialización, contaminación ambiental, producción de alimentos y agotamiento de los recursos, este planeta alcanzará los límites de su crecimiento en el curso de  los  próximos  cincuenta años ( es decir, para el año2030). El resultado más probable sería un súbito e incontrolado  descenso  tanto  de  la población mundial como de la capacidad  industrial  para mantener el ritmo de crecimiento actual”.

Segundo escenario: “Es posible alterar estas tendencias de crecimiento y establecer una condición de estabilidad ecológica y económica que pueda mantenerse durante largo tiempo. El estado  de  equilibrio  global puede diseñarse de manera que cada ser humano pueda satisfacer  sus  necesidades materiales básicas y gozar de igualdad de oportunidades para desarrollar su potencial particular”.

Tercer escenario: “Si los seres humanos deciden empeñar sus esfuerzos en el logro del segundo resultado  en  vez  del  primero, cuanto más pronto empiecen a trabajar en ese sentido, mayores serán las probabilidades de éxito”.

Desde la perspectiva de la Organización  de  Naciones Unidas (ONU) y de la Alianza Mundial de Científicos por la Emergencia Climática; nos encontramos en el primer escenario, es decir, las cumbres mundiales ante el cambio climático y la Agenda 2030, no ha prosperado, el panorama actual es poco alentador y día con día se reducen las probabilidades de éxito por cumplir otros temas emergentes actuales: destrucción de la capa de ozono; la disponibilidad de agua dulce; el colapso de la pesca marina; el incremento de zonas muertas en los océanos; la pérdida de masa forestal;  la  destrucción  de biodiversidad (sexta extinción masiva de especies); el cambio climático y el crecimiento exponencial de la población que este año 2022 alcanzará los ocho mil millones de personas.

Cabe  resaltar  que,  a  lo largo de estas cinco décadas y como resultado de la actual degradación ambiental, nacieron varios Movimientos Ecologistas como una poderosa estructura social, para contrarrestar el unilateralismo de explotación de recursos globales.

Aunque inicialmente surgen de forma emergente tratando  de  enfrentar  al monopolio del Estado, actualmente van más allá de la lucha social con protestas en las calles y mantiene una serie de estrategias de acción que buscan romper con el imaginario dominante y paradigmático del libre mercado. El movimiento ecologista actual fomenta el pensamiento crítico  y  promueve  acciones para reducir el consumo exacerbado de bienes y recursos; su lema básico es luchar contra el imaginario dominante de consumo exacerbado, y es el motor de esperanza para lograr los escenarios positivos ante la emergencia climática que enfrentaremos cada vez con mayor intensidad, producto  del  actual  calentamiento global. 

La comunidad científica internacional --preocupada por la destrucción ambiental-- expone que los seres humanos estamos en rumbo a una colisión inminente y potencial, y han señalado la necesidad de buscar una profunda transformación de nuestra relación de vida y consumo de recursos del planeta si queremos evitarle una tragedia a la humanidad, es decir, reconocer en su justo valor las aportaciones realizadas por los estudios de los Límites al Crecimiento.

colectivociudad@gmail.com