Ecocidio en Tierra Caliente arriesga el abasto de agua de miles de personas

Jorge Manzo/La Voz de Michoacán Parácuaro, Michoacán. Por lo menos seis hectáreas de grandes arbustos que alimentan los manantiales que dan de beber a miles de personas que habitan en la Tierra Caliente, han sido deforestadas durante los últimos meses, sin que ninguna autoridad haga algo al respecto. La Secretaría de Medio Ambiente reconoce que …

Foto: Cortesía. En el Área Natural Protegida denominada los “Manantiales de Parácuaro” se han derribado árboles nativos del área

Jorge Manzo/La Voz de Michoacán

Parácuaro, Michoacán. Por lo menos seis hectáreas de grandes arbustos que alimentan los manantiales que dan de beber a miles de personas que habitan en la Tierra Caliente, han sido deforestadas durante los últimos meses, sin que ninguna autoridad haga algo al respecto. La Secretaría de Medio Ambiente reconoce que no se tiene ninguna denuncia al respecto, pero que atenderían este tema que ha encendido las alertas rojas.

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De acuerdo con vecinos del municipio, en el Área Natural Protegida denominada los “Manantiales de Parácuaro” se han derribado árboles nativos del área, y algunos tenían hasta 200 años de vida. En el lugar, comienzan a cimentarse enormes bardas y paredes de concreto. La acción la están realizando los titulares que poseen terrenos dentro de dicho espacio que cuenta con la declaratoria.

“Estas afectaciones se realizan en una superficie aproximada de unas 6 hectáreas, a unos cuantos metros al sur del lago, sobre la avenida Lázaro Cárdenas, y cerca de un manantial cerca de un predio que antes era utilizado como una purificadora de agua potable”, expusieron ante La Voz de Michoacán los vecinos, que preocupados pidieron la intervención de la Secretaría de Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Territorial.

Los habitantes han comentado que estas acciones están prohibidas por el Reglamento Interior del Área Natural Protegida del mismo municipio, y fue ratificado por el secretario de Medio Ambiente de Michoacán, Ricardo Luna García, quien negó que ellos hayan otorgado algún permiso para que se derribaran árboles en esta zona, y advertir que actuarán de inmediato, derivado de que en esa zona ya hay problemas por abasto de agua.

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Foto: Cortesía.

Ninguna autoridad en turno en materia del medio ambiente ha puesto atención o inspeccionado la zona para hacer el procedimiento correspondiente”, dijeron los lugareños, tras el ecocidio que consideran se está cometiendo en esta zona que alimenta de agua a miles de personas de la región de Tierra Caliente.

No hay permisos o denuncias hasta el momento en esta zona, y desde luego que no se otorgarían en una zona de influencia de un manantial. El derribo de árboles es ilegal”, expresó Luna García al destacar que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) es también la instancia encargada de preservar el cuidado del medio ambiente, por lo que invitó a los pobladores a que presenten las denuncias ante esta dependencia.

Problemas de abasto de agua

Productores de Apatzingán y Parácuaro ya han resentido los efectos del desabasto de agua. La situación que ya ha sido registrada por el Gobierno del Estado, a través de la Mesa de Seguridad Ambiental, quienes han advertido la necesidad de iniciar un programa de rescate ambiental de las zonas de recarga.

Hay comunidades que ya están peleando el agua. Acá en Parácuaro, ahí los ejidatarios están inconformes porque en Tancítaro está el río que nace en las cañadas del río Tancítaro y escurre a tierras abajo de Parácuaro, Apatzingán y se usa para riegos de cultivos de allá. Resulta que la instalación excesiva de huertas de aguacate en Tancítaro, y la instalación de mangueras y los pozos profundos ya no dan vida a ese río y ya no baja agua. Ahora ya están los ejidatarios disputando el líquido tan importante”, destacó Luna García.

La deforestación ha sido definida como el peor enemigo de la captación de agua, por lo que especialistas han urgido a que Michoacán genere programas para recuperar la capacidad y no se colapse la producción del vital líquido, que es almacenada en las 25 presas y nueve lagos que en conjunto llegan a guardar más de 27 mil millones de metros cúbicos de agua al año.

En los primeros meses del 2018, cerca de 20 mil hectáreas de cultivos frutales y de granos básicos se perdieron por la peligrosa mezcla del intenso calor y la temporada de sequía en Michoacán. El problema principalmente se dio en los municipios de la Tierra Caliente.