Abusar de recursos naturales no es "desarrollo": indígenas de Michoacán

Redacción/La Voz de Michoacán Michoacán. Las comunidades Indígenas de Paracho, Sevina, Pichátaro, Huiramangaro, San Juan Tumbio, Santiago Tingambato, Nurío, Santo Tomás, Tacuro, San Francisco Ichán, Santa Cruz tanaco, Cocucho, Uren, Chilchota, Sevina, Huécato, Santa ana Siristo, San Isidro Nahuatzen, La Zarzamora de Los Reyes, Turícuaro, San Lorenzo, Pichátaro, Tanaquillo, Arato, Ahuiran , Arócutin, Barrios Unidos …

Foto: Internet. Abusar de recursos naturales no es "desarrollo": Comunidades indígenas de Paracho

Redacción/La Voz de Michoacán

Michoacán. Las comunidades Indígenas de Paracho, Sevina, Pichátaro, Huiramangaro, San Juan Tumbio, Santiago Tingambato, Nurío, Santo Tomás, Tacuro, San Francisco Ichán, Santa Cruz tanaco, Cocucho, Uren, Chilchota, Sevina, Huécato, Santa ana Siristo, San Isidro Nahuatzen, La Zarzamora de Los Reyes, Turícuaro, San Lorenzo, Pichátaro, Tanaquillo, Arato, Ahuiran , Arócutin, Barrios Unidos Indígenas de Zacapu, a través de sus autoridades agrarias y tradicionales en esta fecha desde el territorio Purépecha hicieron declaraciónes respecto al cuidado ambiental.

Las comunidades que se confirman originarias, pertenecientes al Pubelo  P’urépecha, los cuales se declaran miembros de la única raza: la humana, la de todas las mujeres y todos los hombres que pueblan la tierra. Afirman que todos nosotros habitamos los bosques que nos dejaron nuestros antepasados, y por los que pelearon contra todos los invasores; ese gran territorio en el que ellos habitan es el territorio de los  P’urépecha, el cual se conforma por muchas comunidades entre ellas todas las que han firmado el comunidado.

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Las comunidades comunican a la sociedad civil:

En nuestro territorio nacen ríos y lagos por la humedad que generan nuestros bosques. Nuestros ancestros nos enseñaron a vivir en el bosque con el mismo derecho que tienen otras especies. Durante cientos de años nuestra madre tierra nos ha dado alimento y cobijo. A la sombra de nuestros árboles ha florecido nuestra cultura, tan rica y digna como todas las culturas del planeta.

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Pero ha sido que en los últimos años nuestros bosques se han mermado y han disminuido su extensión así como nuestros ríos y lagos cada vez tienen menos agua y cada vez están más contaminados. Y esto ha sido por el llamado “desarrollo” y “progreso” A nosotros nos dijeron que estábamos atrasados y que este país no progresaba por culpa de que los indios nos aferrábamos a un estilo de vida contrario el desarrollo. Y entonces empezaron gante de fuera y gente de nuestras mismas comunidades a talar los bosques y cambiar el bosque por huertas. Las bandas de talamontes se convirtieron en verdaderas organizaciones criminales y con violencia se llevaban los árboles. Después vino el cambio de uso de suelo con el “oro verde”, es decir, el aguacate y últimamente las frutillas. En los últimos 30 años hemos visto a los bosques desaparecer dramáticamente. Nuestro bosque es hogar del coyote, el puma, el gato montés, el venado, el águila y el hombre; y se encuentra amenazado por un modelo de desarrollo que considera al dinero su máximo valor.

Nosotros hemos decido cambiar de rumbo, porque es ahora o nunca que hay que hacerlo. El calentamiento global es una realidad y el aumento de la población humana nos obliga a cambiar de vida y tal vez volver a la que tenían nuestros abuelos.

Es una vergüenza para la raza humana que el modelo de desarrollo capitalista haya exterminado tantas especies de animales y plantas a una velocidad sólo equiparable con el meteorito que extinguió a los dinosaurios. Nosotros no le apostamos al desarrollo del modelo capitalista; nosotros le apostamos a la vida.

Le otorgamos más valor a un árbol que a un tren; a un águila que a un avión; a un bosque que a una huerta; a un río que una autopista. Porque aún estamos a tiempo de salvar el paisaje que inspiró a nuestros poetas. Somos los P’urépecha, a los que Vasco de Quiroga nos encargó la utopía después de ue el hombre blanco destruyera nuestros antiguos reinos. Nos hemos reunido para con tal legado.

Las comunidades han platicado y discutido sobre este tema de preocupación por lo que se han comprometido a los siguientes acuerdos:

1. Que cada una de nuestras comunidades renuncia a continuar con el cambio de uso de suelo sobre los bosques.

2. Que cada una de nuestras comunidades renuncia a la explotación y tala de los bosques.

3. Que cada una de nuestras comunidades se opone a la realización de megaproyectos que afecten zonas de bosques o zonas de recarga para mantos acuíferos.

4. Que uniremos nuestros esfuerzos entre comunidades para la consecución de los mencionados objetivos.

5. Que declaramos que cada una de nuestras comunidades será prioritariamente Forestal sobre otro uso del suelo.

6. Que desconocemos cualquier concesión de uso minero o petrolero en nuestro territorio.

7. Que desconocemos cualquier compraventa sobre suelo ubicado dentro de tierras comunales.

8. Que vamos a organizar proyectos conjuntos de reforestación en todo el territorio respetando la autonomía de cada comunidad.

9. Que en base al acuerdo 169 de la OIT vamos a establecer entre nosotros todos los acuerdos y alianzas que sean necesarios para construir comisiones intercomunales para la conservación de nuestros bosques.

Con estos acuerdos se busca conservar los bosques ubicados en el territorio que aún conservan los pubelos originarios después de los despojos coloniales y post-coloniales. Con esto la comunidad se compromete a contribuir al combate contra el cambio climático y a trabajar por la conservación de especies de flora y fauna.

Los grupos conjuntos que conforman esta comunidad envían un saludo a todos los pueblos y organizaciones del mundo:

Desde las cuatro regiones del Territorio P’urépecha saludamos a todos los pueblos y organizaciones del mundo que luchan en favor de la vida y especialmente a los de nuestro país, México.

Con el corazón en la palabra:

La Unión de Comunidades Indígenas Forestales de Michoacán por el Planeta.