Ashley Rodríguez / La Voz de Michoacán Una joven de 18 años, una beca que podría acercarla a sus sueños y un padre que, lejos de facilitarle el camino, termina complicándolo todo. Esa es la historia de Azucena, el cortometraje con el que Tiaré Scanda participa en la competencia del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), ahora desde una nueva faceta: la dirección. En entrevista exclusiva para La Voz de Michoacán, la actriz y directora explicó que esta historia busca conectar tanto con los jóvenes que intentan abrirse camino como con los adultos que, aun queriendo hacer lo mejor por sus hijos, pueden transmitirles sus propios miedos e inseguridades. “Este corto es una invitación a no permitir que los fracasos de los papás o los miedos de los papás nos corten las alitas”, expresó Scanda, quien consideró que las aspiraciones personales no tienen por qué ajustarse a una idea única de éxito. La artista, recordada por su trayectoria en cine, televisión y teatro, se encuentra en Morelia para presentar este proyecto, con el que da un paso importante en su carrera al asumir la dirección cinematográfica. Azucena: perseguir los sueños a pesar de los obstáculos La historia transcurre durante un día decisivo en la vida de una joven que acaba de cumplir 18 años y desea viajar para estudiar fuera del país. Para conseguirlo, necesita entregar los documentos para solicitar una beca, pero depende de que su padre la lleve de un extremo a otro de la ciudad. El problema es que él es caótico, irresponsable e inmaduro, y no siempre logra comportarse como el adulto que su hija necesita. A través de esta situación cotidiana, Azucena pone sobre la mesa las dificultades que pueden surgir cuando los hijos buscan construir su propio camino y se encuentran con las dudas, limitaciones o temores de sus padres. Para Scanda, la historia permite mirar a ambos personajes desde sus circunstancias: por un lado, la frustración de una joven que necesita apoyo para alcanzar sus metas y, por otro, la de un adulto que tuvo que asumir responsabilidades sin sentirse necesariamente preparado. La directora también cuestiona la idea de que el éxito debe tener una sola forma, asociada con alcanzar grandes escenarios o cumplir las expectativas sociales. “Alguien puede soñar con tener un café chiquitito en una esquina y tenerlo lleno todos los días y eso es un exitazo”. En ese sentido, invitó a reconocer que cada persona puede construir una vida satisfactoria de distintas maneras, siempre que sus objetivos respondan a lo que realmente desea y no únicamente a lo que dictan las redes sociales, los medios o la sociedad. De actriz a directora: un sueño que se construyó con los años Aunque su primera aspiración fue convertirse en actriz, Scanda contó que la dirección se transformó gradualmente en uno de sus objetivos profesionales. Desde 2007 comenzó a escribir de manera más formal y a producir espectáculos de cabaret. También dirigió proyectos teatrales y tomó talleres de guion y dirección para adquirir herramientas que le permitieran dar el salto al cine. La cineasta reconoció que inicialmente sintió temor de acercarse a profesionales consolidados para invitarlos a participar en un cortometraje independiente, especialmente porque el presupuesto era limitado y parte de los recursos provenían de sus ahorros y del apoyo de amistades, sin embargo, decidió intentarlo y encontró respaldo en personas que aportaron su experiencia y trabajo para hacer posible la producción. Entre ellas destacó al cinefotógrafo Guillermo Granillo, quien no solo contribuyó con su trabajo visual, sino que también la acompañó como mentor durante el proceso creativo. Asimismo, reconoció la labor del productor en línea Mariano Carranco y de Mónica Lozano, a quien considera también una productora por el apoyo que brindó al proyecto. Un elenco de tres actores y música compuesta por su hija El cortometraje cuenta con las actuaciones de Marianne Cartas, quien interpreta a la protagonista; Pablo Valentín, en el papel del padre, y Marco Antonio Argueta, quien da vida a un policía que aparece en una escena clave. Scanda destacó la confianza de los actores y la importancia de contar con un elenco capaz de construir una historia creíble a partir de situaciones que pueden parecer ordinarias, pero que tienen consecuencias importantes para sus personajes. La música también ocupa un lugar especial en la producción, pues fue compuesta por su hija, Oriana Gidi, quien se desempeña como compositora. Para la directora, trabajar juntas fue una experiencia significativa, tanto en lo personal como en lo profesional; además, aprovechó para defender el valor del trabajo de los músicos en una época marcada por el avance de la inteligencia artificial. Consideró que la música interpretada por personas aporta una dimensión emocional que forma parte de la experiencia cinematográfica y que es importante seguir apoyando el talento humano. “La verdadera batalla es contra tu propia cabeza” A partir de su experiencia al dar este nuevo paso profesional, Scanda también compartió una reflexión sobre el síndrome del impostor, esa sensación de preguntarse si se tienen las capacidades suficientes para asumir un reto o si se merece una oportunidad. La actriz sostuvo que estos temores no son exclusivos de quienes comienzan su carrera y que incluso las personas con una trayectoria consolidada pueden experimentarlos. Su consejo para los jóvenes es no dejar que las dudas se conviertan en una razón para renunciar a sus objetivos: “La verdadera batalla que uno tiene que ganar es contra su propia cabeza”. Añadió que, aunque no es posible controlar todo lo que ocurre alrededor, sí se puede trabajar en la actitud con la que se enfrentan las dificultades, atreverse a tocar puertas y volver a intentarlo cuando una oportunidad no se concreta. “Échate la afirmación en el espejo y luego ponte a chambear”, expresó al recalcar que creer en uno mismo debe ir acompañado de esfuerzo y constancia. Sobre su participación en el FICM, dijo sentirse agradecida por la recepción del público y por la posibilidad de presentar su trabajo en un festival que considera importante para la industria cinematográfica mexicana. Para ella, una de las mayores satisfacciones es comprobar que una historia logra emocionar y generar una respuesta genuina entre los espectadores. ¿Dónde ver Azucena y qué otros proyectos tiene Tiaré Scanda? Scanda invitó al público a buscar Azucena en nuestrocine.mx, donde el cortometraje está disponible de manera gratuita. Además, recomendó la serie Prefiero la muerte, disponible en Amazon Prime Video, una producción de temática zombi dirigida al público joven que, señaló, cuenta con una identidad mexicana y un elenco que disfruta especialmente. Entre sus otros proyectos mencionó la película Bailando sola, estrenada en el Festival de Cine de Guanajuato y que continúa en búsqueda de distribución, así como la obra teatral La Nota, una comedia sobre el sentido de la vida que protagoniza en la Ciudad de México. Con Azucena, Tiaré Scanda no solo inaugura una nueva etapa detrás de la cámara, sino que también comparte una invitación para jóvenes y familias: escuchar las aspiraciones de los demás, cuestionar las ideas preconcebidas sobre el éxito y recordar que los miedos de una persona no tienen por qué convertirse en los límites de otra.