Emiliano Medina Ricardo Salinas Pliego ha sido uno de los principales opositores al régimen de la 4t; comenzó a mediados de la administración de López Obrador y lo es hoy durante el mandato de la presidenta Sheinbaum. Sin embargo, considero que la estrategia del discurso de oposición enarbolado por Salinas Pliego es perdedora en el largo plazo, esto porque no ataca las principales áreas de mejora que enfrenta el gobierno y se concentra en reivindicar valores tradicionales, así como en la instauración de un sistema anarcocapitalista que hoy es impopular. Su desempeño político dependerá de situar su controvertida figura como representante de demandas legítimas. Es un reto casi imposible. De acuerdo con el rankig de Forbes del año 2025, Salinas Pliego ocupaba la quinta posición entre las personas más ricas de México, con un patrimonio calculado en 4,900 millones de dólares. Si bien, estos rankings no tienden a ser muy exactos, dado que toman en consideración el valor bursátil de sus activos en bolsa, muestran bien el panorama de lo que representa “el tío Richie”; un multimillonario de la más alta clase empresarial mexicana. No quiero extenderme demasiado en el origen de su fortuna ni de sus negocios, mismos que deben ser objeto, en sí mismos, de un minucioso análisis al implicar complicidad de la clase política, como lo fue el préstamo de Raúl Salinas de Gortari para adquirir Imevisión, precursor de Televisión Azteca. Lo que busco resaltar es que le será difícil, en su papel de multimillonario, convencer al electorado mexicano. ¿Su estilo de vida aspiracional será un activo eficiente? El régimen de la 4T enfrenta grandes problemas que no han sido capitalizados por la oposición. México registra cada año un crecimiento económico mediocre, una crisis de seguridad constante y no ha sido posible desterrar la influencia del poder criminal sobre el poder político. Aun así, existen claros aciertos, concretamente en política social, con el aumento al salario mínimo y la pensión para adultos mayores. Los resultados son innegables y el modelo que ha permitido la reducción de la pobreza ha sido exitoso en el corto plazo. ¿Es Ricardo Salinas Pliego un hombre capaz de resaltar los desaciertos del régimen? No lo creo. Su estrategia está basada en la descalificación total. Si se le contrasta con Milei, el presidente argentino tenía una política económica clara: dolarizar la economía. Quisiera yo preguntar ¿cuál es la del tío Richie? ¿Qué propuestas hemos escuchado? Más allá de publicar en X que el gobierno debería de desaparecer y de autodenominarse un perseguido político, no he encontrado un mensaje claro. Ha buscado identificarse con en el tema de seguridad portando el sombrero de Carlos Manzo, y no le ha dado resultados; rápidamente cambió su foto de perfil. Se ha montado en la corriente de derecha, condenando la ideología de género y defendiendo valores católicos tradicionales. ¿Será suficiente para ganar una elección? Ni siquiera veo factible un escenario donde represente al pequeño y mediano empresario, pues su carga tributaria es proporcionalmente mayor que la del “tío Richie”. ¿Culpará al gobierno y echará de cabeza a los empresarios que evaden impuestos, como en su momento lo hizo Trump? Si la jugada política es utilizar el poco músculo que le queda a un partido como Acción Nacional, las mediciones lo ponen aún muy por debajo de Harfuch –30 puntos de acuerdo con SRC –. Si hoy Morena sigue pareciendo imbatible de cara a la elección presidencial del 2030 es porque la oposición no ha sido inteligente para hacer notar demandas sociales legítimas. Hoy es muy lejano un escenario en el que Ricardo Salinas Pliego sea un caballo ganador. emilianomedina19@outlook.es