Hay en Michoacán casi 8 mil desaparecidos; detectan un ‘corredor de la muerte’

Michoacán registra casi 8 mil personas desaparecidas. La Comisión Nacional de Búsqueda advierte sobre un ‘corredor de la muerte’

Rocío Villanueva analiza el impacto de la delincuencia organizada y la desintegración familiar en el incremento de víctimas. / Foto: Christian Hernández.

Hay actualmente en Michoacán entre 7 mil 872 personas desaparecidas desde 1952 y contando a las ya localizadas, se contabilizan 14 mil víctimas de este delito, tanto en su modalidad forzada como en la cometida por particulares.

En el programa Sin Corbata, que se transmite en el canal de YouTube y en la página de Facebook de La Voz de Michoacán, Rocío Villanueva Arizaga, de la Comisión Nacional de Búsqueda adscrita a la Comisión Estatal, señaló que el estado está actualmente en el onceavo lugar a nivel nacional con focos rojos en municipios de distintas regiones. Incluso señaló la existencia de un corredor de la muerte.

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La especialista explicó que la Comisión Nacional de Búsqueda tiene una red de buscadores en todo el país, los cuales se distribuyen en las comisiones locales de cada estado. “Nuestro objetivo principal es la búsqueda y localización de personas desaparecidas, nuestro trabajo consiste en eso. Estamos en contacto con la sociedad a través de los reportes que se hacen a la Comisión y a partir de ahí se detona la búsqueda inmediata de personas, dependiendo del contexto en que hayan desaparecido.

De la Guerra Sucia a la narcoguerra

El fenómeno de la desaparición forzada data con más fuerza al menos desde la década de los 70, aunque hay antecedentes de los años 50, y el fenómeno ha mutado a lo largo de más de cinco décadas.

“A partir de los 70, se da la desaparición forzada en México. La desaparición forzada consiste en que hay un elemento interviniente, ya sea por parte del Estado, ya sea algún miembro del Estado, ya sea con su autorización o aquiescencia, que se produce la desaparición a una persona”, explicó.

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Sin embargo, luego de la llamada Guerra Sucia empezó a darse el fenómeno de la desaparición cometida por particulares, que actualmente llevan a cabo los grupos de la delincuencia organizada en todo México.

No obstante, Roció Villanueva señaló que en ambos fenómenos existe una cifra negra, puesto que “la mayoría de las personas que sufren el fenómeno de la desaparición, sus familiares no lo reportan. No lo reportan porque tienen miedo, no lo reportan porque son amenazados, porque muchas veces no confían en las instituciones del estado, entonces no lo reportan ni tampoco se presentan a la fiscalía, y esta es la cifra negra”.

Aun así, en la estadística que la Comisión Nacional de Búsqueda maneja, que es el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, Michoacán se ubica en el onceavo lugar en desaparición de personas.

Detalló que gracias a esa base de datos se tiene un registro histórico de 14 mil personas de la década de 1970 a la fecha, pero actualmente hay en Michoacán entre 7 mil 872 personas que aún se consideran desaparecidas.

Corredor de la muerte

En cuanto a las zonas de mayor incidencia, la especialista señaló que hay en Michoacán 48 municipios con un alto índice de desapariciones, lo que obedece a las circunstancias económicas, históricas y de inseguridad, por el control que el crimen organizado ejerce.

Entre las zonas de mayor incidencia mencionó Morelia, Uruapan, Apatzingán y Lázaro Cárdenas, pero también lo que denominó como un “corredor de la muerte”, que es la autopista que va desde La Piedad hasta Zamora y Jacona, incluso Tangancícuaro.

“Toda esa zona se considera como el corredor de la muerte por las desapariciones que ha sufrido, que roban a personas, autobuses, roban tráileres, roban mercancía. El crimen organizado tiene muy controlada esa zona”, acotó.

¿Quiénes desaparecen más?

Aunque en el país y a nivel estatal hay personas desaparecidas tanto hombres como mujeres de todas las edades, estadísticamente, según cifras del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO) el 70% de los desaparecidos son hombres y el 30% son mujeres.

En cuanto a las edades de las víctimas de desaparición, en los hombres se da entre los 18 y los 45 años de edad, y en las mujeres, la mayor vulnerabilidad va de los 12 a los 17 años y de los 18 a los 30.

Villanueva Arizaga explicó además que en el caso de los hombres, la desaparición está vinculada principalmente con el crimen organizado, ya que “tienen alguna relación, eran consumidores, eran personas que trabajaban para ellos”.

A lo anterior se suma el reclutamiento forzado por parte de grupos delincuenciales, quienes a través de engaños y promesas laborales falsas difundidas en redes sociales, cooptan a los jóvenes.

La importancia de la familia

En el tema del reclutamiento forzado, Rocío Villanueva explicó que éste se da principalmente por la desconexión entre los jóvenes y sus padres.

“Cuando ellos nos reportan una desaparición, nos dicen que su familiar está desaparecido, pero la mayoría de las familias no tienen el contexto, no conocen a sus hijos, no saben con quién se vinculaban, no saben a qué iban, solamente nos reportan que está desaparecido, que iba en busca de trabajo a Apatzingán, que iba a Uruapan, que iba a Zamora, pero no nos dan el contexto”.

Esto se pone de manifiesto cuando, detalló, empiezan las preguntas para iniciar la investigación. “Existe mucha desintegración familiar, entonces los jóvenes no tienen confianza con los padres y no les dicen a qué se están dedicando. Muchas familias que reportan, no saben si su hijo consume drogas, no sabe quiénes son sus amigos. Entonces, a partir de que desconocen qué hacen sus hijos, a nosotros nos dejan en un estado en que se nos dificulta más poder buscar, porque no nos dan los elementos para poder realizar búsquedas”.

Desaparición de mujeres

En el caso de las mujeres, aunque la trata de personas persiste, de acuerdo con el análisis de contexto y los registros en el en RNPDNO, se tiene que el 43% de las desapariciones de mujeres reportadas tienen un vínculo con el narcotráfico, esto al ser consumidoras, “o un familiar, su pareja, su exesposo, tenían un vínculo y ellas son antellevadas por esta situación. Son desapariciones in las cuales las llevan grupos armados, se las llevan en la calle, pero es por este vínculo con el crimen organizado. El otro porcentaje, un 30%, desaparece por violencia familiar”, señaló.

Y aunque no descarta la trata de personas como móvil en las desapariciones de personas del sexo femenino, sobre todo menores y mueres jóvenes, reconoce que este delito es “un poco difícil” de documentar y acreditar.

“Nosotros, cuando nos recibimos un reporte de desaparición de una menor de edad, en Michoacán generalmente está relacionado porque su familiar se la llevó, porque su mamá se la llevó, porque ya no querían estar en el domicilio conyugal por la violencia y en muy pocos casos se da, en Michoacán, este fenómeno de la trata de personas, porque no lo tenemos documentado, pero la violencia.

Baja escolaridad, mayor riesgo

Aunque Rocío Villanueva recalca que no se pretende estigmatizar, señala que una constante en los reportes de desapariciones es la baja escolaridad, vulnerabilidad que se acentúa con el consumo de drogas.

“El mayor índice de desaparición se da en mujeres que tienen como máximo nivel de estudio la secundaria; la mayoría tienen primaria, tenemos un 1% que tiene licenciatura”.

Y es que, señala, la baja escolaridad y la precariedad económica hacen que tanto hombres como mujeres terminen vinculándose voluntaria o involuntariamente al crimen organizado.

“Y si a eso le agregamos una mala situación familiar, abona mucho más”, agregó.

Ve la entrevista completa aquí

Presentan libro sobre desapariciones

Recientemente se presentó el libro “Resquebrajamiento social. La desaparición forzada, reflexiones actuales y su impacto en la interculturalidad indígena”, el cual fue editado por la Universidad Intercultural Indígena de Michoacán.

A decir de Rocío Villanueva Arizaga, de la Comisión Nacional de Búsqueda adscrita a la Comisión Estatal, el objetivo de la publicación es difundir el fenómeno de la desaparición, fenómeno en que nuestro estado se encuentra en el onceavo lugar nacional.

En el libro participan 15 autores con 12 artículos, coordinados José Alfredo Tapia Navarrete (titular de la Comisión Estatal), el catedrático Humberto Urquiza Martínez y la investigadora Mónica Rangel.

En este material, cada ensayo tiene una temática específica que va desde la desaparición forzada de personas, sus antecedentes históricos y cómo ha ido evolucionando en México a partir de 1970, tanto la desaparición forzada por parte del Estado la cometida por particulares y, por ende, el vínculo que existe actualmente del crimen organizado en la comisión de este delito.

“Cada autor maneja una postura y ve desde una arista diferente: ya sea histórica, social, cultural, la interculturalidad indígena, cómo el resquebrajamiento social ha mermado también a las comunidades indígenas que, sin embargo siguen siendo culturas que mantienen la cohesión social”.

En este libro autores con doctorado en distintas áreas del conocimiento, así como doctorantes de la Universidad Michoacana, de la Universidad Intercultural Indígena, pero también de otros estados del país, ya que la convocatoria se emitió a nivel nacional, tras lo cual se hizo una selección de autores.

Jorge Ávila / La Voz de Michoacán

Esta y todos las entregas de SIN CORBATA las encuentran en nuestro canal de YouTube.