Legisladores de Cuarta

  Jonatan S. González En Twitter: @JonatanMex_ PUBLICIDAD jonatansgonzalez@gmail.com Muchas cosas cambiaron con la alternancia partidista en el Poder Ejecutivo Federal y con la aplastante mayoría que obtuvo Morena en ambas cámaras del Congreso de la Unión, a raíz de la elección del primero de julio pasado. Eso es innegable. Con la llegada de la …

 

Jonatan S. González

En Twitter: @JonatanMex_

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jonatansgonzalez@gmail.com

Muchas cosas cambiaron con la alternancia partidista en el Poder Ejecutivo Federal y con la aplastante mayoría que obtuvo Morena en ambas cámaras del Congreso de la Unión, a raíz de la elección del primero de julio pasado. Eso es innegable. Con la llegada de la izquierda a la Presidencia llegó también un nuevo estilo de ejercer el poder público y se renovó en nuestro país el ánimo de cambio que habitualmente trae consigo el arribo de un nuevo gobierno.

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Entre las cosas positivas que debemos rescatar y aplaudir a los nuevos legisladores, tenemos por supuesto la significativa reducción de las prestaciones salariales y los jugosos bonos por diversos conceptos de los que se gozaban en la legislatura anterior y en las precedentes, así como su voluntad para escuchar a la oposición, a las organizaciones de la sociedad civil y a los expertos, a la hora de aprobar trascendentes reformas constitucionales como lo fue la relativa a la creación de la Guardia Nacional.

Sin embargo no todo es miel sobre hojuelas, pues entre los integrantes del Congreso de la Unión, figuran también individuos soberbios, vulgares e ignorantes que nada tienen que hacer en  los órganos legislativos de nuestro país (¿verdad, Noroña?), como lo es, por ejemplo, el senador por Morena Félix Salgado Macedonio, quien ha sugerido en numerosas ocasiones la posibilidad de plantear ante el Senado la desaparición de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) o bien, la destitución de los Ministros por su negativa de ajustarse a la reducción salarial propuesta por el Presidente, por lo que cabe explicarle brevemente al senador cómo se “mueven las aguas”.

En primer lugar, senador, es necesario que Usted conozca el principio de división de poderes consagrado en el artículo 49 constitucional (mismo que al parecer jamás ha leído), en el que se suscribe la independencia de la que goza cada uno de los poderes de la Federación ante los otros, por lo que el órgano legislativo al que Usted (lastimosamente) pertenece no puede invadir la autonomía del Poder Judicial ni reducir autoritariamente a través de ninguna ley los salarios de los Ministros de la SCJN (mismos que por supuesto son exorbitantes).

En segundo lugar, Senador, es importante hacer de su conocimiento que, si bien es cierto que la fracción segunda del artículo 127 constitucional establece que ningún servidor público podrá percibir un sueldo mayor al del Presidente, también lo es que el párrafo decimoprimero, del artículo 94 de nuestra Ley Fundamental, consagra la garantía de irreductibilidad salarial de los Ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (así como el de los Magistrados de Circuito y los Magistrados Electorales, el de los Jueces de Distrito y el de los Consejeros del Poder Judicial), por lo que su sueldo no puede ser disminuido durante su encargo, y al suscribir el artículo 14 de la propia Constitución la irretroactividad de la ley, aún con la Ley de Remuneraciones que vienen impulsando, el salario de los ACTUALES Ministros no podrá ser recortado.

En tercer y último lugar, Senador, y ante las infames y lamentables declaraciones en las que ha sugerido la destitución de los miembros de nuestro máximo tribunal de justicia, es necesario que tenga conocimiento de que, el único proceso previsto en nuestra Ley Fundamental para separar a un Ministro de su encargo, se encuentra previsto en el artículo 109 de la propia Constitución. Se trata del denominado Juicio Político y este, por supuesto, no procede por berrinches del legislativo, por lo que ni usted ni nadie puede destituir arbitrariamente a los Ministros.

 

Senador, las cosas son así. Estoy al tanto de que es muchísimo mi pedir, pero compórtese a la altura del encargo que se le ha conferido, y evite declaraciones estúpidas que lo ponen en el ojo de la opinión pública y lo dejan como un auténtico ignorante.

 

DE BOTE PRONTO: El pasado martes se puso bueno el agarrón en la red social del pajarito. Todo comenzó cuando Javier Lozano cuestionó la próxima visita de Andrés Manuel al estado de Puebla, con la supuesta finalidad de verificar personalmente el avance de los programas sociales impulsados por su gobierno, sugiriendo que se trataba más bien de un acto de proselitismo en favor de Miguel Barbosa, previo a las elecciones extraordinarias que se celebrarán en aquellas tierras tras la trágica muerte de la gobernadora Martha Ericka Alonso. Javier Lozano escribió lo siguiente: “¿Ahora sí va a Puebla? ¿Ya que murió la gobernadora? ¿Informará sobre avances en la investigación de la caída del helicóptero? ¿Calentará la plaza para la próxima elección extraordinaria? Qué descaro.” A lo que Salgado Macedonio replicó textualmente con un finísimo “Eres una perra en celo…”. Al pleito se unió el siempre polémico y vulgar Fernández Noroña, para afirmar que el tuit de su compañero de partido era una ofensa para las perras en celo, quedando al descubierto el deprimente nivel de tolerancia y educación de los legisladores de la Cuarta.