Omar Cuiriz / La Voz de Michoacán Morelia, Michoacán. Este lunes 12 de enero, en la sala número ocho del Cereso de Mil Cumbres, se lleva a cabo la audiencia para resolver la situación legal de Samuel N y Josué Elogio N, señalados como presuntos partícipes en el homicidio del presidente municipal de Uruapan, Carlos Manzo. El fiscal encargado de leer las imputaciones y datos de prueba en contra de los señalados, señaló que en una entrevista que se le hizo a Josué Elogio, éste señaló ser taxista en Uruapan y vender grapas de cocaína, y que en una ocasión le presentaron a Samuel, quien se convirtió en cliente frecuente. Según el fiscal, Josué declaró que le dijo a su jefe que le vendía grapas a Samuel, trabajador del Ayuntamiento de Uruapan, y éste le respondió que lo tratara bien, porque podía servirles después. El jefe de Josué le pidió que preguntara a Samuel si quería participar en la planeación del asesinato de Carlos Manzo, a lo cual respondió afirmativamente, “que no tenía problema y que estaba a la orden”. A partir de ahí, Samuel, de acuerdo con la lectura del fiscal, comenzó a pasar ubicaciones y eventos a los que asistía el edil. De acuerdo con la entrevista a Josué, Samuel presuntamente estaba enviando la información de dónde se encontraba Carlos Manzo el 1 de noviembre, informando sobre los retrasos y la hora en que llegó a la pérgola y a la plaza donde se realizaba el Festival de Velas. Josué reveló que Samuel no recibió ningún pago por participar, sino que únicamente el jefe de Josué le dijo que le regalara dos grapas. De acuerdo con el fiscal, presuntamente la secretaria particular de Carlos Manzo, Yesenia Méndez, encontró los dos celulares que usaba Samuel en las oficinas del Ayuntamiento de Uruapan, y los entregó a la Fiscalía en Morelia. El fiscal, encargado de dar lectura a los datos de prueba, señaló que de acuerdo con las investigaciones se pudo acceder a un grupo de WhatsApp que fue creado por el licenciado, uno de los presuntos autores, materiales del asesinato de Carlos Manzo.