Marisa Barbosa Serrato colaboradora de La Voz de Michoacán Los fines de semana de este año, sin duda, han generado en la sociedad internacional altos niveles de incertidumbre, al enterarnos de las decisiones geopolíticas que actualmente han estado tomando los líderes de las grandes potencias mundiales. El sábado pasado amanecimos con la desafortunada, pero sin duda, prevista noticia de que Estados Unidos de manera coordinada con Israel nuevamente habían atacado a Irán, - digo nuevamente porque ha sido una práctica que se ha implementado decenas de veces-, esta vez con la gran posibilidad de desestabilizar al mundo en general. ¿Qué tienen en común Venezuela e Irán? Además de una posición estratégica en su región – tanto en América Latina, como en Oriente - el gran factor en común son: sus grandes reservas petroleras, y aunque el querer controlar y explotar sus recursos naturales como negocio es una gran motivación, no podemos entender este nuevo conflicto bélico sin cuestionarnos: ¿Por qué el estado de Israel tiene tanta influencia- actual e histórica - en las decisiones de política exterior de nuestro vecino del norte? Sin duda el Comité de Asuntos Públicos Estados Unidos – Israel, la agencia de inteligencia israelí Mossad y los archivos Epstein tienen algo que ver. Oportunamente, este próximo sábado volverá a ser de gran relevancia, pero la noticia la encabezará la sociedad civil, ya que es sábado 8 de marzo - el día internacional para recordar la lucha persistente por eliminar las grandes desigualdades, la violencia de género y seguir exigiendo el pleno reconocimiento de los derechos de las mujeres y niñas en todo el mundo. El ascenso de los movimientos ideológicos conservadores de la ultraderecha a nivel global no solamente es alarmantes y peligroso por los conflictos bélicos que están desencadenando en diferentes partes del mundo; decisiones tomadas por el mismo perfil: hombres, conservadores, mayores de 65 años, teniendo el control total de la figura del estado. La clara imagen del sistema patriarcal. Debemos estar poniendo mucha atención y entender que, dentro de esta misma agenda bélica, se ha decidido trabajar paralelamente por el retroceso de los derechos de las mujeres, la libertad de prensa y la comunidad queer a nivel mundial. Una de las reflexiones que siempre impulso dentro de mí catedra, es recordarles a las y los estudiantes que los derechos que se han logrado ganar, siempre han sido el resultado de grandes luchas sociales, debemos entender que han sido el fruto de esfuerzos generacionales, sin embargo, de la noche a la mañana, esos derechos nos los pueden quitar, los derechos civiles se ganan con grandes sacrificios, pero lamentablemente, se pueden perder en un abrir y cerrar de ojos. A veces pienso en todas las mujeres afganas que vivieron el regreso del régimen talibán en 2021, me las imagino llegando a trabajar a sus oficinas como funcionarias públicas o entrando a sus universidades, solamente para enterarse de que nuevamente se les había quitado el derecho de ocupar esos espacios. Devastador para cualquier ser humano. En menos de 12 horas de la salida de las tropas estadounidenses, el talibán había impuesto restricciones a la libertad de movimiento de las mujeres y van de mal en peor, el mes pasado, las noticias internacionales anunciaron las modificaciones al código penal afgano, donde ahora legaliza la violencia doméstica, permitiendo a los maridos imponer castigos discrecionales en forma de palizas a sus esposas. A las mujeres iraníes les paso lo mismo tras la revolución islámica en 1979, trayendo un retroceso en sus derechos civiles, tenemos presente el caso de la joven de 22 años, Mahsa Amini quien murió tras los golpes recibidos por la policía en 2022, al no llevar correctamente el velo, todavía recordamos las manifestaciones de indignación por este asesinato del estado. Si consideras que esto pasa solo en países ortodoxos islámicos, debemos recordar que también les pasó a las mujeres estadounidenses en 2022, tras la revocación de la Corte Suprema del caso Roe v Wade, eliminando su derecho constitucional federal al aborto. Nunca voy a olvidar el discurso de la vicepresidenta Kamala Harris donde menciona que ese fallo de la corte, dejaba a las jóvenes estadounidenses con menos derechos de los que habían tenido sus abuelas. ¡Alerta, la lucha es feminista! El retorno del pensamiento conservador de ultraderecha, encarnado por los actuales líderes del mundo son solamente la punta del iceberg, debemos entender que la estructura del sistema, está organizada y tiene como objetivo: generar políticas que atentan contra la libertad y autonomía de las mujeres y niñas del mundo entero. El 8M, es una gran oportunidad que tenemos para manifestarnos de la forma en la que te sientas segura, sal a marchar con todas las precauciones necesarias, revisa los protocolos de seguridad que las colectivas comparten; pública en tus redes sociales, habla, ocupa el espacio que tengas oportunidad, organízate, organicémonos. Hoy, más que nunca debemos estar alerta para proteger los derechos que tenemos y no ceder ni un milímetro de las luchas ganadas. Recuerda: si te cansas, descansa, pero nunca te rindas que esta lucha es por las que estamos, pero sobre todo por las que vendrán. *LRCI /Política Exterior/ Paradiplomacia/ Feminista marisa.ofinternacional@gmail.com