Vivir entre «dos mundos»: México y Galicia

R E L A T O S T R A N S T E R R A D O S

Pilar Otero Alonso
Pilar Otero Alonso comparte la historia de su familia entre México y España.

Liliana David

Pilar Otero Alonso es una mujer alegre e inquieta que ha sabido adaptarse a vivir entre México y España, y siempre con el deseo de preservar lo mejor de «dos mundos». Aunque nació en la Ciudad de México en septiembre de 1968, quienes la conocen de este lado del Atlántico la llaman «la española», mientras que en España le dicen «la mexicana». Su familia tiene una importante historia en Morelia, como me cuenta en entrevista, ya que su padre y su tío (los hermanos Manuel y Francisco Otero), administraron durante los años 70 los famosos «Baños Azteca», que se ubicaban en la avenida Lázaro Cárdenas, cerca del mercado Independencia, y además fueron propietarios de dos mueblerías en el centro histórico de la capital michoacana: la México y la Otero. Su apellido no deja duda sobre el lugar de su procedencia genealógica: la bella Galicia, en el noroeste de España, donde aún se encuentra una parte de su familia. Aunque ella ha estado viviendo entre un país y otro, desde hace siete años, justo un año antes de la pandemia, decidió residir en la capital michoacana.

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Cuando era niña, recuerda que en sus años de educación básica le enseñaban tanto a ella como al resto de estudiantes la historia de la Conquista española «de un modo raro, porque los maestros hacían que los compañeros me miraran quién sabe cómo» (risas). A pesar del recelo entre los infantes, conforme fue creciendo, la amistad se consolidó y se impuso por encima de cualquier otro asunto que la historia nos ha heredado. Vivir entre «dos mundos» supone muchas veces un choque cultural que no termina cuando llega el día de la graduación de la carrera profesional. En realidad, las maneras tan distintas de ser y estar en México y España se entrecruzan constantemente cuando se vive en esa patria híbrida, de singular mixtura, de doble nacionalidad, pues para Pilar los verdaderos compatriotas son quienes comparten en carne y hueso la misma situación, es decir, la de haber nacido en México y venir de padres y abuelos oriundos de Galicia:

«Mi bisabuelo materno había estado en México y se trajo a mi abuelo, aunque él tuvo que volver a España para ver a su madre. Pero justo cuando fue a visitarla, le tocó la Guerra Civil, en 1936, y no le preguntaron si quería formar parte de la contienda; simplemente, lo reclutaron. Tiempo después, pudo regresar aquí porque, tras la guerra, tanto Galicia como el resto de España quedó en la pobreza, y no era sólo el hecho de no tener para comprar; realmente, no había qué comprar, no había qué comer; fue un periodo de mucha precariedad. En cambio, México, en los años 40 y 50, era un país de primer mundo, muy moderno. Recuerdo que mis abuelos se compraron una cámara Súper 8 y se iban a Chapultepec a pasear, a tomar sus fotografías». Los años maravillosos en México para su familia gallega, como me narra, se prolongaron por varias décadas; por ello, Pilar nació en este país. Así que ella se autodefine como de los dos lugares: «Soy de un lado y del otro. Hay mucha gente como yo, nacida en México con raíces gallegas. Somos una comunidad de paisanos que tenemos nuestras propias expresiones».

Cuando la conocí por casualidad en un evento cultural de Morelia, le dije que me interesaba conocer más sobre particular historia, así que la cité en el Jardín de las Rosas para seguir la conversación.

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Pilar me refiere que, cuando su abuelo pudo regresar a México, trajo consigo a su padre, quien tenía alrededor de 13 años, y que, por azares del destino conoció a su madre en el mismo barco en el que viajaban, aunque no fue sino hasta años después que formalizaron su matrimonio, del que nacieron dos hermanos y ella. No recuerda bien cómo fue que su padre llegó a Morelia, pero en aquel entonces, como dice, «si le iba bien a un gallego se corría la voz para que vinieran otros. Fue así como mis padres se mantuvieron trabajando en los baños y en las mueblerías. Recuerdo que la ciudad era muy tranquila en aquellos años; los paseos que hacíamos en el bosque con mis papás y las salidas a los alrededores de Morelia. Y, sobre todo, tengo en la memoria que mi papá grababa la publicidad de sus negocios en Radio Ranchito. Los comerciales decían algo así como: “Mueblerías Otero, porque te quiero”. Era muy gracioso». Y, además, Pilar agrega: «Se me olvidaba decirte que mi padre jugó también en el Atlético Morelia, aunque lo hizo por poco tiempo, ya que mi abuelo no lo dejó, pues había que trabajar, y, en aquella época, los futbolistas no ganaban como ahora».

Con formación en administración de empresas turísticas, Pilar ha sabido combinar la gestión hotelera con su iniciativa para formar parte de agrupaciones culturales tanto en Galicia como en la capital michoacana.

Fotografía: Imagen de los baños Azteca, en el libro "El barrio de Carrillo"

Allá participa en una asociación de danza tradicional europea, y aquí forma parte del ensamble femenil de percusiones «Tierra y son», bajo la dirección del maestro Roberto Vizcaíno. Su inquietud por las expresiones artísticas va más allá de su satisfacción personal, pues también le interesa organizar y promover eventos culturales en la llamada Ciudad de la Cantera Rosa, ya que asegura que hay un gran talento local, y eso le ha despertado la curiosidad para impulsar actividades de la mano de artistas morelianos. Su experiencia todavía es reciente, pero, poco a poco, ha logrado promover la realización de un taller de teatro en atril, bajo la coordinación de Gunnary Prado, así como traer una muestra de flamenco a la ciudad, además de que ha comenzado a organizar una temporada de noches musicales en un modesto salón del céntrico hotel que administra. Finalmente, me comparte que participa en la promoción del concierto que ofrecerá la Banda de Gaitas de Forcarei, procedente de Galicia, que busca estrechar los lazos entre la comunidad gallega y Michoacán.

La gira de esta agrupación contempla dos presentaciones en Morelia: una callejoneada gratuita el 1º. de mayo a las 18:00 horas, que irá desde la Plaza Valladolid hasta la Plaza de Armas, y un concierto el sábado 2 de mayo a las 19:00 horas, que se llevará a cabo en el Teatro Matamoros. Sin duda, una estupenda oportunidad para tender puentes con la tradición musical gallega, una comunidad en la que Pilar preserva sus raíces familiares.

2 presentaciones tendrá la banda de gaitas Forcaire de Galicia

7 años tiene Pilar desde que decidió volver a vivir en Morelia

Liliana David es Doctora en Filosofía por la UMSNH. En 2001, comenzó su trayectoria como periodista cultural en los principales diarios del estado (Provincia, Sol de Morelia y La Jornada Michoacán). Del 2006 al 2013, fue reportera de la sección de cultura en La Voz de Michoacán y, tras siete años de diarismo, inició sus estudios de posgrado en la Maestría en Filosofía de la Cultura de la UMSNH, participando en Congresos y Seminarios internacionales tanto en México como Argentina y España. Desde el 2021, colabora en larevista española Contexto (Ctxt) y en Diario Red. Ha publicado en el libro colectivo Ctxt, una utopía en marcha, editado bajo el sello de Escritos Contextatarios. Actualmente, tiene interés en la investigación de las relaciones entre la literatura y la filosofía, la identidad y la migración, así como en la divulgación del pensamiento a través del periodismo.