Ashley Rodríguez / La Voz de Michoacán Los algoritmos de las redes sociales están diseñados para captar la atención de niñas, niños y adolescentes, mantenerlos conectados el mayor tiempo posible e incluso promover contenidos que pueden derivar en trastornos alimenticios, problemas de autoestima, acoso sexual y riesgo de autolesiones, advirtió Arturo Béjar, especialista en seguridad digital. Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, Bejar explicó que las plataformas analizan constantemente el comportamiento de los usuarios para recomendar contenido similar al que más llama su atención. Como ejemplo, señaló que si una adolescente observa por unos segundos publicaciones de personas extremadamente delgadas, el algoritmo comenzará a mostrarle más contenido relacionado con dietas, pérdida de peso y cuerpos irreales, generando un “bombardeo” de información que puede afectar su salud mental. El especialista relató que jóvenes sobrevivientes de anorexia le han contado que, al abrir aplicaciones como Instagram por la mañana, encontraban imágenes relacionadas con dietas o comida saludable que influían en su decisión de dejar de comer ese día. Uno de cada cinco adolescentes recibe contenido que afecta su autoestima Bejar presentó datos de un estudio realizado con 240 mil usuarios, en el que se analizaron las experiencias recientes de adolescentes dentro de las plataformas digitales. Entre los resultados destacó que: • Uno de cada cinco adolescentes recibe contenido que lo hace sentirse mal con su cuerpo. • Uno de cada ocho enfrenta acoso sexual, en el 98% de los casos por parte de personas desconocidas. • Uno de cada once recibe contenido relacionado con autolesiones o suicidio. Afirmó que estos riesgos no son accidentes, sino consecuencia del diseño de las plataformas, cuyo objetivo es mantener a los usuarios conectados el mayor tiempo posible. “No es responsabilidad de los padres” El especialista también criticó que las empresas tecnológicas trasladen la responsabilidad a las familias. Recordó que durante un juicio en Los Ángeles, un directivo de Instagram aseguró que pasar hasta 16 horas al día en la plataforma era una decisión personal y no una adicción. Sin embargo, Bejar rechazó esa postura y sostuvo que, al igual que ocurre con un juguete o un automóvil, la seguridad del diseño debe ser responsabilidad de quienes desarrollan el producto y no únicamente de madres y padres de familia. “Las redes sociales, como las conocemos hoy, están construidas para capturar la atención y generar conexiones con desconocidos. Son dos cosas que una madre o un padre nunca le daría a sus hijos”, concluyó.