Ashley Rodríguez / La Voz de Michoacán Entre anécdotas de giras, momentos de excesos, música y una conexión especial con el público mexicano, Fiesta Pagana llegó este jueves a Morelia para celebrar su estreno mundial en el marco de la edición 24 del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM). La película, dirigida por Álvaro Brechner, recrea una etapa de la historia de Mägo de Oz a través de una ficción inspirada en las vivencias de sus integrantes, los desafíos de abrirse camino en la industria musical y el sueño de convertirse en estrellas de rock. En la presentación participaron los actores Adrián Lastra y Guillermo Furiase, junto con los músicos José Andrëa, Ix Valieri y Rafa Blas, quienes compartieron detalles sobre la construcción de los personajes, las exigencias del rodaje y la importancia que México tuvo en la trayectoria de la agrupación española. Lejos de buscar una copia exacta de los músicos reales, el equipo actoral trabajó para construir personajes con personalidad propia, a partir de la documentación, la convivencia y la improvisación. El objetivo era que la dinámica de una banda se sintiera auténtica en pantalla. Doce semanas de rodaje y mucha improvisación Adrián Lastra explicó que interpretar a una persona real representa un reto particular, aunque el trabajo actoral mantiene su esencia: construir un personaje a partir de un imaginario y encontrar su propia manera de expresarse. En su caso, la preparación para interpretar a Chus estuvo marcada por la exploración física, los ensayos y la improvisación. Aunque conocía aspectos de la persona real, buscó desarrollar una interpretación que no se limitara a imitarla. El vestuario también fue fundamental para entrar en el personaje. Lastra recordó que el pañuelo que utilizaba Chus se convirtió en un elemento que le ayudaba a adoptar su personalidad y a transformar su comportamiento frente a los demás. Adrián Lastra. Foto: Víctor Ramírez El rodaje se extendió durante 12 semanas, con filmaciones en Madrid, Gran Canaria y Fuerteventura. Para el elenco, uno de los mayores desafíos fue aprender a tocar instrumentos, adaptarse a la energía de las escenas y mantener la dinámica colectiva de una banda. Los actores explicaron que el director, Álvaro Brechner, propiciaba situaciones de improvisación en las que las escenas podían continuar más allá de lo establecido en el guion. En ocasiones, la música marcaba el ritmo de la acción y les permitía reaccionar de manera espontánea. La intención era evitar que los personajes parecieran actores interpretando a músicos y lograr que el público sintiera que estaba observando a una banda real, con sus diferencias, complicidades, discusiones y momentos de celebración. Para José Andrëa, quien vivió parte de la historia que inspira la película, ver recreadas esas experiencias resultó especialmente intenso. Reconoció que algunas escenas le hicieron recordar tanto los momentos positivos como los episodios complicados de aquella etapa de su carrera. México, una parte fundamental de la historia de Mägo de Oz Uno de los temas destacados durante la presentación fue la relación de la agrupación con México, país que, de acuerdo con José Andrëa, desempeñó un papel decisivo en su crecimiento y en la expansión de su música por Latinoamérica. El cantante recordó que Mägo de Oz comenzó como una propuesta underground en España y que, con el paso del tiempo, fue construyendo una audiencia cada vez mayor. En ese camino, el recibimiento del público mexicano se convirtió en una experiencia que superó sus expectativas. “México fue fundamental en la carrera de Mägo porque a través de México conseguimos llegar a todo el club de Latinoamérica”, expresó. Foto: Víctor Ramírez Andrëa recordó especialmente las primeras visitas de la banda al país y la entrega de los seguidores, quienes los acompañaban incluso después de los conciertos. Entre sus anécdotas, evocó una ocasión en la que el recorrido entre el lugar de la presentación y el hotel se convirtió en una larga travesía debido a la multitud que corría detrás del autobús para acercarse a los músicos. Para el cantante, esa conexión hizo que México fuera un lugar especial para presentar una película que retoma una etapa importante de la historia de la agrupación. También manifestó su agradecimiento al público mexicano por el respaldo que recibió la banda a lo largo de los años y consideró que la cinta funciona como una forma de reconocer esa relación. Una ficción inspirada en hechos reales Durante la conferencia, los participantes aclararon que Fiesta Pagana no pretende ser un documental ni una reproducción exacta de todo lo que ocurrió en la historia de Mägo de Oz. La película toma como punto de partida las vivencias de un grupo de músicos que busca cumplir el sueño de vivir del rock, pero incorpora situaciones ficcionadas y construye una narrativa propia. En ese sentido, los actores destacaron que su responsabilidad fue dar vida a los personajes y trabajar con la visión del director, sin asumir la representación cinematográfica como una versión definitiva de los hechos. Una canción para rendir homenaje a la banda La música también ocupa un lugar central en la producción. Rafa Blas habló sobre la responsabilidad de componer un tema original para la película que hiciera justicia al sonido y a la trayectoria de Mägo de Oz. La propuesta musical buscó reunir elementos característicos de la agrupación, combinando la energía del rock con sonidos y melodías de influencia folk y celta. Blas explicó que el proceso consistió en recuperar la esencia de distintas canciones de la banda y concentrar esos elementos en una composición que funcionara como homenaje tanto a la historia del grupo como a sus seguidores. El músico también compartió la emoción que representa formar parte de este proyecto, pues recordó que, cuando era adolescente, admiraba a José Andrëa y escuchaba a Mägo de Oz. Ahora, participar en una producción relacionada con esa historia representa una experiencia especial en su carrera. La canción original fue desarrollada junto con músicos vinculados al proyecto ON, la nueva propuesta de hard rock y metal melódico con elementos electrónicos que reúne a Ix Valieri y Rafa Blas. La cinta tiene previsto su estreno comercial en México el 5 de noviembre y en España el 6 de noviembre, fechas con las que buscará llevar a la pantalla grande esta historia de música, amistad, conflictos y sueños compartidos.