Efe / La Voz de Michoacán Ciudad de México. El canciller mexicano, Juan Ramón de la Fuente, informó este domingo que hay cerca de 7.000 connacionales en países de Medio Oriente y que todos se encuentran bien, sin un solo reporte de afectaciones a su integridad física, en medio de un escenario regional complejo marcado por cierres de espacios aéreos y dificultades para salir por vía aérea. En un video mensaje en redes sociales, el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) recordó que celebró por la mañana una reunión de trabajo —por instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum— con titulares de las representaciones de México en Arabia Saudita, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Irán, Israel, Jordania, Kuwait, Líbano, Palestina y Qatar , para conocer “de primera mano” las condiciones en esos países y, sobre todo, la situación de mexicanos residentes o en tránsito. El canciller precisó que gran parte de las personas en tránsito se encontraban como turista y subrayó que la cifra de connacionales en la región ronda los 7 mil. “No hay un solo reporte de alguno que haya sufrido alguna agresión a su integridad física, lo cual son buenas noticias”, afirmó. Añadió que las embajadas mexicanas están pendientes “de todas y de todos” para auxiliares en lo que requieran, en materia de protección y asistencia consular. De acuerdo con su exposición, “la mayoría de los espacios aéreos están cerrados”, lo que dificulta el retorno por avión. Ante ello, dijo, México activó en sus representaciones protocolos de evacuación que contemplan la vía terrestre y la vía marítima, “siempre en condiciones de seguridad”, que calificó como la prioridad en estos momentos. El funcionario señaló que desde ayer por la mañana la presidenta instruyó a la Cancillería a mantenerse concentrada y pendiente de las condiciones de los connacionales. Indicó también que, dentro de lo complicado del contexto, la inmensa mayoría está en contacto con las representaciones mexicanas. En su posicionamiento, reiteró que México es un país “pacifista” que, con base en principios constitucionales, favorece “el diálogo” y “la diplomacia” para alcanzar acuerdos que permitan cesar las hostilidades “lo más pronto posible”, mientras las embajadas permanecen activas y enfocadas en la seguridad de los connacionales.