No todo es culminar: las ventajas de una forma tradicional de alcanzar el placer

Tener un orgasmo conjunto mientras os miráis a los ojos es bastante romántico, no nos lo negarás.

Foto: Internet

Agencias/La Voz de Michoacán.
México. La penetración no lo es todo en el sexo. Desgraciadamente la sociedad actual (y el porno tiene buena parte de culpa) solo concibe las relaciones si hay un 'mete-saca' de por medio. Pero, ¿y si llegáis después de un día cansado y no os apetece culminar pero sí queréis unos pocos mimos? ¿Significa eso que tendréis que aguantaros, meteros en la cama y apagar la luz? ¡Por supuesto que no!

La masturbación mutua es excelente por muchas razones. Para aquellos de vosotros que queréis probar a tocaros el uno al otro la revista masculina 'Men's Health' ha decidido enumerar algunas de las razones por las que deberíais, así como los mejores consejos para hacerlo correctamente.

Estáis cansados

PUBLICIDAD

Una razón muy lícita y comprensible. En lugar de masturbarte en la ducha (la comúnmente conocida como 'duchaja'), podéis hacerlo conjuntamente, lo que reforzará vuestra relación y, seamos sinceros, lo real es siempre mucho mejor que usar la imaginación.

A veces, durante la penetración, es bastante más difícil culminar y nos encontramos sometidos a más presión, algo que en la masturbación no pasa

PUBLICIDAD

Tener un orgasmo conjunto mientras os miráis a los ojos es bastante romántico, no nos lo negarás.

Hace mucho calor

Suena a excusa, pero no lo es. ¿No os ha pasado alguna vez, que estabais muy calientes, y también de manera literal? Para evitar pegaros el uno al otro como si fuerais dos imanes, la masturbación os permitirá pasároslo igual de bien pero un poco más fresquitos. Todo son ventajas.

Aprenderás

Tu pareja te dirá exactamente lo que quiere y te hará algunas cosas que jamás se te habían pasado por la cabeza, solo con sus dedos, boca o haciendo uso de algún juguete. Al poder miraros a los ojos también sabréis cómo tenéis que hacerlo para que el otro se corra en un tiempo récord. Nada como ser un buen maestro o alumno entre las sábanas. En fin, quién puede negarse.

Podéis usar juguetes

Es la mejor forma de introduciros en ese amplio mundo que es el de los juguetes sexuales, usando ambos uno. Hay cosas que una mano humana no puede hacer, frente a un vibrador, y seguro que os lo pasaréis mejor con ellos que en solitario, ¿a quién no le gusta observar cómo su pareja se muere de placer?

Es más fácil llegar

Sabes lo que te gusta y te has tocado en miles de ocasiones. A veces, durante la penetración, es bastante más difícil culminar y nos encontramos sometidos a más presión, algo que no ocurre cuando la masturbación es la reina.

Es una bendición en ese sentido, y así podréis cambiar vuestra mentalidad si sois de los que pensáis que solo vale el mete-saca.

No tenéis condones

Es una ironía del karma pero siempre sucede: en el momento propicio, las ganas de hacerlo son inversamente proporcionales a la cantidad de condones que tienes en tu cartera. Pero el hecho de que no tengáis un preservativo no significa que vayáis a tener que perder el tiempo viendo (oh, horror) una película. Podéis masturbaros juntos.

Algunos consejos

Para que la experiencia sea verdaderamente memorable podéis probar distintas posturas. A horcajadas, tumbados... lo que más os guste. Como hemos dicho antes, el contacto visual prolongado, mirar profundamente a tu pareja mientras lo hacéis puede ayudaros a experimentar un placer intenso, pues la conexión es más fuerte. También podéis probar a deciros todo aquello que queréis, acelerar, echar el freno, tocar otras partes del cuerpo o ejercer más presión, todo es posible si con ello se llega al orgasmo. Solo tenéis que ser creativos.