Descubren papel clave de la respiración en la oxigenación del cerebro

Los resultados se publicaron en la revista Nature Communications y fueron dados a conocer por un equipo internacional de investigadores.

Foto: Notimex. Patrick J. Drew, destacó que “sabemos que las personas cambian los patrones de respiración cuando realizan tareas cognitivas.

Notimex/La Voz de Michoacán

México. La sangre puede llevar más oxígeno al cerebro siempre y cuando se realice el ejercicio debido, esto gracias al aumento de la respiración, así lo comprobó un estudio realizado en ratones. 

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Los resultados se publicaron en la revista Nature Communications y fueron dados a conocer por un equipo internacional de investigadores, quienes creen que este hallazgo podría extrapolarse a todos los mamíferos.

Patrick J. Drew, profesor asociado de ingeniería neurológica y neurocirugía, expresó: “se pensaba que la sangre de los mamíferos siempre estaba completamente saturada de oxígeno”.

El también director asociado del Instituto de Neurociencia de la Universidad Estatal de Pensilvania, Estados Unidos, dijo que si ello fuera así, la única forma de llevar más oxígeno al cerebro sería llevar más sangre hacia dicho órgano, incrementando el flujo sanguíneo.

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El interés de los científicos fue observar cómo los niveles de oxígeno cerebral se veían afectados por los comportamientos naturales, específicamente por el ejercicio.

Patrick J. Drew, destacó que “sabemos que las personas cambian los patrones de respiración cuando realizan tareas cognitivas; de hecho la fase de respiración se ajusta a la tarea en cuestión. En el cerebro, los aumentos en la actividad neuronal generalmente van acompañados de aumentos en el flujo sanguíneo”.

El estudio descubrió que el ejercicio es el responsable de que la sangre transporte más oxígeno. Los expertos utilizaron una variedad de métodos para controlar la respiración, el flujo sanguíneo y la oxigenación.

También probaron los niveles de oxigenación mientras suprimían la actividad neuronal y la dilatación de los vasos sanguíneos.

Fue así como los investigadores descubrieron que la oxigenación persistió cuando la actividad neuronal y la hiperemia funcional o aumento del flujo sanguíneo, fueron bloqueadas, que ocurrió tanto en el tejido como en las arterias que alimentan el cerebro y que estaba estrechamente relacionadas con la tasa de respiración.

La conclusión de los autores del estudio fue “la respiración aporta una vía dinámica para modular la oxigenación cerebral”.