Ashley Rodríguez / La Voz de Michoacán La inteligencia artificial representa uno de los mayores retos para las profesiones creativas; sin embargo, en el ámbito artístico aún está lejos de reemplazar la capacidad humana para innovar, emocionar y crear obras originales, así lo consideraron docentes y egresados del Conservatorio de las Rosas. Durante la presentación del Sexto Encuentro de Exalumnos del Conservatorio, los maestros coincidieron en que la educación artística cobra hoy mayor relevancia, pues impulsa el desarrollo de la creatividad y la capacidad de generar ideas nuevas, cualidades que, aseguraron, siguen siendo exclusivas del ser humano. Gerardo Cárdenas explicó que el arte permite romper con los patrones previsibles sobre los que trabajan los sistemas de inteligencia artificial. “Uno de los grandes aportes de la educación artística en general, no solo la musical, es el desarrollo de la creatividad, de lo imprevisible, de tratar de crear, en base a lo que ya está, algo que no está todavía ahí”, afirmó. El docente señaló que las plataformas digitales son capaces de anticipar hábitos, gustos y formas de comunicación de las personas, lo que ha favorecido el desarrollo de la inteligencia artificial; sin embargo, consideró que la creación artística continúa marcando una diferencia. “Lo que no han logrado todavía es crear una sinfonía como la de los grandes maestros, una novela como alguna de Víctor Hugo o un poema como Amado Nervo”, expresó. Añadió que, aunque la inteligencia artificial puede generar textos o composiciones, aún presenta limitaciones cuando se trata de transmitir sensibilidad, innovación y profundidad artística. Por su parte, el guitarrista y docente Miguel Ángel Castellanos reconoció que la inteligencia artificial ya forma parte del entorno profesional de distintas disciplinas, incluida la música, por lo que representa un reto para las nuevas generaciones. No obstante, señaló que la labor de los profesores es preparar a los estudiantes para enfrentar ese contexto, orientándolos no solo en la interpretación de la música académica, sino también en el desarrollo de habilidades que les permitan adaptarse a distintos escenarios laborales. Para los maestros del Conservatorio de las Rosas, el futuro de la música no dependerá únicamente de la tecnología, sino de la capacidad de los artistas para seguir creando, innovando y expresar emociones que, hasta ahora, ninguna inteligencia artificial ha logrado reproducir plenamente.