Flora Valverde, colaboradora La Voz de Michoacán Seguramente, después de la convivencia familiar a la que, de manera voluntaria —y a veces no tanto—, nos sometemos durante las fiestas decembrinas, a más de alguno se le evaporó por un momento el espíritu navideño y tuvo que lidiar con pensamientos intrusivos respecto a la tía que hace comentarios pasivo-agresivos, el primo que se aprovecha de la buena voluntad de la abuela o la cuñada que envenena al esposo para quedarse con los terrenos de la familia. Sí, durante esta temporada recordamos que las familias están lejos de ser perfectas y que, aunque a veces hay quienes logran sacar nuestra peor versión, por fortuna rara vez llegamos tan lejos como Grace Bernard, la protagonista que nos regala Bella Mackie en su libro Cómo matar a tu familia (traducido por Laura Vidal). Calma: no es un spoiler, el título lo dice todo. Si están buscando algo catártico para desahogar la tensión familiar generada en estos días, esta comedia negra es justo lo que necesitan. A través de una narrativa fluida y audaz, Bella Mackie nos cuenta la historia de Grace Bernard, una mujer que, desde la cárcel, relata cómo llegó ahí, por qué es inocente y, a la vez, muy culpable. Al comienzo, Grace se encuentra profundamente afectada por la muerte de su madre. Todo empeora cuando se entera de que su padre no solo nunca estuvo presente para ellas, sino que además se negó a brindarle ayuda a su madre moribunda. Lo interesante es que no se trata de un padre ausente cualquiera (bueno, tampoco es tan diferente): no paga pensión alimenticia, pero es millonario, hecho que se vuelve central en la trama, pues Grace decide que la mejor manera de vengarse de él es convertirse en la heredera de la fortuna de los Artemis, su familia paterna. Para lograrlo, tendrá que deshacerse de los otros herederos potenciales, uno por uno. No hay mejor forma de que los objetivos se cumplan que llevarlos al papel; es por ello que Grace comienza haciendo una lista de todos los Artemis a eliminar y se pone manos a la obra. Planea, se prepara y ejecuta. Pero matar no es cosa fácil: requiere mucha dedicación y, podría decirse, que hasta creatividad, en especial cuando se trata de equilibrar la vida cotidiana con la vida criminal. Grace descubrirá que ningún plan es infalible y que siempre hay cosas que uno no puede controlar. La narrativa de Mackie encuentra el balance ideal entre la comedia y el suspenso: siempre lanza los ganchos adecuados en los momentos precisos para que no puedas dejar de leer. Y es que, si bien desde el principio sabemos quién es la asesina y a quiénes matará, no podemos clasificarlo como un libro predecible, pues los giros en la trama llegan de las formas más inesperadas. La construcción de personajes es uno de los aspectos más disfrutables de la novela, en especial la de la protagonista. En cada capítulo descubrimos fragmentos de su psique y de su experiencia de vida que resultan completamente coherentes con su actuar. Da miedo lo mucho que podemos identificarnos con Grace en algunas partes, pero justo por eso hablamos de una lectura catártica. Dejemos que Grace se cargue a su familia y nosotros limitémonos a cargarnos, solo de manera simbólica, esos vínculos que nos restan. Si aún les faltan razones para leerlo, la historia pronto será adaptada a la pantalla chica, con Anya Taylor-Joy como protagonista. Y no está por demás mencionar que aunque el nombre del libro y su slogan “No puedes elegir a tu familia, pero sí te la puedes cargar”, hagan parecer que se trata de un manual, en realidad se trata de una novela de ficción, y se recomienda abordarla como tal. Ningún familiar fue lastimado durante la lectura de esta novela ni durante la redacción de esta reseña. Flora Valverde es una apasionada de las letras, "la música de cementerio" y el vino.