El amor y el sexo en los tiempos del coronavirus: ¿qué va a pasar con mi vida sexual?

Al final, todo esto se trata de que cada persona asuma la responsabilidad de reducir al máximo los riesgos de exponerse al virus.

Foto:Internet

Agencias/La Voz de Michoacán
México. Pues: pasó. El coronavirus llegó a México y con la amenaza de una pandemia en el país, la cotidianidad como la conocemos será afectada. Pero si la vida sigue, el sexo y el amor también, y por eso, preparé textos para tocar algunos temas que, espero, puedan acompañarnos durante estos tiempos inciertos de encierro, distancia y cautela.

Este primer texto trata sobre la gran pregunta: ¿qué sucederá con mi vida sexual durante la epidemia? Espero poder responder las principales preguntas. 

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¿El coronavirus puede transmitirse a través del sexo?

Dice el doctor Muhammad Munir del departamento de ciencias biomédicas y de la vida de la Universidad de Lancaster, entrevistado por The Guardian: “El COVID -19, en sí misma, no es una enfermedad que se transmita sexualmente. Sin embargo, debido a que durante el sexo hay contacto muy cercano entre dos individuos, la posibilidad de que alguien contraiga el virus de una persona infectada es casi del 100%, específicamente debido a los besos involucrados”.

¿Eso significa que es hora de comenzar a tener sexo sin amor?

Tiempos extremos ameritan medidas extremas. Sin embargo, de nuevo: debido a la cercanía de prácticamente todos los actos sexuales presenciales, la posibilidad de transmisión del virus sigue siendo altísima. 

Incluso si no se besan se van a tocar mucho y es posible que suden o les dé comezón y lleven sus manos a su rostro para limpiarse o rascarse.

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El médico mexicano Olivo Iglesias Guzmán me comentó en una entrevista: “Realmente lo más probable es que si nos encerramos con alguien que porta el virus, en algún momento lo adquiriremos los cohabitantes del hogar, entonces no veo sentido en además de estar encerrados, estar abstinentes de sexo”.

Lo que el médico considera más oportuno es tomar medidas de mitigación de riesgos de complicaciones que pueden incluir: 

  • Evitar tener sexo si la pareja tiene algún factor de riesgo para complicaciones por Covid-19.
  • Tomar una ducha (puede ser en pareja) previo al contacto y posterior al mismo.
  • Evitar la respiración de frente a la pareja (posiciones que no sean cara a cara) (o sea, chance sí a lo de coger de perrito). 
  • Evitar besarse y tocarse la cara.

Considera esto: si besas a alguien o si tienes sexo con alguien y no existe garantía de que esa persona no ha sido expuesta al virus, están en riesgo de adquirir la infección, o de transmitirla, si es que ya son portadores.

¿Entonces se cancelan los besos de tres?

Idealmente, sí. Es una tragedia, pero estoy seguro que, como nación, atravesaremos este momento oscuro u saldremos adelante. Además, los besos de tres hacen llorar a Hugo López-Gatell. 

¿Y las orgías?

Me rompe el corazón decir esto, pero quizás lo mejor sea suspenderlas durante un tiempo. Aplica para cuartos oscuros, gloryholes, clubes swinger…

¿La llamada “sana distancia” afectará la forma en que vivimos el sexo y el amor?

Totalmente, al menos en el corto plazo. Muchas personas se mantendrán lejos de sus parejas, o dejarán de tener sexo o lo harán con miedo, por poner unos escenarios.

Algunas parejas van a sobrevivir esto, otras no. Es posible que la violencia por parte de una pareja aumente durante este tiempo. Hay parejas que se irán a vivir juntas para pasar la cuarentena y no podrán sostener la cercanía, hay otras que se unirán más y será un periodo de amor, de encuentro y de cuidado.

¿La “sana distancia” va a afectar nuestras relaciones? Sí. ¿Cómo, exactamente? No lo sé. Está por verse. Por eso también hay que anticipar escenarios emocionales que podrían ser conflictivos.

¿Entonces se cancela el sexo en general?

¡No! O bueno, no necesariamente, a menos, claro, que tú así lo decidas (y, posiblemente, las personas célibes por elección, o sin ella, van a estar en menos riesgo). Pero si la vida sigue, el sexo y el amor van a seguir.

Iglesias Guzmán, coincide conmigo en esto. Él afirma que “realmente no hay evidencia ni fundamento científico para indicar la abstinencia sexual, en lo personal sugiero que si alguna parte cuenta con algún factor de riesgo se evite en lo posible el contacto”.

Lo que hay que hacer, como en todo, es tomar precauciones y medir lo mejor posible los riesgos a los que nos exponemos según las prácticas que realicemos:

  • Quizás sea momento de pausar las citas con otras personas. Sé que tienes mucha emoción porque tu crush de Tinder por fin te había invitado a salir, pero hacerlo te pone en riesgo a ti y a otras personas. ¡Mejor sexteen y platiquen de lo que quieren hacerse cuando termine la epidemia!
  • Si decides salir (pero por favor, no lo hagas), no tengas citas si te sientes mal, sobre todo si tienes los síntomas asociados al coronavirus (tos seca, fiebre, fatiga, dolor de garganta, dolores musculares) y pregúntale a tu cita cómo se siente físicamente antes de verla. En general, es buena idea, ¿verdad?
  • Si te sientes mal, reagenda tu cita. Te lo va a agradecer.
  • Si vas a tener sexo casual en una ciudad que ya ha tenido casos, es más probable que pueda existir transmisión del virus. Si no han habido casos en tu ciudad, la probabilidad de transmisión es menor.
  • Anna Muldoon, exconsejera del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos, aconseja que si vas a tener sexo casual con alguien, te esperes un rato a hacerlo y hables lo más que puedas con esa persona antes. ¿La razón? Esa pausa te ayudará a tomar mejores decisiones (de nuevo, en general una buena idea). 
  • Si decides no tener sexo presencial, siempre puedes optar por sextear.

¿Y qué hago con el sexo con mi pareja?

Aquí la cosa se pone un poco más complicada. Muldoon recomienda usar este momento como pretexto para comenzar a hablar más de cuidados de salud en la pareja. ¿Qué haremos si una persona se enferma? ¿Qué cuidados específicos requiere cada quién? ¿Qué antecedentes problemáticos de salud tenemos? ¿A qué le tenemos miedo de enfermarnos? Etc.

Hay parejas que están decidiendo encuarentenarse juntas, lo que probablemente disminuya el riesgo de contagio. Hay otras que ya de por sí cohabitan y hay otras que decidirán dejar de verse hasta que la crisis pase. Lo importante es tomar medidas adecuadas para cada situación.

Como dice el experto en salud sexual de la Universidad George Washington, Carlos Rodríguez-Díaz, consideren que, si vives con alguien, sea pareja o no, básicamente ambas personas están igual de expuestas a la infección y que, si una la agarra, la otra persona casi definitivamente lo hará también.

Si unx de ustedes se enferma, ambxs deberían quedarse en casa, incluso si no hay síntomas. Por eso es importante que hablen sobre sus rutinas de cuidados y que intenten tener toda la distancia social posible.

Iglesias también dice que recordemos que el tiempo de la cuarentena es de 14 días, por lo que, si se va a practicar la sana distancia, este es el tiempo que debe durar (y que cada vez que una persona salga al exterior para hacer compras o cualquier cosa, se regrese a 0 el tiempo).

Entonces hay que valorar: ¿la persona con la que voy a tener sexo representa un riesgo? Si es una persona que estuvo en el exterior, pues sí. Si es una persona con la que cohabitas y que no sale al exterior, pues no. Si cohabitas con esa persona pero cualquiera de las dos (o tres, o más) sale en algún momento a comprar comida, a recoger la ropa o a cualquier cosa, pues hay riesgo. Algo así.

¿Cómo me cuido, entonces?

De entrada, siguiendo las estrategias usuales de prevención de riesgo: distancia social, lavarse las manos constantemente, desinfectar superficies que sean manipuladas por más de una persona, vigilando el propio estado de salud, etc.

Además de esto, puedes adoptar otras estrategias. Por ejemplo: como durante el sexo se toca la ropa de la otra persona (por el faje) podría ser conveniente iniciarlo sin ropa. O meterse a bañar antes de tener sexo y cambiarse de ropa. ¡O bañarse juntxs!

También pueden masturbarse manteniendo la “sana distancia” mientras se ven mutuamente. Opciones hay y se nos irán ocurriendo, vaya, nomás habremos de echarle tantita creatividad.

Al final, todo esto se trata de que cada persona asuma la responsabilidad de reducir al máximo los riesgos de exponerse al virus.

Lo que sabemos es que, en una pareja que está manteniendo contacto, si una persona se infecta, muy probablemente infectará a la otra. Y debido a que los síntomas tardan días en aparecer, es posible que cucharees con alguien un tiempo antes de darte cuenta que son portadores del virus. 

Por eso es importante que, si deciden hacer cuarentena, mantengan un protocolo estricto en el que ambas partes sean conscientes de las medidas que toman para evitar exponerse al virus, así como asuman los riesgos a los que se enfrentan. Y que si no deciden encuarentenarse, entonces entiendan que, cada vez que se vean, existirá mayor riesgo de transmisión.

Y bueno, una vez que tengan sus protocolos de cuidado y su evaluación de riesgo, entonces sí, a tener sexo que el mundo se va a acabar.

Información: Yahoo