Pelear contra el narco, la lucha que le costó un hijo a Hipólito Mora

El 24 de marzo de 2013 nacieron los grupos de autodefensa, y en diciembre de 2014, Manuel Mora fue asesinado en un enfrentamiento

Redacción / La Voz de Michoacán

Morelia, Michoacán. Hipólito Mora se levantó en armas el 24 de febrero del 2013 contra el cártel de Los Caballeros Templarios, fundado por los narcotraficantes Nazario Moreno “El Chayo”, Jesús Méndez “El Chango Méndez”, Servando Gómez “La Tuta”, Enrique Plancarte “El Kike” y Dionisio Loya “El Tío”.

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Los Templarios habían extendido su dominio en Michoacán, incluyendo Tierra Caliente. El cártel nació como una escisión de La Familia Michoacana en marzo de 2011. Desde sus inicios trataron de formar un perfil ideológico entre sus integrantes, a quienes les hacían creer que eran parte de una cruzada para liberar a Michoacán de otros grupos del crimen organizado.

Por esa razón, copiaron el nombre de la famosa orden religiosa-militar que durante la Edad Media se encargó de defender a los peregrinos en Tierra Santa, y cuyos miembros se distinguieron por su piedad y su osadía en el campo de batalla.

Por ello La Tuta llegó a describir a este grupo criminal como “una hermandad fundada por un conjunto de leyes y códigos”, y con la justificación de proteger a la gente de Michoacán llevaban a cabo actividades delictivas como el secuestro, extorsión y tráfico de drogas.

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Se sabe que Nazario Moreno, El Chayo, era el líder ideológico de este grupo criminal y elaboró el “Código de los Caballeros Templarios de Michoacán”, donde se establecía, con un estilo religioso, la conducta que debía seguir cada miembro de este cártel.

“Esta lucha es por tu gente, por mi gente, por nosotros mismos y por nuestras futuras generaciones”, era la leyenda inscrita en la portada del manual.

El juramento que los sicarios del cártel debían realizar

El código que los líderes de Los Caballeros Templarios imponían a sus sicarios contenía un juramento para garantizar la lealtad a ese grupo delictivo y acabar con sus enemigos, aunque eso significara morir durante los enfrentamientos armados.

“Juro delante de todos vivir y morir con honor. Juro combatir la injusticia y socorrer a mi prójimo. Juro, igual en el combate como en la paz, que ningún caballero será considerado por mí como enemigo. Juro fidelidad al temple y esforzarme por perpetuarlo. Juro respeto a las damas, veneración a las madres, protección a los niños y a los ancianos, asistencia a los enfermos y a los necesitados. Juro respetar la fe de otros y buscar más la verdad que la gloria, el honor que los honores”, rezaba el juramento que supuestamente debían seguir los integrantes de este cártel.

Los Templarios además tenían estipuladas fuertes sanciones a todos aquellos que no siguieran al pie de la letra los lineamientos de la organización o si intentaban pasar a otro cártel.

“Si, por desgracia yo traicionara a mi juramento, ruego ser ejecutado por la orden como un traidor.”

Aunque la mayor parte de sus líderes fueron capturados o abatidos, como Nazario Moreno, en la actualidad se considera que los remanentes de este cártel se mantienen activos en Michoacán, a la par de otras organizaciones como Cárteles Unidos (Los Viagras), Familia Michoacana y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

La muerte de Hipólito Mora en Tierra Caliente

Este 29 de junio fue asesinado Hipólito Mora, exlíder de las autodefensas en el municipio de Buenavista.

Hipólito había sobrevivido a 2 atentados anteriores, el primero ocurrió el 26 de noviembre del 2022, y otro más el 4 de marzo del presente año, ambos en la zona de la Tierra Caliente.

Las autodefensas fundadas por Mora Chávez y José Manuel Mireles causaron polémica durante el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto debido a que operaban de manera paralela a las instituciones del Estado mexicano, hasta que en 2016 fueron obligadas a disolverse. Bajo el liderazgo de Hipólito Mora, los pobladores tomaron las armas para defender sus pueblos y cultivos.

La pérdida de su hijo

El 16 de diciembre de 2014, el hijo del exlíder los autodefensas, de nombre Manuel, falleció durante un enfrentamiento de más de una hora con gente de "El Americano", en la comunidad de La Ruana.

Ese día, las Defensas Rurales comandadas por Luis Antonio Torres Morales, conocido como Simón El Americano, se desplazaron hacia la comunidad de La Ruana para enfrentar al grupo de Hipólito Mora, lo que dejó como saldo seis personas muertas de ambos grupos, uno de ellos Manuel Mora, hijo del fundador de las autodefensas michoacanas.

Sin especificar por qué se le permitió a la Fuerza Rural de Simón El Americano desplazarse hacia La Ruana, en virtud de que desde el 15 de diciembre tenían prohibido salir de sus territorios, el entonces comisionado federal en Michoacán, Alfredo Castillo Cervantes, resumió el enfrentamiento como un encono entre ambos grupos.

El comisionado para la Seguridad y el Desarrollo de Michoacán, una suerte de embajador plenipotenciario del gobierno federal y gobernador de facto en Michoacán, garantizó que habría una investigación, aunque dijo que no se detendría a Torres Morales sólo porque Hipólito Mora lo acusó de amenazas de muerte, y de que su gente fue quien asesinó a su hijo, Manuel Mora.

Se reportó una fuerte movilización en La Ruana, a donde habían llegado los integrantes de la Fuerza Rural (creadas por Castillo) que comandaba Luis Antonio Torres.

Previamente, en una entrevista radiofónica, Hipólito Mora aseguró al borde del llanto: “Hay muchísimas personas interesadas en asesinarme”. Dijo que seguiría luchando y que no se vendería ni traicionaría a nadie. Reveló que el abatido líder templario, Nazario Moreno, El Chayo, le ofreció en su momento dinero a cambio de retirarse de las autodefensas. “Si mis motivos fueran otros, ya sería rico ahorita”, sentenció.

El comando de Luis Antonio Torres Morales llegó hasta la entrada de La Ruana, muy cerca del rancho Los Palmares, donde habitaba Hipólito Mora, y comenzó a disparar contra su grupo, que también respondió en un enfrentamiento que duró cerca de dos horas, hasta que llegaron elementos de la Policía estatal y la Gendarmería de la Policía Federal, y desarmaron al grupo de Mora, aunque después continuó el enfrentamiento que dejó como saldo la muerte de cuatro fuerzas rurales de Simón El Americano y dos de Hipólito Mora, uno de ellos su hijo, Manolo.

Mientras era atacado, Hipólito Mora fue entrevistado en Radio Fórmula por el periodista José Cárdenas, a quien le reveló que se encontraba rodeado por gente de Simón El Americano y que el cuerpo de su hijo se encontraba a 50 metros de él.

Dijo que ya había notificado a Alfredo Castillo de las amenazas en su contra por parte de Luis Antonio Torres: “Ya nos habían avisado que nos iba a atacar”. Narró que gente de La Ruana había llegado a defenderlo con palos, y aun así la gente de Torres lo tenía rodeado: “Ya nos tienen cercados El Americano con todo el cártel. Nos van a matar. Les estoy contestando porque ahorita están los balazos calmados, pero están a punto de comenzar. Ya se organizaron, ya nos rodearon. Las fuerzas armadas nos dejaron solos. Somos pocos, pero vamos a pelear hasta la muerte”.

En un primer mensaje, Castillo resumió los hechos: “En estos momentos se registran hechos violentos en La Ruana entre grupos civiles armados para contener la situación, fuerzas federales se encuentran realizando acciones en la zona”.

Luego, en entrevista, Castillo dijo que el enfrentamiento fue por un encono entre ambos personajes, ya que El Americano, dijo, tenía reportes de que Mora estaba repartiendo propiedades en La Ruana que ya no estaban en poder del grupo delictivo Los Templarios y, en el caso de Mora, por una cuestión de rivalidad con Torres. Dijo que prueba de que se trató de una cuestión de encono es que ninguna otra Fuerza Rural acudió al lugar, pues de lo contrario hubiera habido una guerra civil, dijo.

Castillo Cervantes garantizó que se recabarían testimonios y pruebas de balística para detener a los responsables, “sea quien sea”, dijo, aunque advirtió que no será sólo por los dichos de Hipólito Mora.

“Se va a actuar en contra de los responsables de los homicidios, sea quien sea y como se llame. No es un tema donde una persona pueda hacer una imputación (...) Y si también del otro lado, Hipólito Mora accionó sus armas y mató a gente de El Americano, también va a ser consignado ante las autoridades. Luego de estos hechos, elementos del Ejército y la Policía Federal tomaron el control de la seguridad en la comunidad de La Ruana, y un helicóptero de la Comisión Nacional de Seguridad sobrevoló el lugar hasta la noche”.