Redacción / La Voz de Michoacán Morelia, Michoacán. - Las leches saborizadas son un producto muy popular debido a su sabor dulce y variedad de presentaciones. Sin embargo, no todas las opciones disponibles en el mercado son tan saludables como aparentan. El Laboratorio Nacional de Protección al Consumidor de la Profeco realizó un estudio para analizar la calidad de 32 productos: 4 sabor a fresa, 5 deslactosadas sabor fresa, 3 sabor vainilla, 8 deslactosadas sabor vainilla, 5 sabor chocolate y 7 deslactosadas sabor chocolate. Para ello, se revisaron aspectos como el contenido neto, parámetros normativos, aporte nutrimental, contenido energético, tipo de grasa y azúcares. El objetivo principal del estudio fue verificar si las bebidas etiquetadas como "leche saborizada" realmente contienen leche, por lo que se analizaron las marcas Tamariz, Nestlé Nesquik, Sello Rojo Tikito, Vaca Blanca, Alpura Vaquitas, Great Value, Lala Yomi, Santa Clara, Valley Foods Kids, Kellogg´s, San Marcos Lechita, Bimbo Leche Nito, Nestlé Carlos V y Bové. No es leche Uno de los hallazgos más importantes, fue que no todos los productos son leche como tal. Algunas bebidas están elaboradas principalmente con grasa vegetal. Esto puede resultar engañoso para los consumidores, especialmente para madres y padres que buscan opciones saludables para sus hijos. Entre las marcas detectadas se encuentran Vaca Blanca (fresa, vainilla y chocolate), así como Great Value (fresa, vainilla y chocolate). Su información no es veraz Además, el estudio reveló que algunas leches saborizadas no cuentan con una descripción completa o su información no es veraz. La leche sabor chocolate de la marca Nestlé Nesquik debería incluir la frase "con cocoa" en su denominación y con el mismo tipo y tamaño de letra. Por su parte, las marcas Kellogg´s All Bran, Kellogg´s Choco Krispis, Kellogg´s Zucaritas y Vaca Blanca en su presentación de sabor vainilla, fresa y chocolate, declaran menos azúcares de los que en realidad contienen. Por ello, es importante revisar el etiquetado frontal y preferir productos con menor contenido de azúcares añadidos. ¿Sabías qué? Las bebidas o alimentos envasados solo llevan sellos de etiquetado frontal cuando se les añaden nutrientes críticos y superan ciertos límites por cada 100 ml o 100 g. La leche deslactosada tiene un sabor dulce porque en el proceso de quitarle la lactosa (azúcar propio de la leche), esta se transforma en glucosa y galactosa (azúcares que son más dulces que la lactosa). De ahí que algunas marcas pueden o no adicionar azúcares y, en consecuencia, haya productos con y sin sellos de etiquetado frontal. La Organización Mundial de la Salud recomienda no consumir más de 25 g de azúcares libres (entre ellos los añadidos a bebidas y alimentos envasados) e incluso reducir dicha ingesta a la mitad.