Mariposa monarca y luciérnagas, especies bandera que impulsan el turismo y protegen la biodiversidad de Michoacán

La mariposa monarca y las luciérnagas son especies bandera fundamentales para el turismo, la economía y la conservación de la biodiversidad en Michoacán.

Foto: Cortesía.

Monserrat Cervantes / La Voz de Michoacán

Noticias Morelia.- La mariposa monarca y las luciérnagas no solo representan algunos de los principales atractivos turísticos de Michoacán, sino que también cumplen un papel fundamental en la conservación de los ecosistemas al ser consideradas "animales bandera", especies cuya protección permite preservar el hábitat de cientos de organismos que conviven con ellas.

PUBLICIDAD

Especies bandera: El motor ecológico, económico y social

Los estudiantes de la Facultad de Biología de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), Pedro René Rojas Galván y Emiliano Zepeda Castro, señalaron que estos organismos concentran la atención del turismo, las inversiones y las políticas de conservación debido a su importancia ecológica y al interés que generan entre la población.

"Son animales icónicos que atraen la mirada turística, la mirada económica y la mirada del Estado. Para que las personas puedan observarlos es necesario mantener sus ecosistemas en buenas condiciones, lo que también beneficia a muchas otras especies que habitan esos espacios", explicó Emiliano Zepeda.

Indicó que tanto la mariposa monarca como las luciérnagas, al igual que el ajolote o el oso panda en otras regiones del mundo, son especies particularmente vulnerables a los cambios en su entorno. Mientras la monarca enfrenta amenazas como la pérdida de su hábitat y el uso de insecticidas, las luciérnagas son especialmente sensibles a la contaminación lumínica.

PUBLICIDAD
Foto: Christian Hernández

Pedro René Rojas Galván detalló que la bioluminiscencia de las luciérnagas no tiene únicamente una función estética, sino que forma parte de su proceso reproductivo, ya que utilizan la luz para realizar el cortejo.

"La contaminación lumínica, como el alumbrado público o las luces artificiales, interfiere con esas señales y dificulta su reproducción. Conforme crecen las ciudades y aumenta la infraestructura urbana, estos organismos terminan desplazándose hacia zonas rurales o espacios mejor conservados", explicó.

Explicó además de la ausencia de luz artificial, muchas especies requieren altos niveles de humedad y abundante vegetación, ya que las capas de los árboles ayudan a filtrar la luz natural y mantener las condiciones necesarias para completar su ciclo de vida.

La importancia de los santuarios para la biodiversidad "invisible"

Los estudiantes señalaron que la existencia de santuarios dedicados a estas especies no solo favorece su conservación, sino que también protege a numerosos organismos menos conocidos que comparten el mismo ecosistema.

"Para cuidar a una mariposa o a una luciérnaga también tenemos que cuidar los árboles donde viven, los insectos de los que dependen y toda la biodiversidad que existe alrededor. Hay especies que quizá no resultan atractivas para el público, pero tienen exactamente la misma importancia ecológica", comentó Zepeda.

No obstante, advirtieron que tanto las especies más “carismáticas” como aquellas que pasan desapercibidas enfrentan riesgos distintos. Mientras algunas sufren la pérdida de hábitat por el crecimiento urbano, la tala o el cambio de uso de suelo, otras también son víctimas del tráfico ilegal de fauna.

Recomendaciones para un turismo responsable

Hicieron un llamado a que el interés turístico por los santuarios de la mariposa monarca y las luciérnagas vaya acompañado de prácticas responsables que reduzcan el impacto sobre los animales.

Entre las principales recomendaciones se encuentran:

  • •          Evitar hacer ruido
  • •          No utilizar flash para las fotografías
  • •          No fumar
  • •          No extraer ejemplares vivos o muertos
  • •          Mantener una distancia prudente de los organismos

En el caso específico de las luciérnagas, señalaron que es indispensable no utilizar lámparas ni encender la luz del teléfono celular durante los recorridos, ya que cualquier fuente de iluminación artificial puede alterar su comportamiento y generarles estrés.

Finalmente, los estudiantes subrayaron que la protección de estas especies no debe limitarse únicamente a aquellas consideradas atractivas para el turismo, sino extenderse a toda la biodiversidad, ya que cada organismo cumple una función dentro del equilibrio ecológico.

“Quiero mencionar que lo que más vulnera a estos seres es parte de algo más grande: el sistema capitalista. Prácticamente todo se aceleró desde la Revolución Industrial, y hoy vivimos el periodo de mayor perdida de biodiversidad en la historia. Si no cambiamos el sistema económico y la manera en que producimos y consumimos, no solo perderemos la biodiversidad, sino también las condiciones para una vida digna y cómoda para nosotros”, finalizó Zepeda.

Contenidos relacionados