¿Es la elección un mero trámite?

Ha sido parte de su estrategia remarcar el mensaje que la elección presidencial ya está decidida. Que ella va muy adelante en las encuestas, que Xóchitl Gálvez ya no la puede alcanzar y, ergo, su triunfo es inevitable.

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JUEGOS DE PODER

Leo Zuckermann

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En una reunión con empresarios, el periodista Enrique Quintana le preguntó a Claudia Sheinbaum si consideraba que el arroz ya se había cocido en materia electoral. “Falta el trámite del dos de junio”, respondió la candidata presidencial de Morena, dando a entender que sí, efectivamente, ella ya ganó.

Ha sido parte de su estrategia remarcar el mensaje que la elección presidencial ya está decidida. Que ella va muy adelante en las encuestas, que Xóchitl Gálvez ya no la puede alcanzar y, ergo, su triunfo es inevitable.

Los números le dan la razón a Sheinbaum.

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Desde que comenzó la campaña en el verano pasado, cuando se supo los dos nombres de las candidatas que representarían al oficialismo y la oposición, todas las encuestas han puesto a Claudia en primer lugar. En oraculus.mx, que toma en cuenta las metodológicamente más sólidas, hay un registro de un total de 84 encuestas entre julio de 2023 y mayo de 2024. Todas le dan una ventaja de dos dígitos a la candidata morenista. Y las tendencias prácticamente no se han movido en todo este tiempo.

Ahora vámonos al mercado de las apuestas, es decir, la gente que está arriesgando su dinero para predecir el futuro.

Polymarket.com es uno de los sitios de Internet más grandes del mundo donde las personas pueden apostar en todo tipo de tópicos incluyendo la política.  Por fortuna, abrieron la apuesta sobre la elección presidencial en México.

Con una liquidez razonable, este mercado le está dando una probabilidad del 95% a Claudia Sheinbaum de ganar la elección del dos de junio. Xóchitl cuanta con un 5% y Álvarez Máynez un porciento.

Parecería que efectivamente este arroz ya se coció.

Pero…

Primero insistir, como siempre lo hago cuando presento probabilidades, que una probabilidad baja no es una probabilidad nula.

Pongo un ejemplo. Hace poco me hice una batería de estudios médicos. En base a estos datos, mi médico calculó que yo tenía una probabilidad de 2.5% que me diera un infarto en los próximos diez años. Quedé muy contento. “Sí –me dijo el doctor–, pero si te da un infarto no me vengas a reclamar porque yo no estoy diciendo que no te va a dar uno, sino que la probabilidad es baja”.

¿Todavía puede ganar Xóchitl?

Claro que sí.

Muy poco probable, pero posible. El otro día, los jugadores del Bayern de Múnich ya estaban celebrando su pase a la final de la Champions. En las casas apostadoras, le daban un mínimo de probabilidad al Real Madrid de llegar a Wembley. Y, de pronto, en pocos minutos todo cambió. Dos improbables goles se hicieron realidad.

Así que trámite, lo que se dice un trámite porque ya el triunfo está asegurado, no es completamente cierto. Claro, se entiende que Claudia hable así porque le conviene estratégicamente a su campaña.

Ahora, siendo realistas, la probabilidad es muy alta que Sheinbaum efectivamente se convierta en la próxima presidenta del país.

Pero en esa elección considerada de “trámite” hay muchísimo en juego para ver qué tanto poder tendrá Morena y sus aliados.

Para empezar, está la elección del Congreso que yo considero más importante que la presidencial. Tomando en cuenta que sobre la mesa hay un proyecto de concentración del poder por parte del lopezobradorismo, será importantísimo el número de diputados y senadores que consigan para ver si pueden reformar o no la Constitución.

Hoy, de acuerdo a un modelo que toma en cuenta resultados de elecciones federales y locales pasadas, los efectos de la redistritación y los convenios de las alianzas partidistas en distritos y estados, hay una probabilidad muy baja, de menos del uno por ciento, que Morena y aliados obtengan la mayoría calificada de dos terceras partes en ambas cámaras del Congreso.

En cambio, sí tendrían una buena oportunidad de conseguir mayoría absoluta (50% más uno) lo que les daría el poder de aprobar leyes y el presupuesto anual.

Y luego están las elecciones locales. Vamos a ver qué tanto se consolida o no la hegemonía territorial de Morena y aliados que hoy gobiernan 23 de los 32 estados del país. Comprobaremos si el oficialismo retiene entidades que ya gobierna como Veracruz, Morelos o la Ciudad de México.

La capital es particularmente importante en “el trámite” porque todo indica que, a diferencia de la presidencial, la elección de jefe de gobierno está más competida. Si la oposición logra arrebatarle a Morena la Ciudad de México, sería un duro golpe para el oficialismo por su significado: después de 27 años de gobernar, incluyendo el último sexenio nada menos por parte de la candidata presidencial, los capitalinos le estarían dando la espalda a la opción política más votada del país.

X: @leozuckermann