A un año de la tragedia que pegó a la comunidad de Tsirío, en Los Reyes

La Voz de Michoacán. Las últimas noticias, hoy.

Este viernes, con la participación de un numeroso grupo de habitantes, se llevó a cabo un recorrido por las calles de esta población indígena de nombre oficial Jesús Díaz Tsirío, ubicada en la zona limítrofe con el municipio de Tingüindín.

Salvador Rodríguez/La Voz de Michoacán

Los Reyes, Michoacán. A un año del plagio de tres comuneros, el cual derivó en la conformación de un grupo de autodefensa, la colocación temporal de barricadas y el resguardo permanente de los accesos a la localidad que se mantiene hasta hoy día, las autoridades civiles y comunales responsables de la seguridad comunal y la población en general hicieron un acto conmemorativo de los hechos, en el cual aseguraron que el reclamo de paz y de seguridad se mantiene vigente.

PUBLICIDAD

Este viernes, con la participación de un numeroso grupo de habitantes, se llevó a cabo un recorrido por las calles de esta población indígena de nombre oficial Jesús Díaz Tsirío, ubicada en la zona limítrofe con el municipio de Tingüindín.

A un año del plagio de tres comuneros, el cual derivó en la conformación de un grupo de autodefensa.

Posteriormente, en la plaza de la localidad, uno de los líderes leyó un comunicado señalando que: “Hoy 23 de noviembre es una fecha conmemorativa para recordar los motivos por los cuales nos vimos obligados y con la necesidad de resguardar a nuestra comunidad y a todos sus habitantes: hombres, mujeres, niños y niñas”.

Recordó que se cumplió un año de que sujetos armados “levantaron” a los comuneros de Tsirío (quienes fueron encontrados golpeados, pero con vida en Tangancícuaro, luego de un bloqueo de la carretera a Jacona e intensos operativos), sin que hasta hoy se sepa de las circunstancias.

PUBLICIDAD

También rememoraron el asesinato de tata Felipe Ramírez, el 20 de octubre del año pasado en Tocumbo; la detención de los comuneros por parte de los elementos policíacos en el mes de agosto y el asesinato de una familia religiosa que vivía en las afueras del pueblo y cuyos integrantes fueron encontrados muertos en la huerta de aguacate donde trabajaban como cuidadores, en junio del mismo año.

La suma de los eventos anteriores ocasionó que “en base a usos y costumbres, que se hiciera el resguardo de la comunidad, por ello hacemos este acto en memoria de la fractura y rompimiento con la forma de vida que llevaba nuestra comunidad; también es muy importante señalar claramente y de forma contundente, que el resguardo que se hace en las entradas del pueblo, nada tiene que ver con algún grupo, organización ni partido político, la única finalidad es la seguridad de nuestro pueblo”, acotó el orador.

Con pancartas, las comunidades indígenas hicieron un llamado para que haya justicia y paz.

Los inconformes aseguraron que lo único que piden es que vuelva la tranquilidad y la paz, pues “a un año del resguardo de nuestra comunidad seguimos manifestando nuestra preocupación; exhortamos a las diferentes autoridades tanto estatales como federales por que la inseguridad ha aumentado en los últimos meses, por lo que exigimos una audiencia inmediata para ver las posibles soluciones a la inseguridad que sufrimos”, añadió quien habló ante la gente reunida.

Dijo que el resguardo es una medida de seguridad comunal, fundamentado los usos y costumbres plasmados en el artículo segundo constitucional y el acuerdo 169 de la OIT: “La actividad seguirá haciéndose mientras que no se vea un clima de paz y tranquilidad en la región y hasta que el estado garantice la seguridad”, exigiendo además el esclarecimiento de los asesinatos antes mencionados.

El resguardo de los accesos y las rondas comunitarias ha arrojado en un año resultados sumamente positivos, pues ha permitido no sólo prácticamente abatir los ilícitos como los robos y los secuestros sino atacar los problemas internos como el alcoholismo.

Cabe mencionar que en el evento estuvo presente una comisión de comuneros de la localidad de Arantepacua, municipio de Nahuatzen, quienes compartieron sus propias experiencias en el tema de inseguridad. Finalmente, se ofició una misa de acción de gracias en la iglesia del lugar y hubo un convivio familiar.