No puede ser, pero sí es.

  Se cumplieron 3 años y medio de haber escuchado a Silvano rendir protesta como Gobernador ante el pleno del congreso del estado y el entonces Secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong. Tiempos aquellos en los que declaraba con vehemencia “En mi administración por encima de cualquier interés personal o de grupo vamos a …

 

Se cumplieron 3 años y medio de haber escuchado a Silvano rendir protesta como Gobernador ante el pleno del congreso del estado y el entonces Secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong. Tiempos aquellos en los que declaraba con vehemencia “En mi administración por encima de cualquier interés personal o de grupo vamos a sumar esfuerzos y recursos con el gobierno federal para trabajar de manera coordinada y permanente”.

A 1,280 días la promesa ya no es válida y menos si el Gobierno Federal está encabezado por alguien que se enfrentó a su sueño personal y guajiro de ser Presidente de la República y a quien ahora le dedica las dos principales razones que le obligan a tomar “medidas drásticas” porque se quedó sin dinero; según el Zitacuarense, los problemas son el préstamo en vez de regalo de AMLO  de 1,200 millones para pagarles a los maestros y el recorte de otro tanto igual en proyectos sociales.

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Resulta que una vez más el Estado está en quiebra y lo van a rescatar con la misma promesa de 2015 y 2018, apretándose el cinturón, poniendo orden, siendo transparentes y sin lujos. Aunque se debe reconocer que nunca antes había dicho que vendería helicópteros, o no ejecutaron la estrategia de rescate en los últimos 3 años o no se ha dado cuenta que ese camino no lo lleva a ningún lado.

Lo absurdo, lo que en cualquier otra época habría sido impensable, se pasea haciendo gala de llamarse realidad, la lógica ya no es parte esencial de la vida social de nuestro país, la certeza y el largo plazo fueron sustituidos por la ocurrencia y la experimentación, pues pareciera que los gobernantes no tienen sentido común.

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En el país la cosa no es distinta. Los Consejos de Administración sirven de contrapeso a las decisiones de los Directores Generales, éstos deben garantizar la diversidad de ideas; pero en México el Presidente expresó su alegría ante la renuncia de los Consejeros independientes de Pemex y dijo que será mejor sustituirlos por personas que representen al Estado, es decir que legitimen todo lo que él decida. Seguramente en Petróleos Mexicanos se observará una historia similar a la de la Comisión Reguladora de Energía, en la que AMLO no buscó mandar expertos ni pensantes, sino leales e ignorantes que sólo deben recibir un mensaje en su celular que les indique si el voto es a favor o en contra; todo lo demás será redactado en Palacio Nacional. ¿Será que la simulación llegue al Instituto Nacional Electoral antes de 2021?

 

La ley sirve no sólo si se respeta su letra, debe seguirse su espíritu, de lo contrario los gobernantes tienen la increíble capacidad de utilizarla para seguir sus objetivos y no los de la sociedad, por eso los Consejos Ciudadanos son mágicamente renovados cada vez que cambia el Presidente o el Gobernador, la sociedad civil cambia de liderazgos de acuerdo al nuevo dueño del poder.

Los contrapesos desaparecen rápidamente ya no está Alejandro Ramírez al frente del Consejo Mexicano de Negocios, Juan Pablo Castañón dejó el Consejo Coordinador Empresarial, Mireles ahora anda en Tamaulipas, Hipólito Mora mejor apoya la creación de la Guardia Nacional y la actualidad está tan torcida que los familiares de los 43 dejaron de participar en la vida pública cuando se suponía que iban a ser relevantes y a encontrar justicia, pareciera que el olvido es más fácil de conseguir que la recompensa de haberlo acompañado a bordo de templete durante 18 años.

No valió la pena dar la vida por Fox, Calderón tampoco fue lo que se esperaba, Peña olvidó que era el nuevo PRI, a Alfonso se le quitó lo independiente y los lujos de Silvano son más caros que el séquito del Comisionado ¿Por qué pensar que Andrés sí podrá? Quizá primero habría que saber si en realidad quiere y si será capaz de no mantenerse firme cuando el dinero y el capital político dejen de alcanzar.

 

Juan Pablo Ríos y Valles Boysselle.

juanpablo@riosyvalles.org