Región Ciénega de Chapala reporta sólo afectaciones leves tras el sismo de este lunes

En Jiquilpan sólo se reportan cuarteaduras en el aplanado de edificios públicos y en Sahuayo se cayeron algunas bardas

Foto, José Luis Ceja.

José Luis Ceja / La Voz de Michoacán

Jiquilpan, Michoacán. Tras el sismo registrado en territorio michoacano al mediodía de este lunes, el municipio de Jiquilpan destacó que tras las revisiones realizadas por la Dirección de Protección Civil local se tiene como resultado preliminar afectaciones leves, como cuarteaduras en el recubrimiento de edificios públicos, como el CBTIS 12 y el inmueble del sistema DIF local.

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“Informamos a la ciudadanía que por medio del departamento de Protección Civil y Bomberos, se estará brindando atención y realizando dictamen de daños que se pudieron haber dado en las casas habitación o inmuebles de los ciudadanos debido al sismo ocurrido el día de hoy. Para realizar su reporte, favor de comunicarse a los teléfonos 353 533 4108, 353 109 37 81 o al 353 172 83 27, o registrar sus datos directamente en Atención Ciudadana en la Presidencia Municipal de 9:00 a 4:00”, señala el comunicado emitido por el gobierno local.

Se señaló también que pese a que la revisión no ha concluido, no se cuenta con reportes de afectaciones a la infraestructura urbana, y se señala la existencia de afectaciones menores en edificios particulares y hasta el momento no se reportan desgracias personales.

En tanto que en la ciudad de Sahuayo se registró la caída de parte de los ornamentos de la fachada de la parroquia del centro de la ciudad, afectaciones menores en un centro comercial al sur de la mancha urbana y la caída de algunos muros en la colonia San Isidro, al norte de la cabecera municipal. Al momento no se reportan de manera oficial víctimas humanas.

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Un simulacro que nadie tomaba en serio

Pasaban apenas cuatro minutos después de las 12:00 del mediodía cuando Panchito, trabajador sindicalizado del área de Sindicatura, salió al balcón de Palacio Municipal y comenzó a hacer repicar la campana que unos días antes se había usado para la ceremonia del Grito. Los parroquianos que gastaban la mañana le miraron con extrañeza mientras una patrulla y un carro de bomberos bloqueaban al oriente y poniente la circulación de la calle Diego José Abad, en la que se ubica el Palacio Municipal.

Los trabajadores salieron de la alcaldía llenos de sonrisas sin tomar en serio el ejercicio implementado después del terremoto de 1985. Muchos de ellos no habían nacido siquiera en esa época y no entendían la magnitud de este tipo de prácticas.

Entre bromas y risas y un relajado ejercicio de Protección Civil, el simulacro concluyó y cada quien retomó sus labores. Apuré un trago a mi café, pasé un rato buscando algo de información, alguna fotografía o algo relevante hasta que decidí buscar algo para almorzar.

Detrás de Palacio Municipal está el Mercado 19 de Octubre. Ahí, en un estrecho pasillo, hay un pequeño puesto de guisados. Vi el menú del día y pedí la comida. El “mercadito”, como también le llaman, estaba pletórico: los pequeños puestos estaban llenos de mujeres comprando ropa, arreglando su plancha, comprando flores y otros artículos. De repente, las láminas de metal sobre las losas del techo del mercado comenzaron a vibrar cada vez más fuerte, nos miramos unos a otros, el terror comenzó a reflejarse en el rostro de las mujeres y hombres, las mujeres abrazaron a sus hijos para intentar salir del pequeño complejo arquitectónico que en un evento de este tipo era una verdadera trampa: sin rutas de escape definidas, sin punto de reunión.

Cada quien salía como podía y por donde podía. La gente trataba de comunicarse por teléfono, era la hora de la salida de las escuelas pero era inútil: las líneas estaban muertas. De pronto algunos mensajes en redes sociales podían enviarse o recibirse pero la incertidumbre fue total. Segundos que parecieron eternidades, voces que gritaban desesperadas mientras unos pocos intentaban mantener la calma.

Al salir del mercadito me trasladé al frente de Palacio Municipal. Algunos de los trabajadores permanecían agrupados en el recibidor, otros se habían puesto buen resguardo en el jardín frente a presidencia, las sonrisas nerviosas, el caminar lentamente alejándose de los edificios se convirtió en el común denominador de las personas que permanecían en los espacios públicos este lunes.

Resto de municipios no reporta afectaciones

Autoridades de los municipios circunvecinos no han reportado hasta el momento de manera oficial el resultado de las revisiones realizadas por sus respectivas direcciones de Protección Civil.

En ese sentido, es a través de las redes sociales que los usuarios están compartiendo las incidencias del temblor en los municipios, barrios y colonias. En dichos reportes emitidos por la sociedad civil se señalan únicamente daños en algunas viviendas particulares y hasta el momento ni por las autoridades municipales en la región, ni por los usuarios de redes sociales se reportan pérdidas humanas.