Bernardo Bravo ya había desaparecido una semana antes pero no dijo nada, dice el MP en audiencia de 'El Botox'

‘El botox’ se encuentra detenido en en el CEFERESO “El Altiplano”, en el Estado de México.

Foto: La Voz de Michoacán.

Ashley Rodríguez / La Voz de Michoacán

Morelia, Michoacán.- Este jueves se llevó a cabo la audiencia contra César Alejandro Sepúlveda, alias “El Botox”, señalado de ser autor del homicidio de Bernardo Bravo, reconocido líder limonero en la región de Tierra Caliente.

Al inicio de la diligencia, el defensor de “El Botox”, solicitó un receso al juez, argumentando que no había tenido comunicación previa con su defendido. Durante la audiencia se informó que al imputado se le asignó un asesor jurídico particular.

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Entre los datos de prueba que manifestó el Ministerio Público y que buscan inculpar al detenido están que Bernardo Bravo era víctima de amenazas constantes relacionadas con el cobro de cuotas impuestas por el crimen organizado a productores limoneros.

El 14 de octubre, productores de limón realizaron protestas públicas en rechazo a dichas prácticas de extorsión.

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Los peritos a cargo de las investigaciones, reconstruyeron el hecho y recordaron que el 19 de octubre de 2025, Bernardo Bravo se encontraba en Morelia, ciudad donde residía junto a su esposa e hijo y desde donde partió a Apatzingán acompañado de su escolta, aunque cada uno lo hacía en vehículos distintos.

Al llegar a su destino, Bernardo cambió de una camioneta Taiwán a una Toyota Tacoma, con la intención de dirigirse de San Juan de los Plátanos a Cenobio Moreno, ingresando por una brecha que conduce a un inmueble tipo rancho.

PRIVACIÓN DE LA VIDA

Al arribar a un inmueble tipo rancho, Bernardo Bravo se encontró con César Alejandro Sepúlveda, “El Botox”, y Jonathan Cruz, quienes portaban armas de fuego.

De acuerdo con la investigación, Bernardo fue asesinado mediante disparo de arma de fuego en la cabeza, entre las 19:00 y 21:00 horas del 19 de octubre de 2025, al interior de una habitación del inmueble.

Posteriormente, su cuerpo fue subido a su propio vehículo Toyota y trasladado rumbo a San Juan de los Plátanos, donde fue abandonado en el tramo carretero camino a Tepetates.

El cadáver fue localizado aproximadamente a las 08:53 horas del 20 de octubre de 2025. El Ministerio Público fue notificado de la presencia de un cuerpo sin vida al interior de un vehículo, el cual se encontraba resguardado por la Policía Municipal.

Inspección pericial

El levantamiento del cuerpo fue realizado por una mujer perito, quien acudió con personal especializado. La camioneta Toyota pickup color gris presentaba restos de lodo en defensa, fascia, faros, parabrisas, salpicaderas, tolvas, neumáticos, puertas laterales y caja de carga.

En el interior, en el asiento del piloto, se localizó el cuerpo sin vida de un masculino, vestido con camisa de cuadros blanco con azul claro. Se observaron manchas hemáticas, salpicaduras, huellas de forcejeo y desorden en puertas, asientos, respaldo, guantera y área del copiloto.

Asimismo, se localizó la tarjeta de circulación a nombre de Bernardo Bravo Manríquez.

Resultados de la necropsia

El médico forense documentó 11 lesiones, entre ellas:

            •           Herida penetrante por proyectil de arma de fuego en la frente, lado derecho.

            •           Elemento balístico alojado entre los huesos del cráneo.

            •           Escoriaciones en frente, nariz, párpado, hombro derecho y antebrazo izquierdo.

            •           Equimosis en pierna y muslo izquierdos.

La causa de muerte fue determinada como laceración de encéfalo por proyectil de arma de fuego en cráneo.

Bernardo Bravo Manríquez tenía 40 años de edad, nacido el 24 de mayo de 1985. El reconocimiento del cuerpo fue realizado por su hermano, Omar Bravo.

DECLARACIÓNES Y TESTIMONIOS

El Ministerio publico señaló que Omar Bravo declaró que su hermano sufría amenazas constantes por parte del crimen organizado debido a su activismo en defensa de los trabajadores del campo. Indicó que Bernardo contaba con seguridad privada y que la familia tuvo conocimiento del fallecimiento hasta el 20 de octubre a las 11:00 horas, a través de una llamada telefónica, tras la difusión de información en medios.

El escolta Amadeo Pérez relató por su parte a los peritos, que el 19 de octubre se reunió con Bernardo en un restaurante y posteriormente ambos continuaron su camino en camionetas distintas. Indicó que perdió contacto visual con él durante el trayecto. Señaló que por la noche le envió mensajes pero no obtuvo repuesta.

Al día siguiente, recibió una llamada de una compañera de Seguridad Pública solicitándole que se presentara de inmediato en Morelia, donde fue informado del homicidio.

TESTIMONIO DE PRODUCTOR LIMONERO DE CENOBIO MORENO

Durante la audiencia también se incorporó el testimonio de un productor limonero originario de Cenobio Moreno, quien actualmente se encuentra en silla de ruedas, condición derivada de una herida de bala sufrida previamente en un enfrentamiento con integrantes del crimen organizado.

Éste declaró personas armadas acudieron al lugar donde se encontraba, creyendo inicialmente que se trataba de quienes acostumbraban exigirle el pago de cuotas, ya que anteriormente le habían informado que regresarían el 22 de octubre.

Indicó que al sitio arribaron varios vehículos: un Jetta blanco con vidrios polarizados, una Nissan azul eléctrico y una camioneta Toyota blanca, de los cuales descendieron hombres armados con armas cortas y largas.

Señaló que del Jetta descendió el sujeto conocido como “El Perfumado”, seguido por otro identificado “El Batman”.

El entrevistado señaló que “El Perfumado” sacó desde el interior del vehículo una tablet y un radio, mismos que pretendía entregarle, indicándole que debía comenzar a trabajar para el grupo conocido como “Los Blancos de Troya”. Le explicaron que estaría bajo el mando de “El Botox” y “El Fresa”, quienes a su vez respondían a “El Timbas” y “El Perfumado”.

Al negarse a colaborar, refirió que los sujetos le ordenaron callar y posteriormente lo bajaron de su silla de ruedas, propinándole tres golpes con una tabla.

Asimismo, señaló que desde la camioneta Toyota, a través del vidrio, pudo identificar posteriormente mediante fotografías a César Alejandro Sepúlveda, “El Botox”, quien le habría dicho textualmente que ya había asesinado al líder limonero Bernardo Bravo Manríquez, lanzando una amenaza directa contra él.