Desplazamiento de familias de Tierra Caliente por la violencia, sin solución

En la última semana han dejado sus hogares alrededor de 800 personas, entre ellas casi 550 menores de edad

Foto: La Voz de Michoacán.

Redacción / La Voz de Micohoacán

Ciudad de México. Hace una semana que las pugnas entre grupos de la delincuencia organizada han forzado la salida de familias enteras con niños y adolescentes, de más de cinco comunidades en el municipio de Apatzingán, de las cuales al menos 12 familias están en una situación de alto riesgo. El número se estima en alrededor de 800 pobladores, según una nota de Tamara Mares publicada por Sin Embargo.

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Desde que se agudizó la violencia en la región en diciembre de 2020, miles de habitantes de la región han sido desplazados de sus hogares. Sólo en 2021, la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de Derechos Humanos (CMDPDH) reportó que 13 mil 515 personas habían huido de sus casas en Michoacán, y de ellas más de 5 mil pertenecían a Apatzingán y municipios colindantes.

“Esta es una continuidad a los eventos de desplazamiento masivo que iniciaron en diciembre de 2020 desde el municipio de Aguililla, y que de ahí se extendieron a municipios vecinos”, relató un integrante del Observatorio de Seguridad Humana de la Región de Apatzingán al portal SinEmbargo. “A partir de entonces, vivimos en una tensa calma porque las zonas de influencia de los distintos grupos que se disputan el territorio tuvieron un cierto pacto para frenar las agresiones, pero sabemos que esas situaciones no duran mucho, y hasta lo que sabemos es que el 9 de junio hubo un enfrentamiento muy fuerte en la comunidad de Las Bateas, que fue lo que detonó esta situación”.

Con base en reportes de la CMDPDH y el Observatorio, se estima que podrían ser entre 13 mil y 17 mil personas quienes han huido de esta región desde finales de 2020. En esta ocasión, de las alrededor de 800 personas que huyeron se calcula que dos terceras partes, –casi 550– eran menores de edad.

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“Los datos siempre son sólo aproximados, pero en un episodio de desplazamiento masivo anterior que fueron afectados sobre todo los municipios alrededor de Apatzingán, apreciábamos una cifra de entre 13 mil y 16 mil personas. En esta ocasión nos está pegando directamente dentro del municipio de Apatzingán, en la zona rural, y para este evento la apreciación al momento es de 800 personas”, señaló el miembro del Observatorio, quien pidió reservar su nombre por su seguridad.

El Observatorio de Seguridad Humana de la Región de Apatzingán levantó una alerta de “Evento Masivo de Desplazamiento Forzado Interno” el miércoles 7 de junio, en la cual denunció que cientos de habitantes de las comunidades de El Alazán, El Alcalde, Llano Grande, Las Bateas y otras cercanas habían sido desplazados por el crimen organizado.

Esta última localidad fue la más afectada, pues de los 681 habitantes que tenía según el censo más reciente, sólo cinco familias se quedaron atrás. “Si no se atiende la situación oportunamente, la emergencia puede convertirse en crisis humanitaria y las personas afectadas ascender a un millar o más”, advirtió el Observatorio en su comunicado.

Tras los hechos, el Observatorio alertó a las autoridades de la situación, pero fue hasta cuatro días después –el martes 13– que hubo una respuesta por parte del gobierno estatal y el Ayuntamiento no puso manos sobre el asunto hasta el miércoles que se presentó la denuncia por parte de la organización civil.

Se prevé que en los próximos días autoridades estatales de la Secretaría del Migrante y de las organizaciones internacionales como la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) visiten la zona para dar atención directa a los afectados.

“No es una situación exclusiva de aquí, creo que en general las instituciones del Estado no tienen los protocolos adecuados para la atención de estas emergencias, y por eso tienen muy lenta reacción”, opinó el integrante del Observatorio.

El analista de seguridad en International Crisis Group, Falko Ernst, explicó a Sin Embargo que ha habido una situación de “conflicto latente” en la zona al sur de la cabecera municipal de Apatzingán, donde las comunidades han sido tradicionalmente controladas por los Caballeros Templarios. Sin embargo, en recientes meses ha habido presión de parte del Cártel Jalisco Nueva Generación en la parte de Aguililla y grupos locales, lo cual ha provocado tensión en la región desde inicios del 2023.

“Es otro episodio de desplazamiento masivo, pero no hay un conteo efectivo [de los afectados] en este momento justamente porque a las autoridades no les conviene que esto salga en la prensa”, expuso Ernst. “El problema que hubo (…) es que se ha visto una presión desde hace más o menos seis meses, en enero o febrero, cuando hubieron ya enfrentamientos más abiertos pero en zonas muy remotas donde es fácil tanto para los grupos armados como para el Gobierno esconder lo que sucede porque no entra prensa y suele ser muy tapado todo”.

“Ahorita cayó una línea de defensa, entonces avanzaron hacia ciertas comunidades de ahí donde la gente tuvo que huir de ese escenario porque hemos visto que existe represión violenta en contra de poblaciones civiles que están sospechadas de tener enlaces sociales o económicas con un grupo contrario. Es otro episodio en un paisaje de conflictos de varios años, mucho más amplio”, relató.

Desplazamientos por violencia aumentan

El territorio michoacano ha sido marcado en los últimos años por la guerra entre el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Cárteles Unidos, cédulas del Cártel de Sinaloa, los Viagras, los Caballeros Templarios, entre otros. En particular, en la región de Apatzingán y municipios vecinos, se ha detectado la pugna por el territorio entre el cártel de Nemesio Oseguera “El Mencho” y La Nueva Familia Michoacana, de acuerdo con el Atlas de la Seguridad y la Defensa de México 2020.

“Se sabe lo que está pasando, se debería de prevenir estos costos humanitarios, pero para lucir una narrativa pública de que hay paz y seguridad en el país se opta por no prevenir este tipo de situaciones”, criticó el analista Falko Ernst. “Luego sí se toma cierta acción al respecto, pero lo abrumante ha sido la inercia de las autoridades y una ausencia de una estrategia para prevenir estos costos humanitarios”.

En mayo, la Organización Internacional de Migración (OIM) advirtió que durante el 2022 se registraron nueve mil 200 personas desplazadas forzosamente en México debido a los conflictos y la violencia. El 90 por ciento de los afectados provenían de localidades en Chiapas, Michoacán y Zacatecas, donde “Casi todos los desplazamientos fueron detonados por la violencia criminal”.

En particular, la rama de la ONU apuntó que el CJNG había sido responsable de “al menos dos mil 700 desplazamientos en Michoacán y Zacatecas”.

En este sentido, la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de Derechos Humanos (CMDPDH) coincidió en un informe titulado “Episodios de desplazamiento interno forzado en México 2021” que durante dicho año se registraron 13 mil 515 personas desplazadas en Michoacán. Los principales municipios afectados incluían a Aguililla, Buenavista, Chinicuila, Cotija, Parácuaro y Apatzingán, entre otros.

Con lo que respecta a este último, la CMDPDH reportó un episodio de desplazamiento masivo que comenzó en enero de 2021 a causa de violencia generada por grupos armados organizados tales como enfrentamientos, incursiones y ataques armados. En esa ocasión, cinco mil 976 personas huyeron de sus hogares en Apatzingán y municipios vecinos.

“Desde que hacemos este ejercicio de monitoreo permanente de revisión de información pública en el 2017, la región de Apatzingán ha estado permanentemente como afectada por el fenómeno del desplazamiento interno”, detalló Daniel Márquez, investigador en el área de desplazamiento interno forzado de la CMDPDH. “Entre 2017 y 2020 se registra en concreto un aumento significativo de personas desplazadas internas, en el estado en general y en Apatzingán en lo particular”.

 La situación de los pobladores de las comunidades que se encuentran bajo fuego es difícil, la mayoría emigró de la región por el peligro y los constantes enfrentamientos. Imagen ilustrativa. Foto: Juan José Estrada Serafín, Cuartoscuro.

El conteo interno que lleva la Comisión ha registrado, entre 2016 y 2021, un total de 26 mil 508 personas desplazadas en todo el estado de Michoacán, siendo la mayoría originarios de la región de Tierra Caliente conformado por varios municipios, entre ellos Nueva Italia, Buenavista, Parácuaro, Aguililla, Nuevo Urecho, Tepalcatepec y Apatzingán.

En todas las ocasiones, en Michoacán se han registrado como detonantes los enfrentamientos entre grupos armados, sumó su compañera, la investigadora Laura Alvarado, en la que únicamente cambian los actores como cárteles o grupos de autodefensa.

“Es una especie de conflicto estancado por el control territorial que cambia en líneas de combate. Algunas veces son algunos municipios y luego otros cercanos, o luego otras, pero esto va haciendo que los desplazamientos masivos se registren todos los años”.

Debido al creciente número de episodios de desplazamiento forzado masivo, los investigadores consideraron importante que se atiendan las necesidades básicas de las personas tales como de salud, higiene, alimentación y refugio; así como condiciones de seguridad. Además, considerar salvaguardar y proteger el patrimonio que en muchas ocasiones dejan atrás quienes huyen, tales como vivienda, ganado y cosechas.

“Garantizar las condiciones de habitabilidad y de seguridad de las personas en este caso es fundamental, y ya más adelante hacer trabajos rumbo a –en caso de ser posible– un retorno, y sino un reasentamiento seguro para las familias, con opciones de integración reales y soluciones duraderas”, recalcó Alvarado.

Con información de Sin Embargo.