La voz
Secciones
  • Tecnología
  • Clima y fenómenos
  • Estilo
  • Especialistas COVID-19
  • Ruta-2021
  • Michoacán
  • Seguridad
  • Economía y Finanzas
  • México
  • Mundo
  • ¿A dónde vamos?
  • Vida
  • Entretenimiento
  • Cultura
  • Ciencia y Tecnología
  • Deportes
  • Edictos
  • Especialistas
  • Opinión
  • Servicios
    • La Voz Pack
    • Aviso Económico
    • Voy Paseando
    • Gente MCH

    SÍGUENOS

    La Voz de Michoacán La voz La Voz de Michoacán

    Buscar Cerrar
    Secciones
  • Michoacán
  • Seguridad
  • Economía y Finanzas
  • México
  • Mundo
  • ¿A dónde vamos?
  • Vida
  • Entretenimiento
  • Cultura
  • Ciencia y Tecnología
  • Deportes
  • Edictos
  • Especialistas
  • Opinión
  • Servicios
    • La Voz Pack
    • Aviso Económico
    • Voy Paseando
    • Gente MCH

    SÍGUENOS

    La voz
    • Inicio
    • Michoacán
    • Morelia
    • Seguridad
    • México
    • Reportajes
    11|09|2026  8:05
    Secciones
  • Michoacán
  • Seguridad
  • Economía y Finanzas
  • México
  • Mundo
  • ¿A dónde vamos?
  • Vida
  • Entretenimiento
  • Cultura
  • Ciencia y Tecnología
  • Deportes
  • Edictos
  • Especialistas
  • Opinión
  • Servicios
    • La Voz Pack
    • Aviso Económico
    • Voy Paseando
    • Gente MCH

    SÍGUENOS

    PUBLICIDAD
    Leo Zuckermann | 13 Oct, 2022, 13:42

    JUEGOS DE PODER |¿Por qué criticamos más lo malo que lo bueno?

    Estaba ya cenando en el hotel cuando entró una llamada a mi celular. Contesté y me preguntaron si era yo Leo Zuckermann. “Así es”, respondí. “Le llamamos de Aeroméxico para informarle que dejó usted su computadora en el vuelo que venía de México”. Me quedé frío. “Aquí la tenemos en el aeropuerto. Puede pasar por ella mañana a partir de las 8:30 de la mañana”, me dijo la señorita muy amablemente.

    Foto: twitter

    Leo Zuckermann

    Comienzo con una anécdota que me sucedió la semana pasada.

    PUBLICIDAD

    Viajé a Houston por Aeroméxico a dar una conferencia en la Universidad Rice. Aproveché el vuelo para corregir mi presentación en PowerPoint. Cuando terminé, dejé mi computadora en la bolsa para guardar cosas frente a mi asiento. Y sí, efectivamente, se me olvidó recuperarla al desabordar el avión.

    Estaba ya cenando en el hotel cuando entró una llamada a mi celular. Contesté y me preguntaron si era yo Leo Zuckermann. “Así es”, respondí. “Le llamamos de Aeroméxico para informarle que dejó usted su computadora en el vuelo que venía de México”. Me quedé frío. “Aquí la tenemos en el aeropuerto. Puede pasar por ella mañana a partir de las 8:30 de la mañana”, me dijo la señorita muy amablemente.

    En ese momento caí en la cuenta que en la computadora estaba mi presentación que tenía que dar a primera hora en Rice. No me daba tiempo de ir al aeropuerto a rescatarla porque tenía compromisos en la universidad desde muy temprano.

    PUBLICIDAD

    Eran como las 10:30 pm. Le pregunté a la señorita si podía ir en ese momento. Me respondió que la oficina de Aeroméxico cerraba a las 11:00 pm. Abrí la aplicación de Uber que me informaba que llegaría alrededor de las 11:20 pm al aeropuerto.

    Le expliqué a la señorita la urgencia de recuperar el equipo esa noche. Le supliqué que me esperara o que se llevara la computadora a su casa y yo pasaría ahí a recogerla. Buena samaritana, se apiadó de mí. “Vengase rápido. Yo aquí lo espero”.

    Le conté al chofer de mi Uber, un simpático afroamericano trumpista, de mi torpe olvido. “No se preocupe, ahorita me apuro”. Le metió duro en el highway y llegamos a las 11:12 pm. Ahí estaba mi heroína, Melany, junto con su supervisora. Me identifiqué y me dieron la laptop. Quise darles una gratificación, pero no la aceptaron. “Solo deje un buen comentario en sus redes sociales”, me solicitaron. Envié un breve tuit agradeciendo a la aerolínea y, desde luego, a Melany. También dejé un buen comentario de mi chofer de Uber con una generosa propina.

    Le conté a una persona esta anécdota y me dijo que debería escribir un artículo sobre eso. “De ninguna forma”, le respondí. “¿Por qué?”, me cuestionó. “Pues yo no estoy para escribir sobre eso y, además, van a creer que Aeroméxico me pagó”. Muy elocuentemente, mi interlocutor me contestó algo que me caló: “somos muy buenos para criticar lo malo, y muy malos para lo bueno”.

    Tenía toda la razón. Cuando un servicio es deficiente, nos quejamos rápida e implacablemente. Sacamos el celular y enviamos la opinión negativa. En cambio, con situaciones agradables, como que una empleada localice al burro que dejó su computadora en el avión y esté dispuesta a quedarse más tiempo que su horario de trabajo, lo vemos como “natural”. Pues no, no lo es. Cierto que esperamos un buen servicio a cambio de nuestro dinero. Pero también debemos ser bien agradecidos y compartir una opinión positiva con los demás.

    Así que escribí este artículo. Y, desde luego, Aeroméxico no me pagó un quinto porque yo nunca le he vendido a nadie ninguna de mis participaciones en los medios de comunicación. A mí me pagan los medios en los que trabajo.

    La persona que me conminó a hacerlo me envió un artículo muy interesante de Andrew Thomas. De acuerdo al autor, “se necesitan aproximadamente 40 experiencias positivas de los clientes para deshacer el daño de una sola reseña negativa”. ¿Cómo llegó a ese número?

    1. Es muy probable que un cliente que tiene una experiencia negativa comparta esa experiencia dejando una mala crítica.

    2. Por otra parte, un cliente que tiene una experiencia positiva es poco probable que deje una buena reseña. En mi experiencia, solo uno de cada diez clientes satisfechos deja una buena reseña.

    3. La calificación de su empresa o producto (generalmente de cinco estrellas) refleja un promedio general de críticas buenas y malas. Por tanto, si el objetivo es mantener una calificación general de cuatro estrellas, necesitará cuatro reseñas de cinco estrellas para compensar cada reseña de una estrella.

    4. Suponiendo que solo uno de cada diez clientes satisfechos deja una reseña positiva de cinco estrellas, y sabiendo que se necesitan cuatro reseñas de cinco estrellas para compensar cada reseña de una estrella, se puede calcular que se necesitan 40 experiencias positivas de los clientes para compensar una sola crítica mala”.

    Deberíamos ser igual de rápidos e implacables para aplaudir una buena atención que para criticar una mala. Gracias a Melany de Aeroméxico me propongo hacerlo.

    Twitter: @leozuckermann

    Especiales

    "Persona analizando sus finanzas personales con un gráfico de gastos y ahorros".
    23 Abr, 2026, 23:00

    Especiales

    ¿Cuál es su personalidad financiera? ¡Le conviene saberlo!

    16 Jul, 2024, 18:33

    Especiales

    ¿Cuál es su perfil laboral: empleado ‘SI’ o ‘Ya veremos’?

    PUBLICIDAD

    Las más leídas

    • Familia sufre ataque armado en la carretera Morelia-Salamanca, a la altura de Tarímbaro por Omar Cuiriz
    • Hallan en Jalisco un hospital para miembros del CJNG; había también 8 hombres secuestrados por Jorge Amaral
    • Automovilista muere tras chocar contra un poste en salida a Salamanca, en Morelia por Huante
    • Un muerto tras choque de camioneta y una nodriza en la autopista Pátzcuaro-Cuitzeo por Huante
    • FGE identifica a “La Venada” como posible nuevo líder del Cártel de Los Reyes en Michoacán por Huante

    PUBLICIDAD

    Destacadas

    • Imagen de una ballena en el océano.
      Cambio climático | 7:48 am

      Océanos registran 100 días consecutivos de calor sin precedentes con graves impactos ecológicos y económicos

    • Imagen de seguridad en México.
      Seguridad | 11:08 pm

      Solo uno de cada 100 delitos en México tuvo una resolución positiva para la víctima en 2025

    • JD Vance durante un acto republicano en Dallas tras responder a un manifestante con una bandera mexicana.
      EUA | 10:36 pm

      Vance responde a manifestante con bandera mexicana: "Si amas México, vete allí"

    • Estados | 9:26 pm

      Asesinan al Compa Piturris, taquero e influencer de Sonora

    PUBLICIDAD
    • Aviso legal
    • Quiénes somos
    • Clean Ranks Partners
    • Contacto