Neblina

La Voz de Michoacán. Las últimas noticias, hoy.

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Gustavo Ogarrio

 

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Ramón Guzmán Ramos, escritor, periodista, docente, fundador de talleres literarios en Uruapan, hijo pródigo y socialista de Zacapu, murió el 18 de diciembre del año pasado.

Nació en 1954 y escribió novela, cuento, crónica y artículos periodístico, pero quizás su libro más poderoso fue “Trilogía herética”, con el cual ganó el Premio Nacional Efraín Huerta. La editorial Silla Vacía acaba de publicar un libro póstumo de cuentos, “Volver a tus ojos”.

Afirma Ramón: “El futuro es el cultivo que se riega con sangre”. ¿Qué es el futuro para los textos que se escriben? ¿Qué significa leer un libro póstumo de un amigo entrañable, cuyo legado es la escritura, pero también la lectura? Yo diría, parafraseando al mismo Ramón: el fututo de la literatura es el cultivo que se riega con tinta. Y eso hizo Ramón: regar con tinta su futuro, aunque él ya no esté con nosotros, compartimos con él la tinta que fue dejando en sus libros.

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Este libro de cuentos requiere en su lectura de la complicidad de los lectores, el pacto que nos propone es colocarnos en la modulación de esa voz narrativa tan subjetiva como elegíaca, tan minuciosa en sus evocaciones de sentido como detallada en el dominio de los sentimientos. “Me pregunto si debiera acordarme de ti cuando andabas en los veinte. No es que tenga miedo de verte a través de la neblina”.

Una de las figuras preferidas de Ramón en sus textos es la neblina, que tiene un efecto visual y metafórico muy concreto: la neblina se vuelve es capa casi inmaterial y de sentido que nos impide ver del todo la realidad inmediata, pero que al mismo tiempo es un elemento de la memoria, de lo brumosos que son los recuerdos. Los cuentos de Ramón son también una vuelta a su propia memoria y nos demuestra que su poética de la neblina es también el recuerdo brumoso de su región, de la tragedia de existir entre la vida y la muerte.