Ashley Rodríguez / La Voz de Michoacán Un reloj antiguo puede guardar mucho más que la hora: también puede conservar historias, recuerdos y vínculos entre personas que jamás imaginaron conocerse. Esta idea inspiró a Gustavo Obregón para crear su primer cortometraje narrativo, una producción que forma parte del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM). En entrevista exclusiva para La Voz de Michoacán, el cineasta, quien también se desempeña como ilustrador, fotógrafo y creador de videos, compartió cómo una pieza antigua y su fascinación por las historias que conviven en la Ciudad de México dieron origen a un relato sobre la familia, la pérdida y las conexiones inesperadas. La trama sigue a Carlos, un joven que trabaja en una funeraria y tiene la costumbre de robar objetos a las personas fallecidas para venderlos. La situación se complica cuando decide vender, a escondidas de su hermano, un reloj que perteneció a su difunto padre, lo que desencadena fuertes tensiones entre ambos. A partir de ese objeto, la historia conecta dos vidas distintas en la capital del país y plantea cómo una misma pertenencia puede adquirir significados opuestos dependiendo de quién la posea y de los recuerdos que resguarde. Un reloj de 1936 que inspiró la historia La idea surgió hace aproximadamente dos años, cuando Obregón consiguió un reloj antiguo de cuerda manual que tenía un grabado de 1936 e indicaba que había pertenecido a un cartero suizo, quien lo recibió como reconocimiento por cumplir 25 años de servicio. Al descubrir su procedencia, el director comenzó a preguntarse cómo aquel objeto había terminado en Querétaro y cuántas personas lo habrían tenido en sus manos a lo largo del tiempo: “¿A cuántas personas había pertenecido ese reloj y qué había significado para cada una?”. A esa curiosidad se sumó su experiencia al mudarse a la Ciudad de México, donde le llamó la atención la cantidad de personas que coinciden diariamente en el Metro sin conocerse, aunque cada una lleva consigo una historia propia. De esa observación nació la posibilidad de construir una narración en la que un personaje pierde un reloj y, tiempo después, otro lo encuentra en la muñeca de alguien más. Aunque finalmente no pudo filmar en el Metro por cuestiones de producción, ese espacio fue uno de los detonantes de la escritura. Trabajar con actores, uno de sus mayores retos Al tratarse de su primera experiencia con un guion narrativo y con actores, uno de los principales desafíos fue comunicar lo que buscaba en cada personaje. Obregón explicó que la historia tiene cierta complejidad, pues algunas motivaciones no resultan evidentes desde el principio; por ello, encontrar la manera de transmitir sus intenciones al elenco fue parte fundamental de su aprendizaje como director. Para el realizador, la selección en el FICM representa un reconocimiento al esfuerzo colectivo y una oportunidad para compartir con el público una historia en la que todo el equipo puso dedicación. “Que la gente sienta algo” Tras asistir a una de las funciones, el director pudo escuchar las risas y los silencios de los espectadores, reacciones que le permitieron observar cómo funcionaban las decisiones narrativas y de edición en pantalla. Más que imponer una interpretación específica, su intención es que cada persona conecte emocionalmente con la historia y encuentre sus propias reflexiones: “Mi mayor meta y mi mayor índice de éxito sería que la gente sienta algo”, expresó. El cineasta espera que la obra deje al público pensando en sus propios vínculos familiares, especialmente en la relación con sus hermanos y sus padres, y que la película provoque una emoción que permanezca después de la función. Sobre su experiencia en la industria, consideró que hacer cine requiere disciplina, constancia y humildad para reconocer los errores y aprender de ellos. También señaló que, aunque ingresar a un festival como el de Morelia es complicado, no se debe crear una película únicamente con la intención de ser seleccionado. En su opinión, realizar una obra personal y honesta es fundamental para encontrar oportunidades. Prepara un nuevo cortometraje y su primera película Gustavo Obregón ya trabaja en sus próximos proyectos. Actualmente escribe un nuevo cortometraje que espera filmar a principios de 2027 y, posteriormente, planea dar el paso hacia la realización de su primer largometraje. Mientras tanto, invitó al público a mantenerse al pendiente de las futuras proyecciones para ver su cortometraje, el cual también contempla compartir eventualmente a través de YouTube. EN RESUMEN ¿De qué trata el cortometraje de Gustavo Obregón presentado en el FICM? Dirigido por Gustavo Obregón, el cortometraje sigue a Carlos, un trabajador de una funeraria que roba objetos a fallecidos. El conflicto estalla cuando vende el reloj de 1936 que perteneció a su difunto padre, abordando temas de pérdida, memoria y relaciones familiares. ¿En qué se inspiró el cineasta Gustavo Obregón para crear su cortometraje? Se inspiró en un reloj antiguo de cuerda manual de 1936 perteneciente a un cartero suizo que encontró en Querétaro, así como en el flujo anónimo de personas e historias en el Metro de la Ciudad de México.