CUARTO PODER | Razón suficiente

Si este formato institucional permaneciera desde los tiempos de la Comisión Federal Electoral, Andrés Manuel López Obrador, jamás, de los jamases hubiera sido titular del Ejecutivo Federal.

Etelberto Cruz Loeza

¡No me digan que lo dice la ley!

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Andrés Manuel López Obrador

Por unos días tuve en mente varias interrogantes sobre la llamada contramarcha decidida por el titular del Ejecutivo Federal, Andrés Manuel López Obrador y llevada a efecto por la estructura nacional de Morena el domingo 27 del pasado mes de noviembre, fue bastante multitudinaria en la ciudad de México e inició en la glorieta del Ángel, transitó por todo Reforma, y llenó el zócalo.

Y no encontraba la razón suficiente, pues la realidad política, social y financiera nacional – entre otros factores - indicaba otras circunstancias, pero leí la entrevista que Neldy San Martín le realiza a Enrique Dussel y que la revista Proceso en su edición del pasado domingo 27 de noviembre publicó y ahí entre sus juicios, razonamientos y entusiasmo, entendí las razones suficientes del presidente de la República.

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(Enrique Dussel es el ideólogo de la 4t y secretario de Formación Política de Morena y creador de la Política Amorosa).

Presento algunos de fragmentos con ciertos juicios que me parecieron bastante interesantes.

“El presidente se sintió provocado… Un momentito, el liderazgo que yo tengo no lo he necesitado ejercer, pero si ustedes me vienen a provocar, vamos a ver quién tiene más liderazgo. Y vuelve a los modos de legitimidad de Weber; uno de ellos, la popularidad y entonces, la vuelve a ejercer.

“Es perfectamente lícito, no está prohibido que un presidente convoque al pueblo a hacer una manifestación de apoyo al INE que…

Justamente, que realmente es la fuerza de oposición que tiene el gobierno hoy, porque fue hecho en una época en que el pueblo no eligió esos componentes…responde a instituciones y autoridades elegidas por el antiguo régimen corrupto y neoliberal.

“(Y que las modificaciones se hicieran antes de las elecciones de junio de 2021): en el texto advirtió: Si el INE logra arrebatar a Morena la mayoría en ambas cámaras después de junio, será imposible realizarlas en el próximo trienio, y Morena fracasaría en el intento de ser una época en la historia de México y sólo lograría un exitoso sexenio.

“Para Max Weber una autoridad se legitima mediante tres principios: legal, tradicional y carismático. Este último se refiere al liderazgo y para Dussel el acto del domingo 27 no sólo es una demostración de carisma, sino de algo más profundo: el mesianismo.

Estas ideas, las presentó- se dice – en artículo publicado en marzo de 2021 en el diario La Jornada.

“En política lo factible es lo justo. Lo imposible, no lo puedo hacer, es injusto. Hay crímenes y secuestros y todo, pero eso es herencia que hay que enfrentarla con una institución armada, como el ejército”.

Fue indudable, pero más que provocación, fue disputa por la calle. Se evid3enció que la calle es de quien la trabaje y los opuesto a su gobierno trabajaron la calle; ese sustantivo no es únicamente de Morena ni de los colectivos, ni de los grupos de presión: es de quien la trabaje.

Esa es una mentira, un sofisma: el liderazgo lo ha ejercido desde su designación de presidente electo: Peña Nieto le dejó todo el espacio, el día siguiente de la elección constitucional.

 Es cierto: no está prohibido que un presidente convoque, y encabece, al pueblo a hacer una manifestación de apoyo…pero es inédito…porque el país no enfrenta crisis política, nadie le disputa el poder por otra vía no institucional, ni enfrenta una invasión extranjera. Fue histórica.

Dussel está equivocado: el INE no es la fuerza de la oposición que tiene el gobierno.

El INE es la institución que es el árbitro electoral y a quien, con el respaldo de los ciudadanos, ha permitido-efectuado-facilitado la transmisión, la transición, el tránsito del poder ciudadano, representativo, a través de procesos electorales con reglas aceptadas por todos los protagonistas políticos registrados y autorizados, y, curiosamente, el mayor beneficiado de esta institución es, precisamente, Morena.

Que en el proceso constitucional de 2006 se haya dado X o Z situaciones no fue ni culpa ni responsabilidad del INE

Está equivocado, nuevamente Dussel: el INE no responde a instituciones y autoridades elegidas por el antiguo régimen corrupto y neoliberal. El INE responde a su responsabilidad y obligación constitucionales; por otro lado, el INE es producto de acuerdos entre todos los protagonistas políticos. Dussel intencional y perversamente hace a un lado que vivimos una democracia representativa, no participativa, como en su visión del siglo IV A.C.

Curiosamente es el mismo disco - en letra y espíritu -, del titular del Ejecutivo Federal que son la base de su aspiración de sustituir al INE actual por un INE oficialista=amlista=dependiente del poder Ejecutivo.

Si este formato institucional permaneciera desde los tiempos de la Comisión Federal Electoral, Andrés Manuel López Obrador, jamás, de los jamases hubiera sido titular del Ejecutivo Federal.

Gracias a los ciudadanos y a la disposición de los partidos políticos de transitar hacia mayor pluralidad y diversidad ideológica y partidista y escuchando a las minorías, tenemos un Instituto Nacional Electoral que cumple su función, inobjetable, de árbitro electoral.

Andrés Manuel López Obrador sí cree que es un mesías y para muchos ciudadanos es místico, magia y fieles y eso le concede aura de poder, mas ¿quiénes son esos creyentes, adoradores? Parece ser que, mayoritariamente, son y están en ese segmento que recibe beneficios de sus programas sociales y que sí han ayudado, pero no han cambiado su situación de miseria y pobreza. Y se aprovecha de eso.  

Dussel expresó un vaticinio, un desastre: si en 20221 (el INE=ciudadanos) le arrebata a Morena, la mayoría en ambas cámaras…será imposible realizarlas la 4T -. Será un sexenio exitoso, pero no una época histórica o transexenal. Así fue en 2021: se cumplió, así que…

“Lo justo es que cada quien tenga lo que le corresponde y el Ejército tiene otra función: ser garante de las instituciones federales”.