Plantean bondades del paradigma de Cultura del Buen Vivir

Notimex/La Voz de Michoacán. La senadora Dolores Padierna, del PRD, planteó las bondades del nuevo paradigma de la Cultura del Buen Vivir, el cual abre una nueva perspectiva a la crisis social, económica y política que vive el mundo. Precisó que esta filosofía es la forma en que la humanidad puede desarrollarse preservando la naturaleza …

Notimex/La Voz de Michoacán.
La senadora Dolores Padierna, del PRD, planteó las bondades del nuevo paradigma de la Cultura del Buen Vivir, el cual abre una nueva perspectiva a la crisis social, económica y política que vive el mundo.

Precisó que esta filosofía es la forma en que la humanidad puede desarrollarse preservando la naturaleza y tener un mundo habitable ante el agotamiento del modelo neoliberal, el cambio de época en el orden internacional y la irrupción de países de gran envergadura económica como China e India.

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En representación del Congreso de la Unión y al participar en la 128 Asamblea de la Unión Interparlamentaria, recordó que en México se acaba de presentar el Informe de Desarrollo Humano 2013 del Programa de Naciones Unidas.

El documento expone que 40 países presentaron los mayores avances en desarrollo humano, incluidos los países del BRIC (Brasil, Rusia, India y China) y la mayoría de los países de América Latina y de Sudáfrica, que han logrado que millones de personas salgan de la pobreza y pasen a condiciones dignas de vida.

Padierna Luna aseguró que el objetivo no es sólo el crecimiento macroeconómico, sino el desarrollo de una nueva forma de vida portadora de bienestar derivado de la democracia participativa, producto de las necesidades colectivas plasmadas en la planeación y descentralización regional integrada.

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Hay una conciencia cada vez más generalizada entre muchos gobiernos del mundo de Globalizar la Solidaridad, Globalizar el Bien Vivir, Globalizar el Bien de la Humanidad, conceptos que en el seno de Naciones Unidas se acoge como Desarrollo Sustentable, indicó.

Se requiere otra concepción ética que guíe el nuevo paradigma. Dejar atrás la acumulación sin fin y comenzar a acumular con el fin de Bien Vivir o Vivir Bien, tal como lo planteara el presidente de la Asamblea de la República del Ecuador, Fernando Cordero Cueva, señaló.

Mencionó que la labor legislativa cotidiana y los nuevos diseños constitucionales debieran estar guiados por valores como la unidad regional, igualdad, dignidad, reciprocidad, redistribución justa, cultura de la paz y el derecho a la paz.

Durante los trabajos del Comité Coordinador de Mujeres Parlamentarias de la Unión Interparlamentaria Mundial (UIP)-Grupo Latinoamericano y del Caribe (GRULAC), dio a conocer las bondades del concepto Comercio Justo.

A decir de la legisladora perredista es una alternativa a las prácticas comerciales convencionales promovidas por los países desarrollados, las organizaciones internacionales aliadas a ellos y los productores y comercializadores dominantes.

Padierna Luna refirió que de acuerdo con la Organización Mundial de Comercio se fundamenta en 9 principios básicos: "Crear oportunidades para productores en desventaja, prácticas comerciales justas, pago de un precio justo y salario justo".

Además "garantizar la prohibición del trabajo infantil y el trabajo forzado, compromiso con la no discriminación, la equidad de género y la libertad sindical, garantizar buenas condiciones de trabajo, proporcionar creación de capacidad y respeto al medio ambiente."

Consideró que el concepto implica un cambio radical al modelo de desarrollo vigente en la mayoría de los países, tanto en el ámbito interno como en las relaciones comerciales internacionales, ya que pone en el centro del desarrollo el bienestar de las personas y la sostenibilidad del medio ambiente."

Esto contrasta con el modelo actual, el cual pone en el centro del desarrollo la maximización del beneficio de las grandes empresas y sólo de manera marginal el de las personas, añadió.

Expuso que para transitar hacia el Comercio Justo el cambio debe iniciar al interior de cada país, aplicando sus principios al comercio doméstico y ajustando sus relaciones internacionales a partir de ello.