Mario, el michoacano acusado de asfixiar a un bebé y matar a martillazos a su papá

Redacción / La Voz de Michoacán   Morelia, Michoacán. Era de madrugada cuando Mario López, de 52 años de edad y originario de Michoacán, entró a la habitación de una vivienda de Monterrey donde una joven pareja dormía con su bebé y donde supuestamente cometió un atroz crimen: asesinó al papá, de apenas 18 años, …

Foto: Especial. El originario de Michoacán, quien le lleva 35 años a su expareja, asesinó a martillazos a su excuñado y secuestró al hijo de este, a quien habría asfixiado.

Redacción / La Voz de Michoacán

 

Morelia, Michoacán. Era de madrugada cuando Mario López, de 52 años de edad y originario de Michoacán, entró a la habitación de una vivienda de Monterrey donde una joven pareja dormía con su bebé y donde supuestamente cometió un atroz crimen: asesinó al papá, de apenas 18 años, ató a la mamá, de 13 años, y se llevó al bebé, de tres meses, quien días después apareció muerto. Hoy, Mario está detenido y podría alcanzar una condena de casi 200 años de ser encontrado culpable.

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Los hechos ocurrieron el sábado 10 de agosto en una casa de la colonia Paseo del Nogalar, en San Nicolás de los Garza, en el estado de Nuevo León, donde supuestamente Mario se presentó cuando todos dormían y sorprendió a su ex cuñado, Óscar Uriel Martínez, a quien habría asesinado de martillazos en la cabeza.

Luego, amarró de manos y pies a la esposa de Óscar, Fátima Nayeli Martínez Rocha, para llevarse en brazos al hijo de ambos, Decker Alexander.

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Foto: Twitter. Mario, de 52 años, habría amenazado con hacer daño a la familia de su exnovia Abigail, de 17 años de edad, luego de que ella terminara la relación con él.

Pero, ¿cuál fue el motivo del crimen? Las autoridades investigan varias líneas, pero presuntamente Mario había amenazado con causar daño a los familiares de su expareja, Abigail Martínez, de 17 años de edad, quien es hermana de Óscar Uriel, en represalia porque tres semanas antes ella había roto la relación sentimental que mantenía con él.

La Fiscalía del Estado de Nuevo León activó la Alerta Amber para tratar de encontrar al bebé, pero este apareció muerto días después en Coahuila.

El auto, primera pista

La Fiscalía de Justicia de Nuevo León localizó en Coahuila el automóvil en el que presuntamente huyó el implicado en el secuestro del menor y homicidio de su padre.

Foto: Twitter. El fin de semana fue localizado en Coahuila el automóvil en el que presuntamente huyó el implicado.

Es un vehículo Pointer blanco con placas de circulación PFK-904-B, del estado de Michoacán, que fue hallado a orillas de la carretera Monterrey-Saltillo, a la altura del kilómetro 22, en el municipio de Ramos Arizpe, Coahuila.

El vehículo fue puesto a disposición de la Unidad de Investigación de Nuevo León, que integró la carpeta por los delitos.

Encuentran sin vida a Decker

El 14 de agosto, elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones de Nuevo León y autoridades de Coahuila encontraron en este último estado el cuerpo sin vida del pequeño.

El hallazgo del cadáver se realizó en el municipio de Ramos Arizpe, a la altura del kilómetro 25.4, en un paraje despoblado a orillas de la carretera Monterrey-Saltillo.

El cuerpo de Derek fue hallado a dos kilómetros de distancia del sitio donde su presunto secuestrador y homicida abandonó el vehículo en el que escapó después de cometer el asesinato de Oscar Uriel y el rapto del menor.

Al parecer, el pequeño fue privado de la vida mediante asfixia por estrangulamiento.

Horas más tarde Mario fue detenido también en Coahuila. Gracias a denuncias ciudadanas el hombre fue encontrado en un domicilio y fue presentado ante un juez de Control.

Fue a cobrar sueldo tras cometer crimen

El vicefiscal del Ministerio Público de la Fiscalía General de Justicia del Estado de Nuevo León, Luis Enrique Orozco Suárez, señaló que Mario podría alcanzar un pena de hasta 195 años de cárcel.

El funcionario detalló que el michoacano abandonó el vehículo en el que pensaba huir, en Coahuila, debido a una falla mecánica, ya que inmediatamente después del asesinato del padre del niño y el secuestro del pequeño acudió a su centro de trabajo a solicitar el pago de su salario, porque pensaba reparar su vehículo.

Orozco Suárez dijo que por las características que presentaban los restos del que aparentemente es el niño Decker Alexander, habría sido privado de la vida el mismo sábado o el domingo, y abandonado a orillas de la carretera Monterrey-Saltillo.

Mencionó que la orden de aprehensión contra el michoacano Mario «N», fue girada inicialmente por su probable responsabilidad en el  homicidio calificado de Oscar Uriel, que implica una penalidad de hasta 50 años; y por el secuestro agravado del menor Decker Alexander, que contempla hasta 100 años de cárcel.

Además de atribuírsele robo calificado con violencia que tiene una penalidad de cinco años y seis meses de prisión.

Por el secuestro y homicidio del bebé, la ley establece hasta 140 años de cárcel, precisó el vicefiscal.

Sin antecedentes de violencia

Luis Enrique Orozco señaló que el supuesto doble homicida y secuestrador no tenía antecedentes por violencia familiar, pero según información que dio su expareja y hermana del joven padre de familia asesinado a martillazos, las constantes discusiones y agresiones la llevaron al rompimiento de la relación sentimental que sostenía con el ahora acusado, a quien conoció a través de las redes sociales.

Y fue precisamente su decisión de romper esa relación, lo que ocasionó la reacción violenta de Mario «N» de allanar el domicilio para privar de la vida a su excuñado, amordazar y atar de pies y manos a la esposa, privarlos de algunos bienes (celulares), y llevarse al niño de ambos hacia un lugar desconocido.

El vicefiscal comentó que sin que sea algo ya documentado en el expediente, la posible causa de la muerte del niño fuera asfixia por estrangulamiento.

El funcionario declaró que según los agentes ministeriales que detuvieron al presunto secuestrador y doble homicida, Mario «N», está ubicado en tiempo, espacio y persona, no muestra signos de sufrir alguna enfermedad mental o psicopatía, que pudiera presumir que sea inimputable.

Al momento que se le notificó la orden de aprehensión, el presunto se mostró bastante coherente e incluso dijo que requería la presencia de un abogado.

«Que ya nos den el cuerpecito»

Además de exigir justicia, los familiares del pequeño Decker Alexander, piden que las autoridades les entreguen el cuerpo del menor para enterrarlo junto a su padre, Óscar Uriel Martínez.

Hasta la tarde del sábado, la familia no había recibido el cuerpo del niño. Las autoridades señalan que el cuerpo no ha sido entregado porque la fiscalía de Coahuila no ha concluido o entregado los resultados de las pruebas de genética, que ayuden a confirmar sin duda alguna que se trata de Decker Alexander.

Dulce Gómez, madre de Óscar Uriel y abuela de Decker Alexander, carga entre sus brazos un ramo de rosas, que tiene preparado para adornar el altar donde será colocado el féretro con los restos de su nieto, en su domicilio en San Nicolás de los Garza.

Rodeada de vecinas y familiares, sin alzar la voz, ni mostrar enojo, demanda que le permitan velar al menor.

Ya queremos el cuerpecito, desde el miércoles lo encontraron, pasaron jueves, viernes y hoy sábado, y pues nada, de por sí ya estaba en descomposición, nos irán a dar la caja vacía, no sé».

Dice que los planes de la familia son llevar el cuerpo de su nieto al mismo panteón municipal de San Nicolás, donde a principios de la semana pasada sepultaron a su hijo, y quiere que les permitan ponerlo en el mismo ataúd.

Sobre el presunto asesino, doña Dulce señala que era una persona enferma de la mente y el corazón, «nunca nos dimos cuenta, supo fingir muy bien sus sentimientos».

(Mario) no tomaba ni fumaba, este tipo, no tenía vicios, él mismo dijo que lo hizo por coraje, por venganza, porque mi hija ya no quiso regresar con él, pero no tenía por qué matar a mi hijo, y al niño mucho menos», lamenta.

Les ayudan con los gastos

Dulce Gómez, madre y abuela del joven y el menor asesinados, afirmó que una funcionaria del DIF le comentó que sí se podía poner los dos cuerpos juntos y que les iba a ayudar para que con el mismo dinero alcanzara para cubrir lo del niño.

Dulce comenta que cuando enterró a su hijo, los gastos funerarios corrieron a cargo del restaurante El Camarón, lugar donde él trabajaba, y que también se dispuso del dinero con el que le haría una fiesta a su hija más pequeña.

Ahora, con lo sucedido con el bebé, el apoyo económico proviene principalmente de los vecinos, quienes también aportan algo de despensa para solventar gastos de alimentación.

La mujer califica el asesinato de su único hijo varón como una «ironía del destino», ya que ese mismo día tenía todo preparado para hacerle una fiesta por su segundo cumpleaños a Jackeline, su hija más pequeña.

Ya no la pudimos festejar y el dinero del cumpleaños lo usamos para los gastos por la muerte de mi hijo, lo bueno que todo se pudo cancelar, menos el pastel, que ya se había pagado, y aquí se repartió entre los vecinos». 

Óscar Uriel tenía preparada también una fiesta sorpresa para su esposa Fátima Nayeli, que el jueves pasado cumplió 14 años (tenía 13 al momento del crimen) y hasta trabajó su descanso para tener ese día libre. Pero la tragedia envolvió a la familia.

Ella pedía de regalo que le dejaran a su hijo vivo, pero pues mire. Lamentablemente este maldito (Mario) no se tocó el corazón para matar al niño, un inocente, y a mi hijo también, ¿qué culpa tenía? Apenas andaba en sus 18 años, andaba feliz con su niño, era lo que más amaba en su vida», sostiene Dulce. 

La mujer sostiene que la viuda de Óscar «ya se quedó solita, sin su esposo y sin su niño, que era lo que más quería, con los brazos vacíos. Yo así también, sin mi hijo y sin mi nieto, es muy duro».

Señala que aunque el presunto secuestrador y homicida se vio arrepentido en la audiencia, «ni con todo su arrepentimiento nos va a pagar el daño que nos hizo”.  Dulce afirma que su exyerno Mario, de 52 años, pareja de su hija Abigail, de 17 años de edad, era una persona “enferma de la mente y del corazón. Nunca nos dimos cuenta, supo fingir muy bien sus sentimientos».

“Planeó el crimen”

La madre de Óscar cuenta que para asesinar su hijo, Mario estudió muy bien cómo iba a hacer todo: «en qué momento iba a agarrar a mi hijo. Como trabajaba de noche, lo agarró bien cansado, y aunque hubiera querido reaccionar, no hubiera podido».

Explica que para matar a Óscar, Mario ingresó a la casa como un miembro más de la familia, pues su supuesta víctima le daba asilo y por la noche le dejaba la puerta entreabierta, pese a que tres semanas antes, Abigail decidió terminar la relación con el implicado, quien ahora está preso en el penal de Topo Chico, por su carácter violento y constantes discusiones.

Por eso tuvo acceso a él, estuvo viviendo ahí con ellos, lo agarró prácticamente a traición», dice Dulce, quien reflexiona en voz alta: «No puedo creer que (mi hijo) esté muerto, ¿por qué (Mario) lo hizo, si mi hijo era el único que lo estaba apoyando? Fue el único que tuvo lástima de él. Yo le decía a mi hijo: ‘córrelo, porque ya no es nada de nosotros'».

Dulce aclara que Mario no tomaba ni fumaba: «este tipo no tenía vicios, él mismo dijo que lo hizo por coraje, por venganza, porque mi hija ya no quiso regresar con él, pero pagaron justos por pecadores».

No tenía por qué matar a mi hijo, y al niño mucho menos. Ni modo que diga que el bebé se defendió, quizá sólo lloraba porque tenía hambre, no sé, a lo mejor se desesperó». 

Con información de El Universal